10 dolores misteriosos que no debes ignorar

Dado que la mayoría suelen ser indicadores de complicaciones, debemos estar muy pendientes de estos dolores y no pasarlos por alto para que no evolucionen en algo más grave.

Todos nosotros hemos experimentado dolores misteriosos y persistentes en algún momento de nuestras vidas. La mayoría de nosotros no les damos importancia pues terminan desapareciendo.

Sin embargo, existen 10 dolores misteriosos que no debes ignorar porque pueden estar llamando tu atención sobre algún problema mayor. Te recomendamos que siempre acudas a tu médico para que te haga una revisión y compruebe que todo está bien.

Dolores misteriosos e inexplicables

A pesar de que los dolores misteriosos suelen desaparecer tan rápido como habían llegado, normalmente, pueden presentarse con una mayor intensidad en próximas ocasiones.

Por lo general, esto es señal de que hay un problema mucho más grande. Aunque nos dé pereza ir al médico, no debemos suponer que el dolor que sentimos en la rodilla, por ejemplo, es debido a un golpe.

Hoy vamos a descubrir 10 dolores misteriosos que nunca debemos pasar por alto.

Podemos contribuir a prevenir la formación de los dolorosos cálculos renales

1. Dolor en el hombro o mandíbula

El dolor de pecho no es el único indicio de que algo anda mal. La mandíbula dolorida también podría ser una señal de que tu corazón se está estresando. Este dolor podría servir como advertencia de un ataque cardiaco inminente o una señal de que uno acaba de ocurrir.

Un ataque al corazón a menudo se manifiesta en lugares distintos de tu pecho: el hombro, el brazo, el abdomen, la mandíbula inferior o garganta.

Lee: ¿Qué hacer después de un ataque al corazón?

Si experimentas un dolor súbito en el hombro o el área de la mandíbula deja de hacer lo que estás haciendo, alerta a alguien y busca atención médica.

2. Dolor en la espalda baja

El dolor de espalda baja es muy común, pero puede ser señal de algo más que los músculos doloridos.

En ocasiones, el dolor de espalda es un síntoma relacionado con problemas de riñón. Puede estar relacionado con la formación de un cálculo renal, que suele desaparecer (dolorosamente) por su propia cuenta.

Si se infecta el riñón, se hincha, causa la molestia en la espalda baja. Si un tumor de riñón ha crecido lo suficiente, puede causar dolor en la espalda baja, también.

3. Dolor abdominal intenso

En ocasiones, no hay una causa clara para el dolor abdominal. Problemas con los órganos cercanos, como los riñones, los pulmones o el útero podrían derivar en molestias abdominales.

El dolor en el abdomen inferior derecho puede significar que tu apéndice está inflamado y eso significa que necesitas ir al médico de inmediato, porque te encuentras en riesgo de sufrir una peritonitis.

Apendicitis

El dolor en el abdomen superior derecho puede ser señal de un problema con tu vesícula biliar.

El dolor abdominal superior (junto con el dolor de espalda superior) puede ser un signo de pancreatitis, una inflamación del páncreas.

El dolor abdominal también podría apuntar a una obstrucción intestinal. Si no se trata inmediatamente, esto puede resultar en la muerte del tejido intestinal y otros problemas.

Por último, una inflamación del hígado debido a la hepatitis podría causar dolor insoportable en tu intestino.

4. Dolor de pantorrillas

La pierna tiene una red de arterias y venas que mueven la sangre desde y hacia el músculo y el corazón. Las venas que se pueden ver debajo de la piel se denominan venas superficiales y mueven la sangre hacia las venas profundas.

Las pequeñas válvulas dentro de las venas impiden que la sangre fluya por el camino equivocado. Sin embargo, se pueden formar coágulos debido a una ruptura en la vena.

Esto puede derivar en una trombosis venosa profunda (TVP) que puede producir dolor de pantorrillas e hinchazón de piernas.

