2 tipos de respiración que quitan el cansancio, el estrés y el dolor de cabeza en 5 minutos

Controlar la respiración puede ser una forma muy adecuada de acabar con el estrés y el cansancio. Basta con dedicar 5 minutos al día a su práctica para obtener beneficios

El exceso de cansancio, las múltiples ocupaciones de la jornada y la continua exposición al estrés pueden hacer que nuestro cuerpo se debilite y presente molestias en la salud.

Si bien es normal padecerlos ocasionalmente, no se deben descuidar y se les debe brindar una atención oportuna.

Aunque el mantener un estilo de vida saludable contribuye de forma significativa a prevenir todo tipo de dificultades, también es bueno conocer otras alternativas para el bienestar.

Por ejemplo, hay algunos ejercicios físicos y de respiración que contribuyen a sanar tanto el cuerpo como la mente.

Entre esto nos encontramos con una terapia conocida como pranayama o respiración consciente que, en cuestión de minutos, nos proporciona sensación de alivio.

A continuación te contamos de qué se trata y cómo practicarla en casa con dos interesantes métodos.

¿Qué es pranayama y cuáles son sus beneficios?

Disminuye el estrés

La pranayama es una de las prácticas principales del yoga. Se conoce como “la ciencia del control de la respiración”, o más exactamente, la manipulación del “prana” o energía vital.

Prana es la palabra sánscrita para decir “respiración”, “vida” y “energía cósmica”; por su parte, yama quiere decir restricción.

Su práctica tiene beneficios físicos, mentales y espirituales, entre los que se incluyen la vitalidad, la capacidad para pensar con claridad y los estados superiores de la consciencia.

El prana también se define como una energía universal que tiene la capacidad de transformar y conformar los aspectos más sutiles de cada persona.

Aunque circula a través de cada uno de modo energético, también se manifiesta de forma física mediante la respiración.

Cerebro-joven

Si bien algunos lo ignoran, al inhalar y exhalar de forma correcta, dotamos al organismo de una fuente importante de energía.

A su vez, esta tiene beneficios sobre la regeneración del cuerpo, su rendimiento físico y procesos como el digestivo y de crecimiento.

Y es que una óptima respiración permite adquirir el oxígeno necesario para la sangre y cada una de las células.

Por tal razón, el enfoque de esta práctica controla el estrés, disminuye la fatiga y alivia síntomas de tensión como el dolor muscular y de cabeza.

Lo más interesante es que, al parecer, su práctica regular fortalece el cerebro y mejora facultades mentales como la memoria, el intelecto, la razón y la concentración.

¿Cómo practicar estos tipos de respiración?

Para llevar a cabo esta sencilla terapia de respiración en pro del bienestar debes buscar un lugar tranquilo, alejado de ruidos molestos o distractores.

Elige la mano con que te sientas más cómoda y, posteriormente, cierra los dedos índice y corazón hacia la palma para formar una especie de pinza.

1. Respiración izquierda

Respiración izquierda

La respiración izquierda se recomienda para calmar los dolores físicos como el de cabeza, el muscular y articular.

  • Bloquea con el dedo pulgar de la mano derecha, o con el anular y meñique de la izquierda si eres zurdo, tu fosa nasal derecha.
  • A continuación, respira por la fosa nasal izquierda y trata de que sea lo más profundo posible.
  • Si gustas, tapa ambas fosas nasales y trata de contener la respiración durante unos 3 o 5 segundos.
  • Luego, libera todo el aire de forma lenta y pausada, y vuelve a comenzar.
  • Realiza el ejercicio unas cinco veces, tomando descansos de, por lo menos, 30 segundos para evitar mareos.
  • Puedes hacerlo varias veces al día, o bien, cada vez que te sientas con tensión física.

2. Respiración derecha

respira profundo

La respiración derecha está diseñada para combatir el estrés, la sensación de cansancio y las dificultades de concentración.

De hecho, su práctica puede ayudar a recuperar el calor cuando aumenta la sensación de frío.

  • Pon el dedo meñique y anular de tu mano derecha en la fosa nasal izquierda para bloquear el aire.
  • Luego, respira por la fosa nasal derecha y relaja.
  • Contén la respiración cinco segundos, tapando ambas fosas, y repite el ejercicio cinco veces.
  • Recuerda liberar el aire en forma pausa y evita hacerlo demasiado seguidos para no sentir efectos indeseados.

¿Aún no te beneficias con estos tipos de respiración? Anímate a practicarlos en casa y descubre que tienen muchos beneficios para tu salud física y mental.

Una correcta respiración mejora el transporte del oxígeno, aumenta la capacidad para reflexionar y nos ayuda a relajarnos.

Aunque no seamos muy conscientes de su importancia, respirar es un gran vínculo para canalizar nuestras energías y mantener nuestro cuerpo saludable.