10 consejos para luchar contra la obesidad infantil

Daniela Castro 4 septiembre, 2018
Los niños con obesidad infantil son más vulnerables al desarrollo de enfermedades cardiovasculares, diabetes y otros trastornos que disminuyen su calidad de vida. Para controlarlo es esencial enseñarles buenos hábitos de vida.

La obesidad infantil es una patología grave que puede afectar la calidad de vida de los menores, ya que favorece el desarrollo de trastornos cardiovasculares, diabetes y problemas de autoestima. Ocurre cuando el peso del niño supera lo normal para su edad y estatura.

Se puede originar por predisposición genética, pero también ocurre por las malas conductas de alimentación. Si bien hay varios factores vinculados a su desarrollo, sus principales detonantes son una dieta pobre en nutrientes y el estilo de vida sedentario.

Ahora bien, hay que considerar que no todos los niños que lucen con kilos de más tienen sobrepeso u obesidad. Debido a esto, es importante informarse al respecto y pedir ayuda profesional. A continuación compartimos sus síntomas y algunas estrategias para combatirla.

Síntomas de la obesidad infantil

Un peso por encima de lo normal es el síntoma principal de la obesidad infantil. Se puede notar a simple vista una acumulación anormal de grasa y poco rendimiento físico. Además, debido a los efectos que causa sobre la salud, el niño también puede experimentar:

  • Colesterol alto (hipercolesterolemia)
  • Hipertensión arterial
  • Baja adaptación al ejercicio físico
  • Tendencia a sufrir asma o dificultades respiratorias
  • Problemas psicológicos como aislamiento social, depresión y baja autoestima
  • Dificultad para dormir bien debido a los ronquidos
  • Bajo rendimiento escolar
  • Problemas óseos y articulares
  • Síndrome metabólico y diabetes

Causas de la obesidad infantil

Cuando alguno de los progenitores tiene obesidad, se eleva el riesgo de obesidad infantil. También es más frecuente entre los niños que hacen muy poca actividad física y mantienen una dieta rica en calorías y pobre en nutrientes. Los factores relacionados son:

  • Consumo excesivo de comidas rápidas, golosinas y bebidas azucaradas
  • Falta de juego y ejercicio físico
  • Familiares con sobrepeso
  • Ambientes de estrés familiar, parental u escolar
  • Problemas socioeconómicos que dificultan mantener una nutrición de calidad

Consejos para afrontar y prevenir la obesidad infantil

Para luchar contra la obesidad infantil es necesario que los padres se involucren al 100 %. No solo deben animar al menor a adoptar un mejor estilo de vida, sino que tienen la responsabilidad de garantizar una mejor alimentación. ¿Qué se debe tener en cuenta?

1. Amamantar

Alimentar al bebé con leche materna en sus primeros seis meses de vida es determinante para reducir el riesgo de obesidad infantil. El alimento materno contiene nutrientes claves para su desarrollo y, de hecho, puede complementar su nutrición en el primer año.

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2. Aumentar las frutas y verduras

Una vez el niño empiece a tener una alimentación normal, lo mejor es darle abundantes frutas y vegetales, ya que estos alimentos son más bajos en calorías. Además, contienen nutrientes que ayudan a mejorar el metabolismo para un óptimo gasto energético.

3. Elegir cereales integrales en lugar de refinados

Los cereales refinados han sido sometidos a procesos químicos que alteran su calidad nutricional. Por eso, para evitar la obesidad infantil, lo mejor es optar por las versiones integrales. Entre los más recomendados encontramos:

  • Avena
  • Trigo integral
  • Centeno
  • Copos de maíz

4. Evitar los embutidos

Preparar los sándwiches con carnes embutidas no es una buena idea cuando el pequeño tiene sobrepeso o signos de obesidad.

No podemos pasar por alto que este tipo de alimentos prefabricados están llenos de grasas trans. También incluyen añadidos químicos y harinas refinadas que afectan la salud metabólica.

5. Controlar el consumo de golosinas

Las golosinas y todas las fuentes de azúcares refinados, incluyendo los refrescos, son perjudiciales para la salud de los menores. Dado que son adictivas, inciden en el desarrollo de diabetes, sobrepeso y otra variedad de desórdenes que dificultan su nutrición.

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6. Darles un desayuno completo

El desayuno es la comida más importante del día porque aporta los nutrientes y la energía necesaria para afrontar el día. Debido a esto, un desayuno completo y balanceado mejora el rendimiento de los niños. Además, les ayuda a controlar la ansiedad.

7. Incluir pescado en la dieta

Hay muchas preparaciones con pescado que son atractivas para los niños. Este alimento, que aporta dosis importantes de omega 3 y proteínas, es ideal para combatir la obesidad.

Además, mejora la salud cardiovascular y les ayuda a fortalecer sus habilidades cerebrales.

8. Fomentar el deporte

El uso constante de dispositivos electrónicos ha reducido los juegos al aire libre en los niños. Por eso, uno de los retos que tienen los padres modernos es fomentar la práctica de actividades deportivas. Todo tipo ejercicio físico ayuda a prevenir la obesidad.

9. Priorizar el consumo de agua

Desde edades muy tempranas es primordial enseñar la importancia de consumir agua a lo largo del día. Este líquido previene la deshidratación, apoya el proceso digestivo y es clave para mantener un peso sano.

10. Usar métodos de cocción saludables

La preparación de las comidas también es importante para cuidar el peso de toda la familia. Por lo tanto, en lugar de hacer frituras y rebozados, lo mejor es usar métodos alternativos como al vapor, al horno o cocido en agua.

En resumen, para luchar contra la obesidad infantil es esencial enseñar buenos hábitos alimentarios a los niños y, por supuesto, incentivar el deporte. Si aprenden a tener un buen estilo de vida desde edades cortas, es menos probable que tengan problemas de peso a futuro.

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