Chasquear los dedos puede causar desgaste en las articulaciones - Mejor con Salud

Chasquear los dedos puede causar desgaste en las articulaciones

Aunque no existen pruebas concluyentes, las llevadas a cabo hasta el momento relacionan el chasquear los dedos con la disminución de fuerza y la aparición de lesiones en tejidos blandos
chasquear los dedos

Crujir o chasquear los dedos es un hábito muy común que suele generar sensación de placer entre quienes lo practican.

Lo que la mayoría desconoce es que, lejos de ser una forma de quitar la tensión, esto provoca un desgaste en las articulaciones debido a que incrementa el derrame del lubricante natural que las protege.

Sus consecuencias se vienen advertido desde hace algunos años, pero muchos las han pasado por alto porque consideran que no tiene nada que ver.

No obstante, en varias oportunidades se han encontrado evidencias al respecto y se ha podido establecer que sí hay una relación entre su constante práctica y el mayor riesgo de enfermedades articulares.

Debido a esto, los fisioterapeutas del Colegio Profesional de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid y sus homólogos de Cataluña, País Vasco, Navarra y Galicia le han dedicado su videoconsejo del mes a las consecuencias de “crujir” los nudillos.

¿Por qué es perjudicial chasquear los dedos?

El sonido que podemos escuchar tras “chasquear” los dedos se produce por las burbujas que tenemos en el líquido sinovial que recubre las articulaciones.

La principal función de la sinovia es actuar como un lubricante para que los huesos no se desgasten con el roce mutuo o por alguna lesión.

Para que los nudillos produzcan ese sonido particular, hay que forzarlos hasta una posición donde los huesos queden separados al máximo.

Tras lograrlo, incrementa el volumen de la cápsula sinovial y, como consecuencia, reduce la presión en su interior.

Es entonces cuando las pequeñas burbujas estallan y crean ese crujido, tan agradable para muchos y tan incómodo para otros.

El principal problema no está en que las burbujas estallen, sino en que esta postura forzada va creando un desgaste innecesario que puede ser irreversible.

Nudillos

Los expertos del Colegio Profesional de Fisioterapeutas advierten de que, en ocasiones, ellos mismos provocan esos chasquidos durante las revisiones o terapias; sin embargo, procuran hacerlo en condiciones controladas para que no generen impactos negativos en la salud.

Así mismo, recomiendan consultar cuanto antes si los crujidos en las articulaciones se dan de forma diaria o muy habitual, porque pueden ser una señal clara de un desequilibrio óseo o muscular.

Ver también: Cómo preparar alcohol de romero y castaño de Indias para tratar el dolor muscular y articular

Hasta el momento no hay pruebas contundentes para asegurar que este hábito conduce a padecer trastornos crónicos como la artritis o la artrosis.

No obstante, sí se ha relacionado con las lesiones en los tejidos blandos y la disminución en la fuerza para sostener determinados elementos.

En este sentido, los fisioterapeutas aconsejan no hacerlo de forma constante y procurar adoptar algunas medidas para reforzar el cuidado articular.

¿Cómo cuidar la salud de las articulaciones?

Para mantener la buena salud de las articulaciones, los profesionales del Colegio de Fisioterapeutas de Madrid aconsejan adoptar una serie de hábitos saludables que ayudan a protegerlas.

Mejorar la alimentación

Mejorar la alimentación

Para fortalecer los huesos, las articulaciones y los músculos se recomienda incluir en la dieta diaria alguna fuente de calcio, proteínas y vitaminas A, C y D.

  • Los lácteos son una de las mayores fuentes de calcio, pero también el brócoli, la col y algunos tipos de pescados.
  • Las proteínas deben provenir de alimentos de alta calidad, tales como las carnes magras, los frutos secos o el huevo.
  • Por su parte, las vitaminas, así como los minerales esenciales, se pueden absorber de las frutas, las verduras y los cereales integrales.

Te recomendamos leer: Cuidado: Subir y bajar de peso afecta a la salud de tus huesos

Hacer ejercicio

La actividad física es una de las mejores formas de mantener las articulaciones saludables. Esta permite fortalecerlas y evitar su deterioro a largo plazo.

Su intensidad debe ser controlada por un profesional, pues no todos pueden someterse a entrenamientos de mucha exigencia.

Al ser la forma más eficaz de ganar tono muscular, es un aliado para prevenir la rigidez, el dolor y otros síntomas derivados de la tensión.

Evitar el sobrepeso

Errores al perder peso

Las personas con sobrepeso y obesidad están en la cima del riesgo de sufrir enfermedades articulares.

Esto se debe a que el exceso de peso causa un sobreesfuerzo en su trabajo y acelera el desgaste del cartílago y los huesos.

Por otra parte, cabe recordar que no es conveniente cargar objetos por encima de las propias posibilidades, y se debe mantener una buena postura.

En conclusión, aunque chasquear los dedos parece inofensivo y placentero, lo mejor es tratar de evitarlo al máximo para no correr el riesgo de tener problemas más adelante.