10 mejores consejos para no engordar en verano

David Sanchez · 11 julio, 2018
Quizás esta sea la época del año en la que más nos relajamos a la hora de comer, sin prestar atención a las grasas que ingerimos y el peso que podemos coger.

El verano es, junto a la Navidad, la época del año más complicada para cuidar la línea. Y es que, con la llegada del calor, el tiempo libre y los planes fuera de casa pocas personas son capaces de mantener esos hábitos saludables que les han acompañado durante el resto del año. Para poder hacer frente a la relajación del verano en cuanto a la dieta y el ejercicio, os mostramos algunos consejos para no engordar en verano.

1. No te obsesiones

Obsesionarse con la báscula es casi tan malo como olvidarse de ella. En este sentido, hay que recordar que lo más importante para no perder el norte en vacaciones es quererse y aceptarse a uno mismo, dándole a los kilos la importancia que merecen, ni más ni menos.

2. Esfuérzate por mantener una dieta sana

Si bien contar calorías fuera de casa es casi una batalla perdida, el autocontrol sí que debería estar presente en las citas veraniegas. Relajarse no tiene por qué ir acompañado de excesos que, además de estropear la línea, perjudican la salud.

Dieta sana.

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3. Respeta los horarios

A pesar de que en vacaciones tendemos a vivir el momento y a olvidarnos del reloj, es vital respetar los horarios de las comidas e intentar no picar entre horas. De esta manera, es más fácil conservar el control de todo lo que se come durante el día.

4. No dejes de hacer ejercicio

Descanso y ejercicio no son dos actividades excluyentes, sino que se complementan y fortalecen cuando van unidas. De hecho, las vacaciones son el mejor momento para estar activo y realizar algún deporte que, además de ayudarnos a estar en forma, promueve la liberación del estrés acumulado.

5. Consume más agua y menos alcohol

Mientras que el agua nos mantiene sanos e hidratados, el alcohol deshidrata, crea adicción y, además, suma una gran cantidad de calorías vacías a la dieta. Estas, lamentablemente, se reflejan en la línea.

6. Ten cuidado con los aperitivos

Las patatas y frutos secos son el peor enemigo de una alimentación saludable. Sin embargo, hay formas de tomar un tentempié sin poner en riesgo los buenos hábitos, como ensaladas de frutas o verduras frescas troceadas como zanahorias o apio.

Snack saludable con tomate.

7. Adapta los caprichos a una dieta sana

No hay verano sin helados, y la subida de las temperaturas reduce las posibilidades de resistirse a esta dulce y fría tentación. No obstante, siempre hay formas de adaptarlos a una dieta sana, preparando versiones caseras de los polos tradicionales.

8. Evita las frituras

Al freír un alimento, sus calorías y grasas se multiplican, por lo que no deberían formar parte del menú diario. Lo mejor es intentar limitarlos a momentos puntuales y elegir siempre la opción menos procesada.

9. No te olvides de desayunar bien

Desayunar es importante, y si no te gusta afrontar la mañana con el estómago vacío, intenta llenarlo con alimentos saludables que te aporten energía hasta la hora de comer, incluyendo proteínas, carbohidratos complejos y grasas.

10. Disfruta del verano

Este es el punto más importante y, quizás, del que menos nos acordamos. Y mientras que los kilos van y vienen, hay momentos que puede que no se vuelvan a repetir. Por eso, disfruta de las vacaciones, come con sentido común y date un respiro de vez en cuando.

Verano.

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Otros consejos para no engordar en verano

Junto a los principales consejos para no engordar en verano comentados antes, os mostramos una lista de algunas pautas interesantes y más concretas que no viene mal tener en cuenta:

  1. No dejes pasar más de una hora desde que te levantas para desayunar. Así rompes el ayuno nocturno y activas tu metabolismo.
  2. Empieza el día con un vaso de agua tibia con 2-3 gotitas de limón, te ayudará al vaciado intestinal y a equilibrar el pH.
  3. Alterna café y té verde, aporta catequinas y cafeína que aceleran el metabolismo.
  4. Cambia los zumos por batidos o come la fruta entera. La fibra retrasa el paso de azúcar a la sangre y reduce el almacenamiento de grasa.
  5. Descubre los smoothies o batidos verdes.
  6. Procura desayunar salado, fiambre magro como jamón serrano o cocido, cecina, lomo ibéricos, salmón ahumado, huevos.
  7. La grasa favorable debe estar presente, añade frutos secos, aguacate o aceite de oliva virgen.
  8. Si tomas leche de vaca procura que sea semidesnatada, menos calorías y las mismas vitaminas A y D.