Alzheimer, detectando a tiempo sus primeros síntomas.

Debe ser muy difícil para una persona activa, trabajadora, sociable, ir ganando años y al mismo tiempo experimentar cambios para nada positivos como los primeros síntomas del Alzheimer. Una enfermedad degenerativa de las neuronas progresiva e irreversible.


Tanto el enfermo como la familia necesitarán de apoyo psicológico y emocional para sobrellevar los cambios que se vayan produciendo a medida que avance la patología.

Esta enfermedad está considerada como la causa principal de deterioro mental. Puede iniciarse entre los 40 y 90 años.

Su causa es aún desconocida. Y se caracteriza por variadas alteraciones que conducen a atrofia cerebral difusa.

¿Cuáles son los primeros síntomas?

Según el Compendio de Medicina Interna de Ciril Rozman, en esta enfermedad se pueden distinguir tres estadios sucesivos, que serían los siguientes:

  • En el primer estadio de la enfermedad el paciente sufre olvidos, presenta cambios bruscos de humor, problemas en la utilización del lenguaje.
  • En el estadio II la alteración en la memoria reciente es notable, el lenguaje se deteriora, y la comunicación con los demás se va empobreciendo, se presentan dificultades a la hora de manipular objetos, y llevar una vida diaria normal resulta muy complicado.
  • En el estadio III el paciente puede conservar la memoria emocional, su humor es imprevisible, su intento para comunicarse se limita a balbuceos sin poder comprender claramente lo que dice, el control de esfínteres se pierde, es dificultoso tragar y su vida normal se ve totalmente alterada.

Situaciones que deben llamar la atención…

Alguna vez les habrá sucedido presenciar alguno de los citados síntomas en cierto familiar, repite varias veces algo que ya había dicho, olvida donde coloca sus objetos, no logra realizar con facilidad actividades que eran comunes en su vida diaria, no recuerda en que día de la semana se encuentra, no ubica lugares de la casa donde habitualmente pasaba tiempo, etc.

Esas situaciones indican que algo anda mal y la persona debe ser evaluada por un médico calificado para realizar la evaluación correspondiente y en caso de confirmar la patología indicar la medicación que ayude a paliar los síntomas.

La muerte se produce generalmente a causa de las complicaciones del Alzheimer a partir de los 4 a 10 años de iniciada la enfermedad.

En cuanto al tratamiento no existe un fármaco específico para tratar la enfermedad ya que al desconocerse la causa la medicación se limita a tratar los síntomas de esta dolencia.

Esperando que los avances de la ciencia puedan identificar la causa de esta y otras enfermedades de las que también desconocemos su causa y por consecuencia carecen de tratamiento curativo debemos estar atentos a los primeros síntomas que presenta el Alzheimer para poder evitar una rápida evolución.

Fisioterapia para enfermos de Alzheimer

Alzheimer

La Fisioterapia buscará mantener una buena calidad de vida dentro de las posibilidades del enfermo. Por ello es primordial iniciar el tratamiento al aparecer los primeros síntomas, no se podrá detener el deterioro propio de la enfermedad pero al menos se buscará que sea más lento y conservar lo más que se pueda la independencia del paciente.

La persona tendrá cada vez mayor dificultad para realizar actividades que anteriormente podían incluirse en su día normal. Y generalmente ante el miedo a caídas que de suceder empeoran cualquier pronóstico, los mismos pacientes o familiares prefieren la permanencia en silla de ruedas o directamente en cama, con los varios problemas que también acarrea la inmovilidad, acelerando el proceso degenerativo.

La Fisioterapia buscará entonces enlentecer el proceso normal de la enfermedad, procurando mantener la marcha (capacidad de andar) con ejercicios específicos orientados a cada etapa o estadio, conservar una buena postura, asimismo preservar articulaciones y musculatura, mantener o reeducar el equilibrio, etc.

Al interesarnos en estos pacientes tendrán estímulo para llevar una vida más activa, sin dejar de relacionarse con su entorno familiar y social evitando la depresión que en su mayoría suelen padecer.