10 síntomas que te alertan problemas tiroideos

Es muy importante identificar los síntomas de la enfermedad tiroidea para poder combatirla desde sus inicios y evitar complicaciones.

La tiroides es una glándula que regula el metabolismo del cuerpo. Determina con qué velocidad se queman las calorías, cómo de rápido late el corazón y establece un equilibrio hormonal. De ahí que al sufrir problemas tiroideos, una persona experimente síntomas tanto externos como internos. 

Al igual que ocurre con otros tipos de desajuste en el organismo, la salud emocional también se ve afectada. Un ejemplo de esto puede ser el caso de una persona con hipotiroidismo. No solo se evidenciará un aumento de peso corporal, entre otros signos, sino que también puede que presente depresión.

Ahora bien, ¿cuáles son los problemas tiroideos más comunes? Dado el significativo número de personas que lo padecen, se pueden nombrar tres problemas: el hipotiroidismo, el hipertiroidismo y los nódulos.

Aunque cada uno de estos afecta el cuerpo de forma diferente, tienen algunos síntomas en común que nos permiten ponernos en alerta. A continuación, te comentamos cuáles son los 10 síntomas más comunes de la existencia de problemas tiroideos.

Cabe señalar que no es válido autodiagnosticarse. Hay que acudir al médico para obtener una evaluación oportuna. Los siguientes síntomas solo deben tomarse como información. En caso de que se experimenten varios de ellos, lo más indicado es acudir al médico y comentarle los signos. 

Los 10 síntomas de que algo no va bien

1. Fatiga y cansancio

La tiroides desempeña un papel muy importante en los niveles de energía del organismo, y sufrir fatiga a menudo puede ser una señal de que algo no anda bien.

Una persona que tiene problemas tiroideos puede que se sienta mucho más cansada o tienda a fatigarse con facilidad. Por ello, sentirá la necesidad de dormir mucho. E incluso, durmiendo 8 o 10 horas diarias, además de una siesta, puede que aún no se sienta lo suficientemente descansada.

2. Aumento o pérdida de peso

Aumento o pérdida de peso.

La glándula tiroidea es la responsable de regular la velocidad del metabolismo, que es el proceso mediante el cual el cuerpo quema calorías. Por ello, cuando hay una variación en el peso corporal de la persona, se suele solicitar una evaluación tiroidea.

Un aumento repentino de peso puede ser una señal de hipotiroidismo, que ocurre cuando la glándula no produce suficiente hormona tiroidea. Y al contrario, si hay una disminución de peso, esto podría indicar hipertiroidismo, que es cuando se produce una producción excesiva de glándula tiroidea.

3. Altibajos en el estado de ánimo

Al haber un malestar en el organismo, es normal que se presenten altibajos emocionales. Los desórdenes pueden causar desde mayor sensibilidad en general, hasta cuadros de depresión, ansiedad y estrés. En cualquiera de estos casos es conveniente pedir apoyo psicológico y, por supuesto, mantener tanto hábitos saludables como un buen tratamiento hormonal.

4. Malestares y dolencias generalizadas

Las dolencias frecuentes en los músculos, articulaciones y tendones podrían ser síntoma de un desorden hormonal de la glándula tiroidea. Por sí solo, este no es un síntoma significativo, por lo que deben tenerse en cuenta otros signos antes de considerar un caso de problemas tiroideos.

5. Dificultades reproductoras

El desequilibrio de las hormonas tiroideas puede provocar que una mujer tenga más dificultades para concebir, así como alteraciones en el periodo menstrual e, incluso, falta de deseo sexual.

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6. Sensación de frío

Sensación de frío en el cuerpo.

La tiroides es el órgano que regula la temperatura corporal y, por ello, es responsable de mantener la temperatura corporal apropiada para que el organismo funcione con normalidad. El hecho de sentir las manos frías o los pies fríos, así como el resto del cuerpo, con frecuencia, puede ser un indicio de dificultades en la tiroides y, por ende, en el metabolismo.

7. Mal aspecto de las uñas, piel y cabello

Al igual que cuando se presentan otros tipos de enfermedades, cuando la piel, el cabello y las uñas presentan un mal aspecto, esto forma parte de las señales que alertan de que algo no va bien.

La piel reseca, problemas de caída del cabello y el agrietamiento de las uñas son signos comunes de hipotiroidismo. Estos síntomas van aumentando de manera gradual y requieren un tratamiento para no convertirse en algo crónico.

8. Estreñimiento

Al bajar la actividad hormonal de la glándula tiroidea, todos los procesos corporales se ralentizan y los órganos tienen dificultades para cumplir adecuadamente sus funciones.

En el caso de las funciones digestivas, hay problemas para absorber correctamente los nutrientes de los alimentos, así como dificultad para eliminar los residuos a través del tracto digestivo. El resultado puede ser un severo caso de estreñimiento.

9. Problemas cognitivos

A menudo, las personas con problemas tiroideos se quejan de no tener una buena memoria y de tener dificultades para concentrarse. Esto se debe a la disminución en la producción de hormonas tiroideas, que ralentizan diversas funciones del cuerpo. Esto suele desaparecer con un tratamiento médico apropiado.

10. Voz y garganta

Al existir un problema tiroideo, es muy probable que la glándula tiroidea se inflame o aumente de tamaño. Al ocurrir esto, se pueden presentar problemas como dolor de garganta, ronquera, malestar, hinchazón en el cuello o ronquidos, entre otros.

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¿Qué hacer ante las señales de problemas tiroideos?

Señales que alertan de los problemas en la tiroides.

En muchos casos, los problemas tiroideos son detectados en estados avanzados, ya que sus síntomas tempranos suelen confundirse con otras afecciones.

Es muy importante conocer estas señales, claves para un diagnóstico precoz. Ignorar los síntomas de una posible enfermedad de la tiroides puede desencadenar complicaciones en la salud que pueden ser difíciles de controlar.

En caso de estar experimentando varios de estos síntomas, es necesario consultar con el médico para que este haga los respectivos exámenes. Asimismo, si tienes antecedentes familiares de problemas tiroideos, no está de más hacerse controles regulares para verificar que todo esté bien.