Usos del zumo de limón - Mejor Con Salud

Usos del zumo de limón

Es importante que consumamos la pulpa y la cáscara del limón para aprovechar todos sus beneficios. Si quieres conseguir más jugo, puedes introducirlo en el microondas unos minutos, o bien sumergirlo en agua caliente

Aunque el gusto del limón no es del todo sabroso, ofrece tantas propiedades que esto queda en un segundo plano. Este fruto no brinda ventajas nutritivas pero también curativas, por lo que vale la pena tenerlo en cuenta en todo momento de la vida.

Características generales del limón

Es bueno saber que el limón tiene muy bajas calorías, (alrededor de 40 cada 100 gramos), cuando se consume embotellado tendremos a disposición las vitaminas C y P, pero no los biolavonoides de su cáscara y pulpa.

Para escoger un buen limón, este ha de tener una cáscara de color amarillo intenso, firme, con textura fina y brillante. Al momento de conservarlos: a temperatura ambiente durante 15 días, en el refrigerador unas cinco semanas.

Consejos: sumergir el limón en agua caliente para extraer más cantidad de zumo y para beberlo, es mejor con un sorbete, para que el pasaje de acidez no altere el esmalte de los dientes.

Seis usos del zumo de limón

Más allá de beberlo para curar problemas estomacales y del hígado, ansiedad, depresión, gripe, resfríos, tuberculosis, dolores de cabeza, herpes, ceborrea, caspa, hemorragias y acné, el zumo de limón tiene usos “desconocidos” que son realmente interesantes:

  • Para abrillantar las uñas: remojar los dedos de las manos en un recipiente con zumo de limón durante algunos minutos. Si se le añade un poco de aceite de oliva, el tratamiento será más duradero. Ideal para uñas amarillas y débiles.
  • Como desodorante: porque la acidez de este fruto ataca las bacterias que causan el mal olor. Cortar el limón y untarlo en la axila. Es una buena alternativa para los que no desean usar productos químicos.
  • Para que desaparezcan los malos olores en el hogar, después de cocinar o si en el refrigerador hay algo en mal estado. Remojar un paño con zumo de limón y limpiar todas las superficies.
  • Para limpiar las ventanas: diluyendo con agua el zumo, se rocía directamente en los vidrios y luego se limpia como de costumbre. Si las manchas son muy difíciles de quitar o son antiguas, directamente aplicar el zumo de limón puro.
  • Para abrillantar metales: desde viejos cubiertos hasta cocinas de acero inoxidable. El preparado puede ser el mismo que el usado para las ventanas.
  • Para una ropa más blanca: cuando se realiza el lavado habitual, colocar un poco de zumo de limón en la carga, además, ayudará a remover manchas.

Sin dudas, el limón es un excelente aliado en la cocina, en el hogar y también para nuestro organismo.

Imagen cortesía de Anni