16 aceites Vegetales que favorecen a nuestro cuerpo

Dentro de los aceites vegetales más famosos está el de argán, el cual contiene ácido linoleico y vitamina E. Tiene efectos positivos sobre el tratamiento del acné y la psoriasis.

¿Cuántos aceites vegetales conoces? ¿Y cuántos de ellos utilizas asiduamente? Sin duda, te interesará saber que cuentas con una amplísima variedad, cada uno con características particulares.

A continuación, te explicamos los diferentes tipos de aceites vegetales que existen, sus propiedades y los beneficios que aportan a nuestra salud. 

Sin embargo, recuerda que estas maravillas de la naturaleza no reemplazan el tratamiento médico en caso de enfermedades diagnosticadas o el control periódico de un especialista.

Variedad de aceites vegetales

Aceite de Semillas de uva

Aceites vegetales como el de semilla de uva

Rico en antioxidantes y con propiedades anticoagulantes y antiinflamatorias. Sirve para fortalecer el sistema inmunológico, aumentar el colesterol bueno y reducir el malo, controlar los triglicéridos y prevenir la hipertensión, la obesidad y los infartos.

Asimismo, puede utilizarse como sustituto de la crema hidratante, pues fortalece la piel, combate el acné y disminuye la celulitis. En este último caso, no olvides darte un pequeño masaje con este aceite en la zona afectada.

Aceite de Germen de trigo

Conocido como el “aceite de la belleza”, su riqueza en vitamina E ayuda a prevenir el envejecimiento, así como a mejorar la piel y el cabello (ideal para la caspa).

Además, ayuda a fortalecer el corazón, previene las estrías, reduce el estreñimiento y es bueno tomarlo cuando existe fatiga mental o depresión. Para las mujeres es perfecto, pues reduce los síntomas cuando la regla es irregular.

Aceite de Sacha Inchi (maní del Inca)

Rico en ácidos grasos esenciales, nutrientes y Omega 3. Es beneficioso para fortificar los huesos, regular el nivel de azúcar y la presión arterial.

Ayuda a reducir el colesterol y los triglicéridos, mejorar el sistema digestivo, fortalecer las defensas y prevenir el infarto de miocardio. Incluso, podría ayudar a combatir el agotamiento nervioso y el cansancio.

Para saber más: Decálogo para mantener un sistema digestivo sano 

Aceite de Borraja

Sus cualidades antiinflamatorias le permiten luchar contra la artritis reumatoide. De igual modo, evita la deshidratación de la piel, conserva el cabello y las uñas en buen estado y trata dermatitis atópicas, psoriasis y eccemas. Sin embargo, no es aconsejable tomarlo durante el embarazo, pues favorece la menstruación y podría ser riesgoso.

Aceite de Argán

aceite de argán

Rico en ácido linoleico y vitamina E. Previene el colesterol malo, aumenta el bueno y ayuda a mitigar los dolores reumáticos. Del mismo modo, regenera la piel y el cabello, fortalece las uñas y lucha contra el acné y la psoriasis.

Aceite de Onagra o Prímula

Es ideal para la piel, pues favorece su elasticidad e hidratación. De hecho, está indicado en casos en los que las cremas hidratantes no son suficientes y la piel sigue estando seca e incluso agrietada. Por otro lado, disminuye la presión arterial, reduce la inflamación en casos de artritis y alivia los síntomas de la menopausia.

Aceite de Cáñamo

Por su riqueza en ácidos poliinsaturados, es beneficioso para reducir el síndrome premenstrual y las inflamaciones derivadas de la artritis. Igualmente, aplicado externamente ayuda a mitigar picores, alergias y eccemas.

Aceite de Coco

Conocido por ser un excelente hidratante, el aceite de coco ayuda a disminuir la gravedad de los eccemas, la piel seca y mejora la calidad del cabello maltratado. Estaría relacionado con el aumento de funciones cerebrales y podría prevenir o aliviar el estrés, por lo que es ideal para tiempos de exámenes en la vida estudiantil.

Su consumo ha sido controversial, pues tiene un alto contenido de grasas saturadas. Sin embargo, si no tienes problemas de colesterol, debería de ser saludable en pequeñas cantidades.

Aceite de Maíz

Maíz

Rico en vitamina E, podría ayudar a combatir enfermedades neurológicas, circulatorias o vasculares y la esterilidad. También es ideal para la nutrición e hidratación de la piel.

Aceite de Cártamo

Rico en ácido graso oleico, se utiliza para combatir problemas de colesterol, arteriosclerosis, artritis y enfermedades cardiovasculares.

Aceite de Soja

Dentro de los aceites vegetales, su mejor característica es que combina la vitamina A con la E, siendo de buena asimilación y digestión. Asimismo, su riqueza en Omega 3 y Omega 6 es beneficiosa para el sistema nervioso y el corazón.

Aceite de Calabaza

Tiene propiedades antiinflamatorias que evitan la irritación de la vejiga y favorecen el funcionamiento renal. Además, es aconsejable tomar este aceite en casos de caries, caída de cabello o fragilidad de las uñas. Es eficaz para la expulsión de la solitaria y mejora el estreñimiento y la colitis.

Aceite de Girasol

aceite de girasol

Ideal para tomar en crudo, y rico en vitamina E y ácidos linoleicos y oleicos. También ayuda a regular el colesterol y los triglicéridos, evita problemas circulatorios y cardiovasculares y mejora nuestra piel.

Aceite de Sésamo

Es bueno para combatir el colesterol y fortalecer el sistema nervioso. Las características de este óleo sobresalen a nivel externo, pues se puede utilizar como mascarilla para el pelo, para sanar las grietas en manos y pies y para tratar la flacidez de la piel.

Aceite de Lino o linaza

Sus propiedades alivian el estreñimiento, previenen hemorragias uterinas, mejoran los síntomas de la menopausia y disminuyen el colesterol y las enfermedades cardiovasculares.

No olvides leer: Todo lo que deberías saber sobre el colesterol

Aceite de Oliva

Es el más rico en ácido oleico, beneficioso para reducir el colesterol malo y aumentar el bueno. Ayuda a prevenir la arteriosclerosis y combatir las enfermedades del hígado, la insuficiencia hepática y el estreñimiento. Por otra parte, favorece la absorción del calcio y estimula el crecimiento.

Finalmente, no olvides que si tienes alguna enfermedad dermatológica debes preguntar a tu médico antes de aplicarte alguno de estos aceites en tu cuerpo o cabello.

Además, consulta primeramente si el aceite que consumirás es comestible o no. Hay algunos que están refinados para el consumo humano y otros que sólo han sido tratados para su aplicación externa.