10 mitos y verdades del sexo anal

14 mayo, 2018
El sexo anal es una de las prácticas con más prejuicios, preconceptos y mitos. No te dejes llevar por ellos, aprende más sobre cómo disfrutarlo de forma segura y pásalo de maravillas.

Es normal tener dudas y consultas en relación al sexo y no saber a quién preguntarle, bien por vergüenza o por temor de que nos ‘tilden’ de inexpertos. Si deseas experimentar algo nuevo a nivel sexual, seguramente esta practica se te haya pasado por la cabeza, por eso hoy te contamos algunos mitos y verdades del sexo anal. ¡Para que puedas disfrutar sin preocupaciones!

Los más comunes mitos y verdades del sexo anal

Quizás tengas varias preguntas en relación a este tipo de práctica. ¿Duele? ¿Ocasiona enfermedades? ¿Es verdad que los hombres lo prefieren? ¿Evita llegar al orgasmo? Resolvemos todas las dudas a continuación, desmontamos algunos mitos y confirmamos otros sobre el sexo anal.

Las mentiras más escuchadas sobre el sexo anal

1. “Es doloroso”

Todo depende de cuán cuidadosos seamos. La regla es simple: si duele, es porque algo no se está haciendo bien. Es fundamental ir despacio y practicar diferentes posiciones que permitan la penetración o usar geles lubricantes.

2. “Causa hemorroides”

Uno de los temores más comunes en aquellos que nunca han realizado sexo anal, es que esta práctica dañe la zona y como consecuencia aparezcan las temidas hemorroides. Nuevamente, todo depende de la delicadeza con que se realice.

La irritación del tejido rectal, así como también las fisuras anales y las almorranas, pueden estar provocadas por diferentes factores, como por ejemplo el estreñimiento, la diarrea, el parto, etc. En el caso de que ya presentes alguna inflamación o dolor, por supuesto que la introducción de cualquier objeto (incluyendo el pene) será molesto.

3. “No permite alcanzar el orgasmo”

Nada más alejado de la realidad. Sin importar si se es hombre o mujer, el sexo anal es muy placentero y una de las tantas maneras a nuestra disposición para llegar al orgasmo. Además, se puede practicar en ‘combinación’ con algún juguete sexual y que el placer sea todavía superior.

Mitos y verdades de practicar sexo anal.

4. “Es para promiscuos y gays”

Es una de las tantas maneras que tenemos para disfrutar de la sexualidad en todo sentido. Nada tiene que ver nuestra inclinación sexual ni frecuencia con la que tenemos relaciones.

Más de la mitad de los matrimonios heterosexuales admite disfrutar del sexo anal con su pareja. La idea de que solo está ‘permitido’ en homosexuales y personas con cierta tendencia a cambiar de compañero de cama con frecuendia es completamente falsa.

5. “Tiene secuelas físicas”

Si se practica de manera consensuada y prestando atención a las sensaciones de ambos, no tiene porqué provocar consecuencias negativas para el organismo. Entre los mitos y verdades del sexo anal no podemos dejar de lado esta idea basada en la desinformación y en los prejuicios.

Al principio es normal que sea algo incómodo, pero con la práctica el cuerpo se acostumbra y la dilatación será mayor. No habrá daños irreparables en el tracto rectal siempre y cuando seamos cuidadosos y vayamos de a poco.

6. “Provoca cáncer de ano”

Durante mucho tiempo se ha creído que la fricción del pene y el ano originaba cáncer en el recto, sin embargo esto es completamente falso. Existen otros factores de riesgo que pueden causar esta enfermedad, pero el sexo anal no es uno de ellos.

Verdades sobre el sexo anal

En contraposición a las mentiras más frecuentes sobre el sexo anal, te contamos algunas verdades que merecen la pena saberse:

1. Fortalece los vínculos con la pareja

Aquí no se trata de aceptar algo que no nos gusta, que nos da miedo o que no queremos hacer. Tampoco de pensar que si no le decimos que sí a nuestra pareja nos abandonará.

Sin embargo, debes tener en cuenta que practicar sexo anal (como también oral) puede mejorar su relación y fortalecer tanto el vínculo como la complicidad entre ambos.

Por supuesto, no es la única manera de que estén ‘en sintonía’ ya que pueden probar diferentes posturas en la cama, hacer algún baile erótico, disfrazarse, practicar el sexo tántrico… ¡En el sexo todo está permitido cuando es aceptado!

Practicar sexo anal.

2. Es necesario usar protección

Muchas personas piensan que ya que no hay riesgo de embarazo no es necesario utilizar protección para tener sexo anal. Sin embargo, existen muchas enfermedades de transmisión sexual que se pueden contagiar con esta práctica. Incluso en las relaciones monógamas, siempre es bueno usar condón.

Algunas patologías como el HPV no son visibles y pueden permanecer en letargo -sin síntomas- durante muchos años.

3. Puede causar incontinencia fecalintimidad

Es una de las consecuencias del sexo anal, pero no sucede en todos los casos. La incontinencia fecal -no poder mantener las heces en el intestino- es más frecuente en hombres que en mujeres que llevan a cabo esta práctica.

4. Hay que cumplir con la higiene previa y posterior

Este consejo sirve para todo tipo de sexo sin embargo se cree que en el anal es más necesario. Lo cierto es que darse una ducha antes de tener relaciones es suficiente.

En el caso de que primero se lleve a cabo el sexo anal y luego el vaginal, es muy importante que el hombre se higienice el pene: hay bacterias que ‘pasadas’ de un sitio al otro provocan infección urinaria.

Y al finalizar, siempre es bueno lavar toda la zona genital y rectal, para evitar infecciones o irritación.

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