11 cosas que harán tu vida en la cocina más sencilla

Al congelar la mantequilla conseguiremos que se conserve en perfectas condiciones durante más tiempo y, al rallarla, será mucho más fácil agregarla a nuestras preparaciones

El tiempo en la cocina puede ser divertido cuando nos apasiona preparar platos, innovar y llevar a cabo muchas otras acciones culinarias.

El problema es que, en ocasiones, no contamos con tiempo suficiente y se nos presentan algunas labores que pueden ser tediosas.

La buena noticia es que hay una gran cantidad de trucos que podemos poner en práctica para hacer nuestra vida más sencilla a la hora de cocinar.

Siguiendo estos sencillos consejos le podrás decir adiós al estrés que ocasionan algunas de las actividades que no son tan fáciles de realizar. ¿Estás lista para aplicarlos?

1. Mantequilla congelada

Introducir la mantequilla en la nevera no parece una buena opción porque se pone dura y después es más difícil de utilizarla.

No obstante, en ocasiones es la mejor forma de conservarla ya que, cuando el clima es caluroso, se puede dañar con más facilidad.

Para hacer más sencillo su uso en todo tipo de recetas, introdúcela en el congelador y después utiliza un rallador de ingredientes para obtener la cantidad adecuada.

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2. Cortar maíz

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Para desgranar el maíz de una forma más simple y organizada, coloca un bol boca abajo dentro de otro bol y todos los granos quedarán dentro de este último. ¡Genial!

3. Pelar un kiwi con una cuchara

Quitar la cáscara del kiwi puede ser difícil y, en ocasiones, se desperdicia parte del fruto. Para que esto no ocurra nunca más, parte por la mitad el fruto y retírale la pulpa desde el interior utilizando una cuchara.

4. Fritar papas

Uno de los problemas con los que nos topamos al freír patatas es que, al echarlas en la sartén, se pegan unas con otras y no quedan como lo esperamos.

Para evitar esto solo tienes que ponerlas en remojo con agua fría, minutos antes de empezar a cocinarlas. El agua consigue que liberen parte del almidón y esto las mantiene independientes para que su fritura sea la adecuada.

5. Extraer más zumo de un limón

En ocasiones los limones nos hacen dudar antes de utilizarlos, pues no sabemos si tendrán tanta cantidad de jugo como la que necesitamos.

Para que al exprimirlo no te decepcione, introdúcelo en el microondas un par de minutos, déjalo enfriar y como resultado tendrás un fruto con más zumo que en su estado normal.

6. Evitar que las frutas se oscurezcan

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Tras cortar frutas como la manzana y la pera, bastan tan solo unos segundos para que su pulpa se oxide y se oscurezca.

Si deseas conservarlas por más tiempo en perfecto estado, introduce los trozos dentro de un recipiente con agua fría y zumo de limón.

7. Pelar tomates

Muchas preparaciones quedan con un mejor sabor cuando se les retira la cáscara a los tomates. Esta tarea no siempre es sencilla, ya que el tomate maduro tiende a deshacerse con facilidad.

Cuando así lo requieras, coloca a hervir una taza de agua, sumerge los tomates un par de minutos y luego retira de forma fácil toda su piel.

8. Cortar cebolla

¿La cebolla te hace llorar cuando la tienes que picar? Dile adiós a esta molesta reacción colocándolas en el refrigerador unas horas antes de empezar a cortarlas.

9. Arroz quemado

No hay nada más desastroso y desagradable que el arroz se queme justo en el momento previo al almuerzo o la cena.

Para salvarlo y eliminarle ese molesto olor y sabor a humo, corta una cebolla en cuatro trozos e introdúcela dentro de la olla durante unos 15 minutos.

10. Pelar huevos

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Los huevos cocidos son deliciosos y van muy bien con muchas recetas o salsas. Lo que molesta es tener que quitarles la cáscara en su totalidad, ya que a veces esta está muy adherida y se quedan pegados algunos trozos.

¡No te compliques nunca más! Si deseas eliminar la cáscara en un instante, agrégale media cucharadita de bicarbonato de sodio al agua hervida.

No obstante, si no confías en el truco anterior, también puedes optar por introducirlo en un vaso con agua fría, el cual vas a cubrir con la mano para sacudirlo varias veces. ¿El resultado? Un huevo pelado en un segundo.

Ver también: ¿Cómo puedes saber si un huevo está fresco y es seguro para su consumo?

11. Rallar queso

Dependiendo del tipo de queso, pueden presentar inconvenientes a la hora de rallarlo, porque al pasarlo por el rallador se puede caer y desmoronar.

Para hacer esta experiencia algo más simple y profesional, frótale un poco de aceite de oliva con una servilleta y procede a rallarlo.