Vitamina E contra las enfermedades crónicas y el envejecimiento - Mejor con Salud

Vitamina E contra las enfermedades crónicas y el envejecimiento

Solo con consumir 60 gramos de semillas de girasol ya obtenemos un 90% de la cantidad diaria recomendada de vitamina E. También son recomendables los frutos secos o las verduras de hoja verde

Tener una dieta balanceada, rica en vitaminas, es prioritario para mantener un cuerpo sano y equilibrado, y una de las vitaminas clave que no debemos olvidar para incluir en este proceso es la vitamina E, un compuesto antioxidante liposoluble que ayuda al cuerpo a neutralizar los efectos posteriores a la oxidación de las grasas.

Estudios muy actuales señalan la importancia que esta vitamina desempeña en la detención de la producción de radicales libres, un método clave para prevenir el desarrollo de enfermedades crónicas y el envejecimiento. También es un elemento vital en el mantenimiento general de un sistema inmunológico saludable.

Así, tenemos que la vitamina E puede servir en la prevención de desequilibrios mentales degenerativos tales como la demencia y la enfermedad de Alzheimer. Muchos de nosotros podemos tomar suplementos adicionales de vitamina E y también se puede adoptar una dieta orgánica para obtener una gran cantidad de este poderoso antioxidante.

Semillas ricas en vitamina E

Cada 100 g de almendra común aportan una importante cantidad de vitamina E (26,22 mg).

Cada 100 g de almendra común aportan una importante cantidad de vitamina E (26,22 mg).

Varios de los alimentos con vitamina E que son indispensables en tu dieta son muy fáciles de encontrar. No es necesario cocinar para obtener los beneficios de la vitamina E. Si solamente comes una onza de almendras (casi 30 gramos), ya tienes 7,4 miligramos de vitamina E. También puedes obtener vitamina E del aceite y de la leche de almendras.

Por su parte, las avellanas son el aperitivo perfecto después de una larga jornada de trabajo, y con sólo una onza de avellanas puedes tener aproximadamente 20% de la vitamina E necesaria en tu dieta diaria. Pruebe la leche de avellanas en tu café de la mañana, en lugar de leche o crema con sabor.

Y qué decir de los piñones, ¡añade una pizca de esta delicia a lo que tú quieras! Una porción contiene 2,6 mg de vitamina E. También puedes obtener sus beneficios del aceite de piñones.

Podemos enumerar otras semillas crudas como las de girasol, calabaza y sésamo (ajonjolí), alimentos comunes con vitamina E. De hecho, comer solo una cuarta parte de una taza de semillas de girasol nos provee del 90,5% del valor diario recomendado de vitamina E, convirtiéndose en uno de los mejores alimentos con este contenido que puedes comer todos los días.

Hortalizas con vitamina E

La acelga es una de las hortalizas más saludables que puedes comer todos los días. Además de ser rica en vitamina E, también contiene vitaminas K, A y C. Al igual que la acelga, las hojas de mostaza son muy ricas en nutrientes y te proporcionan una gran variedad de beneficios para la salud. Estas no solo son uno de los mejores alimentos de vitamina E, sino también en vitamina K, vitamina A, ácido fólico y vitamina C.

Y la espinaca no solo es uno de los mejores alimentos ricos en calcio y en folato, sino que también es uno de los mejores alimentos con vitamina E. Una buena idea: experimenta agregando espinacas frescas a tus sándwiches para hacerlos extraordinariamente saludables.

Grasas naturales

El aceite de girasol es un conjunto de grasas insaturadas, cardiosaludables y es una fuente abundante de vitamina E.

El aceite de girasol es un conjunto de grasas insaturadas, cardiosaludables y es una fuente abundante de vitamina E.

Si hablamos de grasas naturales, los aceites de semillas de vegetales son muy buena fuente de vitamina E. De entre ellas, el mejor aceite (con mayor contenido de vitamina E) es el de germen de trigo. De hecho, una cucharada de este aceite contiene 100% de los requerimientos de vitamina E diarios. El aceite de girasol es otra excelente opción, pues proporciona más de 5 mg de la vitamina, y puede ser usado para cocinar.

Como puedes ver, la vitamina E es fácil de incorporar a la dieta diaria de múltiples formas, razón por la cual no puede faltar en tu mesa.