12 remedios naturales para la ansiedad - Mejor con Salud

12 remedios naturales para la ansiedad

Recuerda que el ejercicio regular te puede ayudar a sentirte mejor gracias a la producción de endorfinas. Tendrás más autoestima y mejorará tu salud

Si tienes un trastorno de ansiedad en toda regla es posible que no quieras recurrir a medicamentos, al menos no todavía. Hay muchos remedios no farmacológicos seguros para la ansiedad, empezando con técnicas de mente y cuerpo, así como los suplementos o los tés que te calman. Algunos comienzan a trabajar de inmediato, mientras que otros pueden ayudar a disminuir la ansiedad más a largo plazo. Estos son 12 remedios naturales para la ansiedad.

1. Manzanilla

Si tienes un momento de nerviosismo, una taza de té de manzanilla podría ayudar a calmarte. Algunos compuestos de la manzanilla se relacionan con los mismos receptores cerebrales que tienen los medicamentos como el Valium.

En un estudio de la Universidad de Pennsylvania los pacientes con trastorno de ansiedad generalizada que tomaron suplementos de manzanilla durante ocho semanas tuvieron una disminución significativa en los síntomas de ansiedad en comparación con los pacientes que tomaban placebo.

2. Té verde

Te verde (2)

Las investigaciones muestran que el té verde ayuda a controlar la frecuencia cardíaca y la presión arterial en aumento y algunos pequeños estudios en humanos han encontrado que reduce la ansiedad. En un estudio, los sujetos propensos a la ansiedad se encontraron más tranquilos y centrados durante una prueba si tomaban 200 miligramos de té verde de antemano.

3. Lúpulo

Sí, se encuentra en la cerveza, pero no obtendrás los beneficios calmantes en una cerveza. El compuesto sedante que se encuentra en el lúpulo es un aceite volátil, por lo que se contiene en extractos y tinturas que se pueden usar en la aromaterapia. El lúpulo se utiliza a menudo como un sedante, para promover el sueño.

4. Valeriana

La valeriana, una planta medicinal para tratar el insomnio

La valeriana es una hierba sedante. Sirve de gran ayuda para dormir, para el insomnio. De hecho, el gobierno alemán la ha aprobado como un tratamiento para los problemas de sueño. La valeriana huele desagradable, así que la mayoría de las personas la toman en cápsulas. La valeriana se combina a menudo con otras hierbas sedantes como el lúpulo, la manzanilla y el bálsamo de limón.

5. Ejercicio

El ejercicio es seguro y bueno para el cerebro, además de un poderoso antídoto contra la depresión y la ansiedad, tanto a corto como a largo plazo. Si haces ejercicio con regularidad, tendrás más autoestima y te sentirás más saludable. Una de las principales causas de la ansiedad es la preocupación acerca de la enfermedad y la salud, que se disipa cuando estás en forma.

6. Pasiflora

pasiflora

Esta flor es un sedante que el gobierno alemán ha aprobado para curar la inquietud nerviosa. Algunos estudios encuentran que puede reducir los síntomas de ansiedad de forma tan efectiva como los medicamentos recetados. A menudo se utiliza para el insomnio. Como otros sedantes, puede producir somnolencia. Ten cuidado con el uso de más de una hierba sedante a la vez y no tomes pasiflora durante más de un mes continuado.

7. Lavanda

El aroma embriagador de la lavanda puede ser antiinflamatorio. En un estudio se descubrió que los pacientes de una consulta dental eran menos ansiosos si la sala de espera estaba perfumada con aceite de lavanda. En otro estudio realizado en Florida, los estudiantes que inhalaron el olor de lavanda antes de un examen se sintieron con menos ansiedad.

En un estudio realizado en Alemania, una píldora de lavanda especialmente formulada demostró que reducía los síntomas de ansiedad en las personas con trastorno de ansiedad generalizada tan eficazmente como el lorazepam, un medicamento contra la ansiedad de la misma clase que el Valium.

8. Respiración profunda

La respiración del yoga ha demostrado ser eficaz en la reducción del estrés y la ansiedad. Una razón por la que funciona es que uno no puede respirar profundamente y estar ansioso al mismo tiempo. Para hacer una respiración profunda, exhala por completo por la boca, luego inhala por la nariz mientras cuentas hasta cuatro. Aguanta la respiración durante un conteo de siete. Ahora lo dejas escapar lentamente por la boca contando hasta ocho. Repetir esto al menos dos veces al día.

9. Si tienes hambre, come

Nueces

Por lo general, la gente suele estar más ansiosa e irritable cuando tiene hambre. Por lo que cuando uno tiene un ataque de ansiedad, puede significar que su azúcar en la sangre está bajando. Lo mejor para remediarlo es tener un aperitivo como un puñado de nueces o un trozo de chocolate negro, junto con un vaso de agua o una buena taza de té caliente.

A largo plazo, la dieta es la clave para reducir la ansiedad. Come una serie de alimentos integrales, dieta basada en vegetales con carne y mariscos, verduras de hoja verde (como la col rizada) para obtener ácido fólico y una amplia variedad de fitonutrientes que ayudan a reducir la ansiedad.

10. Desayuno

Muchas personas con trastornos de ansiedad se saltan el desayuno. Lo ideal es que la gente coma productos como el huevo a la hora del desayuno, ya que se trata de una proteína saciante y una fuente natural de colina. Los bajos niveles de colina se asocian con un aumento de la ansiedad.

11. Omega-3

Los aceites de pescado son buenos para el corazón, pero además, pueden ayudarnos contra la ansiedad. En un estudio, los estudiantes que tomaron 2.5 miligramos al día de ácidos grasos omega-3 durante 12 semanas, tenían menos ansiedad antes de un examen que los estudiantes que tomaron placebo.

Generalmente, los expertos recomiendan conseguir los omega-3 a través de los alimentos siempre que sea posible. Peces de agua fría como el salmón son las mejores fuentes de ácidos grasos, asimismo, las anchoas y las sardinas también tienen una gran cantidad de estos ácidos grasos.

12. Calentar el cuerpo

¿Alguna vez te has preguntado por qué se siente uno tan relajado después de una sauna o baño turco? Calentar nuestro cuerpo reduce la tensión muscular y la ansiedad. La sensación de calor puede alterar los circuitos neuronales que controlan el estado de ánimo, incluyendo las que afectan el neurotransmisor serotonina (neurotransmisor básico para mantener un equilibrio emocional). El calentamiento puede ser una de las maneras en que el ejercicio aumenta el estado de ánimo.