10 alimentos que no debes ingerir por la noche si quieres conciliar el sueño

Katherine Flórez · 23 junio, 2016
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el médico Nelton Abdon Ramos Rojas el 7 enero, 2019
Puesto que nuestro cuerpo tarda más en digerir los alimentos pesados, para no interrumpir en el sueño es conveniente consumir cenas ligeras, unas dos o tres horas antes de acostarnos

¿Tienes insomnio? Muchas personas no saben que algunos de los alimentos que se ingieren durante la cena o momentos antes de ir a la cama son potenciales ladrones del sueño.

A continuación te compartimos los detalles de los 10 alimentos más comunes que dificultan el descanso nocturno para que trates de consumirlos en otros horarios. ¡Sigue leyendo!

10 alimentos que no debes ingerir por la noche si quieres conciliar el sueño

La dificultad para dormir, las interrupciones durante la noche y otros trastornos pueden ser el resultado de una dieta con ingredientes que interfieren en el descanso. Y es que, aunque esto se suele ignorar, los hábitos de alimentación y la calidad de sueño tiene una relación más fuerte de lo que pensamos.

En este sentido, es bueno empezar a descubrir esos alimentos que no se deben ingerir por la noche. Debemos saber que pueden provocar dificultades para dormir.

1. El apio

Palitos de apio

Esta verdura es muy baja en calorías y se recomienda como apoyo para la dieta con fines de adelgazamiento. Sin embargo, su ingesta en horario nocturno no está aconsejada, ya que su poder diurético aumenta el deseo de orinar en medio de la noche.

Algo similar ocurre con otros alimentos ricos en agua. Por ejemplo, con el pepino, la sandía o los rábanos, entre otros. Por tanto, evítalos en la cena.

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2. Tomates

Está claro que este vegetal es infaltable en la dieta y está cargado con nutrientes muy buenos para la salud. Por ejemplo, su contenido en licopenos es una dosis importante de antioxidantes.

El problema de comerlos antes de dormir es que contienen un aminoácido esencial llamado tiramina. Esta induce al cerebro a liberar norepinefrina, un estimulante que retrasa el sueño al incrementar la actividad cerebral.

3. Chocolate amargo

Chocolate amargo

¿Eres un amante del chocolate amargo? Una cantidad moderada de este alimento todos los días tiene efectos positivos sobre la salud cardíaca y cerebral.

No obstante, solo debe comerse durante el día ya que por la noche puede convertirse en un fuerte influyente de las dificultades para dormir. Este contiene cafeína y tirosina, dos sustancias estimulantes que aumentan la actividad mental y el estado de alerta del cerebro.

4. Las especias picantes

¿Sueles utilizar especias picantes como condimento? Incluir estas especias a la hora de la cena es una pésima elección cuando se tienen continuos problemas de sueño.

Este tipo de alimentos incrementa el reflujo gástrico y hace que los procesos digestivos sean más difíciles. Como consecuencia aumenta la sensación de ardor y dolor y, por lo tanto, el cuerpo no logra descansar.

5. Frijoles

Frijoles

Un buen plato de frijoles contiene nutrientes esenciales que nos proporcionan energías y mejoran nuestro estado anímico. No obstante, se trata de un alimento difícil de digerir que puede resultar desastroso cuando se toma en las horas previas a dormir.

Su consumo aumenta los gases intestinales y esa molesta inflamación que hace sentir el vientre pesado. No obstante, puedes comerlos en pequeñas cantidades triturados en un puré.

6. Caramelos y dulces

Los caramelos y otros tipos de dulces elevan los niveles de azúcar en la sangre. Por este motivo, aumentan de forma considerable el riesgo de diabetes.

Aunque en un principio parece que provocan sensación de sueño, lo cierto es que causan alteraciones en los niveles de insulina. Así, impiden que se dé un descanso reparador y sin interrupciones.

7. Carnes

Carnes asadas

Esa suculenta tajada de bistec o carne que tanto te apetece debe ser consumida solo durante el almuerzo. Esto se debe a que el cuerpo tarda mucho en procesar los alimentos con alto contenido de proteínas y grasas, lo que puede generar una noche inquieta.

En la cena se recomienda optar mejor proteínas más suaves como el pescado o el huevo. También podemos consumir carnes magras en cantidades moderadas.

8. Brócoli

El brócoli y otros vegetales crucíferos son muy nutritivos. No obstante, el organismo tarda un poco en digerir su fibra dietética.

Por lo tanto, consumirlos en la cena hace que al cuerpo le lleve más tiempo realizar la digestión y presente molestias que impiden el buen descanso. Déjalos para el almuerzo mejor.

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9. Queso

Variedad de quesos

La pizza, la lasaña y otras recetas con un alto contenido de queso son inapropiadas para las horas nocturnas por los efectos que provocan en el cuerpo. En su lugar es conveniente ingerir leche o yogur que por su aporte de calcio disminuyen el estrés y promueven el sueño.

El queso es una fuente de tiramina. Este aminoácido disminuye la sensación de sueño y aumenta el dolor de cabeza.

10. Bebidas gaseosas

Por último, los refrescos y bebidas gaseosas contienen cafeína. Este es uno de los estimulantes más utilizados para prolongar la actividad mental.

También son una fuente de azúcares refinados que elevan los niveles de azúcar en la sangre. Además, producen un descontrol en las funciones metabólicas.

Para concluir, cabe recordar que lo idóneo es ingerir una cena ligera al menos dos o tres horas antes de ir a dormirPor ninguna razón se debe omitir la cena, ya que el hambre nocturno puede atacar e influir en el aumento de peso.

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