14 cambios que ocurren en el sexo cuando cumplas 30 años

10 Agosto, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la filósofa y sexóloga Isbelia Esther Farías López
Llegar a las primeras tres décadas de la vida puede resultar tan enriquecedor como divertido. Descubre qué ocurre específicamente en el ámbito sexual del hombre y la mujer cuando escala los 30.

Los cambios en el sexo que llegan con los años son silenciosos, impredecibles y, en algunas ocasiones, problemáticos, tanto para los hombres como para las mujeres. Por ello, nos hemos preocupado por brindarte información sobre las alteraciones en tu cuerpo a partir de los 30 años con el objetivo de que seas consciente de su existencia y aprendas a sobrellevarlos.

La mayoría de las personas se vuelve más flexible según transcurre el tiempo y, regularmente, ve la sexualidad con madurez.

Ya sea por las experiencias vividas, lo que ha visto o sabido de terceros o bien porque toma conciencia de que muchos tabúes solo se vuelven obstáculos para su disfrute. Se llega a esa edad con cierta experiencia que facilita el desempeño sexual en la intimidad.

A continuación te comentamos los cambios que ocurren en el sexo una vez que has cumplido 30.

Pareja sexo anal.

Sexo en los hombres de 30

Al llegar a la tercera década de vida, los niveles de testosterona bajan, lo que viene a reducir el impulso sexual; esto viene a estar vinculado con el estilo de vida, las responsabilidades y el nivel de estrés.

En líneas generales, al cumplir los 30 un hombre puede: 

  1. Ser  más selectivo con las parejas que se relacionan sexualmente con él. Además, es posible que esté más dispuesto a involucrarse más a nivel sentimental y a establecer vínculos más cercanos, sólidos y duraderos.
  2. Ser más cuidadoso en sus prácticas sexuales, prestando más atención a los riesgos que conllevan y por qué es necesario evitarlos para poder disfrutar plenamente.
  3. Reconocer que el sexo no está únicamente sujeto al coito. Por ende, está más dispuesto

Mujeres y el sexo maduro

A los 30, las mujeres son mucho más sexuales que a los 20. Esto se da por varias razones, desde el conocimiento del propio cuerpo, lo que gusta y lo que no, hasta la seguridad que brinda la independencia.

La mayoría de las mujeres se sienten más seguras de sí mismas, puesto que puede que hayan aprendido a aceptar y apreciar su cuerpo, con todas las características que posee. 

Por otra parte, a los 30 las mujeres ya conocen qué es lo que les gusta y lo que no, con lo cual, pueden estar más dispuestas a disfrutar a plenitud en la intimidad y a alcanzar el máximo placer en las distintas prácticas sexuales.

En líneas generales, al cumplir los 30 una mujer puede:

  1. Ser mucho más selectiva a la hora de elegir un compañero.
  2. Estar más dispuesta a autoexplorarse y a practicar la masturbación, con o sin pareja.
  3. Tener menos temor a un embarazo no deseado.
  4. Estar más dispuestas a experimentar en la intimidad y cumplir sus fantasías sexuales.
Cosas a tener en cuenta antes de practicar sexo oral.

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En conclusión

A los 30 toda persona sabe que, si bien es importante trabajar e invertir en una relación de pareja, lo más importante es cultivar el amor propio. En este sentido, cabe recordar que una persona que se siente bien consigo misma, puede establecer vínculos sanos, mantener relaciones positivas y en general, estar mucho más dispuesta.

Al llegar a los 30, es recomendable:

  • Atreverse a innovar ayudará a evitar el aburrimiento y la rutina. En este sentido, hay que animarse a mantener viva la chispa del amor.
  • En caso de tener pareja, la comunicación será la base fundamental para que los encuentros sexuales sean placenteros.
  • Animarse a conocer y explorar el propio cuerpo ayuda a descubrir qué gusta, qué se desea y qué no.
  • Resolver siempre todas las inquietudes que surjan. Para ello, se puede recurrir al médico, un psicólogo o un sexólogo (según sea el tipo de inquietud).

A medida que pasa el tiempo, las mayoría de las personas aprende a asumir mayores responsabilidades (en lo que respecta a su sexualidad) y, a su vez, a llevarlas con naturalidad, como un hábito más de sus día a día, para que no constituyan una carga, sino una parte más de su vida.