10 tipos de fracturas que debes conocer

Una fractura es una pérdida de la continuidad normal de la sustancia ósea o cartilaginosa. Hay distintos tipos de fracturas, en este artículo trataremos los 10 tipos de fracturas más frecuentes.

Una fractura es la pérdida de continuidad normal de la sustancia ósea o cartilaginosa. Se produce como consecuencia de golpes, fuerzas o tracciones cuyas intensidades superen la elasticidad del hueso. El término es extensivo para todo tipo de roturas de los huesos, desde aquellas en que el hueso se destruye amplia y evidentemente, hasta aquellas lesiones muy pequeñas e incluso microscópicas.

De entre los múltiples y diversos tipos, destacan 10 fracturas por ser las más habituales entre las tratadas por las instituciones de salud.

Fracturas del antebrazo (cúbito, radio o ambos)

Las fracturas de radio y cúbito se producen por un impacto directo al antebrazo. Son causadas como consecuencia de un accidente de tráfico, deportivo o una caída de altura. Los síntomas que presentará el afectado serán:

  • Deformidad evidente.
  • Dolor.
  • Crépitos (sonido anormal que se escucha cuando se auscultan los pulmones a través del tórax). Estos síntomas van acompañados de lesión neurológica (por lo que debes explorar nervio mediano, cubital y radial).

Si en la radiografía observamos una fractura no desplazada el tratamiento es conservador; si está desplazada el tratamiento será quirúrgico.

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Fractura de húmero

Este tipo de fracturas son muy habituales en pediatría. Por lo general se deben a traumatismos indirectos por caída sobre la mano o bien a traumatismos directos asociados a lesión de partes blandas.

En pacientes con este tipo de fractura se observa dolor, deformidad, crepitación y pérdida de la movilidad articular (esto último ligado a la severidad de la lesión). La mayoría de este tipo de lesiones requieren fijación quirúrgica.

Fracturas de mano

Las fracturas de falanges son más frecuentes en niños. Son producidas por traumatismos directos en los dedos y traumatismos indirectos rotacionales. Estos traumatismos generan diversos tipos de fracturas (en ocasiones producto del atrapamiento de la mano).

Estos pacientes presentan deformidad, dolor y crepitación. En consecuencia, se debe prestar atención a las lesiones vásculo-nerviosas y tendinosas. La mayoría de las fracturas falángicas pueden ser tratadas con medidas conservadoras empleando férulas digitales metálicas.

Fracturas de tibia y peroné

Este tipo de fracturas se producen por mecanismos indirectos o directos. Este mecanismo ocasiona fracturas transversas (el hueso se rompe perpendicularmente en su longitud) o conminutas (el hueso se fractura en dos o más fragmentos).

Los pacientes presentan dolor, deformidad, crepitación y disminución funcional. Las fracturas de tibia pueden tratarse de manera conservadora mediante reducción y estabilización con yeso. Sin embargo, también pueden tratarse mediante estabilización quirúrgica con un clavo endomedular.

Fractura de clavícula

El mecanismo más frecuente que lesiona la clavícula es la caída con traumatismo directo sobre el hombro (frecuente en ciclistas). En estos pacientes, se observa una actitud antiálgica (un hombro está superior al otro) con el brazo lesionado pegado al cuerpo.

Además, entre los síntomas que presentan se pueden observar: deformidad, crepitación y dolor en el foco de la fractura. El tratamiento consiste en soporte de hombro en cabestrillo o vendaje en 8 durante 4 semanas.

Fracturas de tobillo

Las fracturas de esta región pueden clasificarse en fracturas del pilón tibial y bimaleolares, es decir, cuando se lesiona la tibia y el peroné distales. Estas fracturas están causadas por mecanismos de alto o bajo impacto, generalmente por fuerzas de desaceleración (como ocurre en una caída con rotación de la pierna, lesión deportiva o accidente automovilístico).

Los pacientes presentan: dolor, equimosis (hematomas), crepitaciones y deformidad, así como disminución de la movilidad. Asimismo, dependiendo de la gravedad de la lesión el tratamiento puede ser conservador o quirúrgico.

Fractura de metacarpo

Son consecuencia de traumatismos en la mano, ya sea directos o indirectos con torsión. El patrón de la fractura dependerá del mecanismo de lesión. Estos pacientes presentan dolor, tumefacción, deformidad y crepitación. La mayoría de las fracturas de metacarpo pueden tratarse adecuadamente con medidas conservadoras.

Fracturas de fémur

Este tipo de fractura esta presente en pacientes con fractura de cadera. Normalmente se presenta después de haber sufrido una caída o tropiezo, siendo las más frecuentes las del cuello del fémur y las pertrocantéreas. El tratamiento en la mayoría de los casos es quirúrgico. Los pacientes con este tipo de fractura presentan los siguientes síntomas:

Fracturas de radio

Las fracturas de la cabeza del radio son causadas por traumatismos indirectos al caer sobre la mano en extensión. Los pacientes presentan síntomas como deformidad en dorso de tenedor o en bayoneta, crepitación, tumefacción y hematomas. En estos casos, el tratamiento puede ser conservador o quirúrgico, dependiendo del tipo de fractura.

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Fracturas de nariz

La fractura de nariz es la fractura más común de la cara. Es una rotura en el hueso o cartílago sobre el puente nasal, en la pared lateral o en el tabique (estructura que divide las fosas nasales) de la nariz. Los pacientes presentan inflamación, hematomas y sangrado. El tratamiento puede ser conservador o quirúrgico.

Para evitar cualquier tipo de complicación y si hay sospecha de fractura, se debería de acudir de inmediato al centro sanitario más cercano. De esta manera,  se podrá corroborar y solucionar de este modo otras lesiones que hayan podido ocasionarse.