10 soluciones fáciles para la anemia

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Fabián Ávila el 16 noviembre, 2018
La vitamina C nos ayuda a asimilar el hierro de los alimentos, por lo que podemos aprovechar los cítricos para facilitar esta acción e incluirlos en nuestras preparaciones.

La anemia es una disminución de la concentración de hemoglobina en sangre. La causa más habitual es la falta de hierro (anemia ferropénica), pero puede estar causada también por algunas enfermedades, por lo que siempre es conveniente acudir al médico.

Para las personas que suelen sufrir anemia ferropénica, presentamos algunos alimentos muy ricos en hierro, así como unos consejos sencillos y efectivos para llevar a cabo diariamente.

¿Qué síntomas puede presentar la anemia?

Mujer con anemia

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  • Palidez.
  • Astenia o cansancio.
  • Dificultad para respirar.
  • Fatiga muscular.
  • Palpitaciones.
  • Dolor de cabeza.
  • Problemas de visión.
  • Insomnio.
  • Mala concentración.
  • Reglas alteradas.
  • Retención de líquidos.

¿Qué debemos hacer?

Si tenemos algunos de los síntomas y sospechamos que puede ser anemia, deberemos acudir a un especialista para que realice el diagnóstico e indique el tratamiento.

En muchos casos el médico recetará un suplemento de hierro. Debemos tener precaución con estos suplementos, ya que estos son oxidativos y pueden favorecer lesiones, gastritis y malestar estomacal. Si nos los han recetado, conviene tomarlos siempre junto con vitamina C y consultar al médico si tenemos molestias.

Además, podemos seguir las siguientes pautas para intentar aportar la máxima cantidad de hierro de la manera más natural posible.

10 consejos sencillos para hacer frente a la anemia

Alimentos que se pueden incorporar

  • Jugo de limón. El limón es una fuente excelente de vitamina C, la cual nos ayuda a asimilar mejor el hierro de los alimentos. Aprovecha sus beneficios aliñando las comidas con un chorrito de jugo de limón. Hazlo especialmente con alimentos ricos en hierro, como, por ejemplo, la carne, el pescado o las ensaladas.
  • Polen. Entre otras cosas, incrementa la producción de glóbulos rojos. Puedes tomar una cucharadita diaria de polen molido por la mañana, mezclada con agua o zumo.
  • Piñones. Tienen un alto contenido en hierro. Puedes tostarlos ligeramente o molerlos para mezclarlos con las comidas. Son ideales para niños con anemia.
  • Pistachos. Los valores nutricionales del pistacho son similar a los del piñón, si bien este tiene más proteínas y menos grasas. Es muy rico en hierro y además contiene vitamina C. Especialmente recomendado para deportistas.
  • Brotes de alfalfa. La alfalfa germinada es un alimento muy rico en minerales que, además, da mucha vitalidad. Por eso recomendamos consumir los brotes diariamente como acompañamiento.
  • Ensalada multicolor. Una ensalada cruda y fresca es una magnífica fuente de hierro. No nos referimos a lechuga y tomate únicamente. Puedes añadirle germinados, frutos secos, espinacas crudas, rúcula, berros, etc., y aliñarla con aceite de oliva de primera presión en frío y un chorrito de jugo de limón.
  • Bebidas de espelta y mijo. Una buena alternativa a la leche de vaca son las bebidas vegetales. En este caso recomendamos estas dos, que son muy saludables y ricas en hierro.
  • Lentejas. Siempre se ha aconsejado el consumo de lentejas frente a la anemia. En invierno y temporadas de frío puedes consumirlas en guisos (quizá la manera más habitual). En verano, puedes prepararlas en forma de ensaladas frías, cremas tibias o bien germinadas, tal como hemos indicado anteriormente con la alfalfa.

 

Pautas recomendables

  • Baños de sol. Tomar diariamente baños de sol te ayudará a fijar los minerales que consuma tu organismo. Hazlo temprano por la mañana o bien al atardecer. Puedes alternarlos, además, con duchas frías.
  • Regular la menstruación. En las mujeres, las reglas abundantes pueden ser una de las causas de la anemia. En este caso, no hay que preocuparse tanto por ingerir alimentos en hierro como por regular el ciclo menstrual. Para ello, puedes, por ejemplo, tomar infusiones o extractos de ortiga, genciana y cola de caballo.

En algunas ocasiones, la anemia puede estar relacionada con una enfermedad autoinmune. Si ese es tu caso o bien presentas importantes factores genéticos para padecerla, te conviene evitar o reducir lo máximo posible el consumo de leche y derivados lácteos.

Asimismo, no dejes de consultar con tu médico para confirmar la anemia y tener un correcto seguimiento y tratamiento.

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