5. Hormigueo en brazos y piernas

Si alguna vez has dejado las piernas cruzadas durante mucho tiempo, probablemente hayas experimentado una sensación de cosquilleo casi doloroso en las piernas y los pies causado por la disminución de la circulación sanguínea. Afortunadamente, el hormigueo desaparece una vez puesto de pie y moverte.

Sin embargo, si notas tus pies o las manos así sin motivo alguno esto podría ser signo de daño en los nervios. Los síntomas como hormigueo, entumecimiento y una sensación de ardor apuntan a la neuropatía periférica.

6. Dolor general en el cuerpo

Si sientes dolor en cierta parte de tu cuerpo es señal de que algo en esa área necesita atención. Puedes tener fibromialgia, una enfermedad misteriosa que se traduce en dolores y molestias y afecta más a mujeres que a hombres.

La fibromialgia parece dar lugar a un aumento de la sensibilidad a la presión física o al dolor y, con frecuencia, implica dificultades para dormir.

Descubre: ¿Qué debes saber sobre la fibromialgia?

Fibromialgia

Es increíble, pero la depresión también puede causar dolores al azar y de otra manera inexplicables en varias partes de tu cuerpo. Esto puede manifestarse en forma de dolor de espalda, dolores de cabeza y aumento de la sensibilidad al dolor.

7. Dolor testicular

Nunca se debe ignorar el dolor testicular, ya que a menudo indica una condición que podría empeorarse si se ignora durante demasiado tiempo. Cualquier cosa, desde una hernia de cáncer puede causar dolor testicular.

La inflamación del epidídimo, un tubo en espiral situado en la parte posterior de cada testículo que sirve como un sistema de almacenamiento y la entrega de los espermatozoides, también puede causar dolor testicular.

Si la molestia en el testículo acompaña una sensación extraña, es probable que tengas varices, conocidas como varicoceles.

8. Dolores de cabeza fuertes

Mientras que los dolores de cabeza a menudo parecen salir de la nada, algunos de ellos descienden increíblemente rápido, golpeando como un trueno.

Este octavo de los dolores misteriosos y repentinos podría ser una señal de algo mucho más serio que un simple dolor de cabeza.

Si provoca un dolor casi cegador, podría ser un signo de accidente cerebrovascular o un ataque isquémico transitorio.

9. Dolores pélvicos durante el acto sexual

Uno de los síntomas comunes de la enfermedad inflamatoria pélvica es el dolor o molestia en la región pélvica durante el acto sexual.

Se trata de una infección bacteriana del útero o las trompas de Falopio que se traduce en el tejido de color rojo, hinchado y doloroso. La inflamación puede causar cicatrización, lo cual puede llevar a problemas como la infertilidad.

La enfermedad inflamatoria pélvica también puede resultar en la formación de abscesos o dolor pélvico crónico.

Enfermedades de transmisión sexual, como la clamidia o la gonorrea, o cualquier fuente de bacterias que se desplaza hasta los órganos reproductivos son los sospechosos habituales de la enfermedad inflamatoria pélvica. Si no se controla, la infección puede propagarse a la sangre u otros tejidos del cuerpo.

10. Dolor persistente de las articulaciones

Puede indicar osteoartritis, el desgaste general relacionado con la edad y el desgaste de cartílago que causa que los huesos se rocen entre sí. No obstante, pueden existir más causas. La rigidez y la hinchazón de las articulaciones pueden ser causadas por el lupus.

La hepatitis, una enfermedad que afecta el hígado, también afirma dolor en las articulaciones como un síntoma. Por otra parte, podría ser artritis, pero una forma más grave de la misma: la artritis reumatoide. 

Ahora que ya sabes en qué dolores misteriosos debes fijarte para evitar problemas mayores, esperamos que ante cualquiera de ellos acudas a tu médico de cabecera. Él te indicará qué es lo que te ocurre en realidad y la mejor manera de solucionarlo.

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