Hábitos saludables que ayudan a la digestión - Mejor Con Salud

Hábitos saludables que ayudan a la digestión

Ya que los nervios son muy perjudiciales para nuestro estómago e influyen en la aparición de gases, para favorecer nuestras digestiones es importante relajarse tanto física como mentalmente
Hábitos saludables que ayudan a la digestión

Es mucho lo que podemos hacer por un fatigado aparato digestivo. Hay que tener en cuenta que todos los días las células de este sistema trabajan duro en su laboratorio para extraer lo mejor de los alimentos y bebidas, con el objetivo de nutrir energéticamente a todo el resto del organismo.

Hay factores como el estrés, la falta de ejercicio físico, el descanso, escasez de enzimas digestivas o deficiencias en la flora intestinal a tener muy en cuenta, no solo para tener una buena digestión sino porque además forman parte del sistema inmunológico que ayuda a combatir enfermedades y evitar alergias.

El descanso y la digestión

Es conveniente hacer cenas ligeras y desayunos consistentes. Pero si queremos ayudar más, consumir menor cantidad de calorías en cada comida del día ayuda a tener digestiones más fáciles además de aliviar el gasto energético y por consiguiente el uso de enzimas.

Sería conveniente no hacer siesta después de comer, podría hacerse la siesta del monje (antes de comer), así evitaremos entorpecer el trabajo digestivo. Darle al organismo el descanso necesario pero hacerlo siempre con el estómago vacio.

El estrés y la alimentación

Un ritmo de vida acelerado sin poner cuidado en lo que se come y como se come, es uno de los primeros obstáculos a la hora de hacer una buena digestión. Debemos masticar muy bien los alimentos, hay que tomarse su tiempo para comer.

No podemos engullir en dos minutos algo que el cuerpo va a asimilar en varias horas. Hay que colaborar masticando suficiente y ensalivarlo bien antes de tragar. No olvidar que la digestión empieza en la boca con la acción de las enzimas en la saliva.

El deporte ayuda a la digestión

Chris

Realizar ejercicio intenso, al menos durante veinte minutos diarios, va a colaborar no solo en mejorar las digestiones y asimilar mejor los nutrientes, sino también en la relajación y buen ánimo, además de impulsar la segregación de hormonas y enzimas. Incluir abdominales en la tabla de ejercicios ayudar al sistema digestivo

Intentar concienciarnos en estar relajados psíquica y físicamente, no solo durante las comidas y en las digestiones sino todo el día. Los estados de nerviosismo influyen en la proliferación de gases estomacales y alteraciones del proceso digestivo.El ejercicio ayudara a mejorar estos factores.

Vivir el momento

Intentar llevar una vida relajada dentro de la actividad, dedicarle a cada cosa su tiempo. Un japonés suele tomar una taza de té utilizando el tiempo que nosotros dedicamos a las tres comidas principales del día. Esto es algo a reflexionar para intentar buscarle una solución.

Si no hay tiempo durante el día, mejor tomar frutas o ensaladas ligeras de digerir, y esperar a la tarde en casa para dedicarle a la nutrición su momento, como hacen los nórdicos. Además complementos vitamínicos y alimenticios como la espirulina pueden ayudar a tener los nutrientes básicos mejor que una comida rápida.

Remedios caseros

Tomar en ayunas una cucharada de vinagre orgánico de manzana con una pizca de bicarbonato de sodio ayuda a neutralizar la acidez, pues ambientes ácidos neutralizan las enzimas e impiden la digestión y la absorción de los nutrientes además de producir alitosis y malestar estomacal.

Ademas de verduras frescas y alimentos fermentados como el kefir casero, podemos proporcionar como complemento dietético serrazimes o bromelina de la piña en pasitllas para fomentar las enzimas proteicas además de probióticos para mantener y reforzar la flora intestintal. Esto no solo mejorará las digestiones sino que reforzará el sistema inmunitario.

Evitar productos indigestos

comida rápida david

Evitar el consumo de chicles, caramelos, gominolas, que hacen segregar enzimas y jugos gástricos que no van a ser utilizados, un efecto engañoso que puede traer consecuencias. Evitar también dulces, chocolates, papas fritas y otros snak entre horas, que solo lograran ensuciar nuestro estomago y estropear futuras digestiones.

Ni que decir de fritos, comida rápida y salsas grasientas, si hacemos un plan de mejora de nuestra salud tenemos que ser militares con aquello que ya sabemos que la perjudica. Intentar evitar medicamentos agresivos, mejor usar terapias naturales inocuas para dolencias y molestias pasajeras como el té de menta o manzanilla.

Imágenes por cortesía de Warrenski, Chirs y David