3 consejos de Montessori para educar a los niños

El método para educar a los niños según Montessori es de gran ayuda para fomentar su autonomía, autodisciplina y su iniciativa para la exploración y búsqueda de conocimientos.

Educar a los niños es un derecho fundamental. Esto les permite adquirir nuevos conocimientos. De igual manera, contribuye en su plenitud al desarrollo personal favoreciendo la integración social y profesional.

El derecho a la educación es vital para el desarrollo económico, social y cultural de todos los seres humanos. Sin embargo continúa siendo inaccesible para miles de niños en el mundo.

Por lo tanto, los países deben concentrar sus esfuerzos en la educación primaria para hacer las escuelas accesibles y gratuitas para todos los niños, permitiéndoles así aprender a leer y escribir.

¿Quién es María Montessori?

En este artículo hablaremos de María Montessori, creadora de un método de estudio ideal para formar niños independientes. Ella fue una mujer famosa pedagoga italiana (31 de agosto de 1870 – 6 de mayo de 1952).  Cuya idea era que al niño hay que trasmitirle el sentimiento de ser capaz de actuar sin depender constantemente del adulto.

Niños siguiendo el método Montessori.

Las teorías de este método se basaron en la observación de las cosas que hacían niños pequeños sin la supervisión de un adulto. Estas fueron realizadas por la Dra. Montesorri, en niños con riesgo social. Donde lo más importante era el respeto hacia ellos y su capacidad de aprender.

El método de aprendizaje para educar a los niños se basa en:

El respeto a la autonomía del alumno.
– Respeto a la iniciativa personal.
Autodisciplina del alumno.
– Exploración y búsqueda de conocimientos.

Algunos consejos para educar a los niños según Montessori

1. Orientar a los niños

Los niños de edades entre los dos y tres años están en el primer período del desarrollo humano que es el más importante. Es el momento donde los pequeños adquieren el máximo potencial de aprendizaje. En esta etapa es donde requieren más ayuda porque están dotados de grandes energías creativas y se debe apoyar para que no se vean disminuidas.

En esta edad los niños comienzan a comunicarse, por ello los padres deben asignarles sus primeras responsabilidades acorde a sus edades. Así a los padres les corresponde orientar y supervisar cada tarea que sus hijos vayan ejecutando.

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2. Adecuar el ambiente

Para fomentar el autoaprendizaje de los niños el ambiente se debe organizar cuidadosamente. Por lo tanto, deben ser sencillos, limpios y ordenados. Además, para que los estudiantes puedan interactuar el lugar debe incluir una buena iluminación, plantas, arte, música y libros.

Ambiente para el aprendizaje del método Montessori.

Esta adecuación es importante, ya que de esa manera los niños podrán desarrollar sus aspectos sociales, emocionales e intelectuales. Del mismo modo, se recomienda que el mobiliario esté adaptado a la edad del niño para que se pueda desenvolver sin la asistencia y supervisión constante de un adulto.

Esta reorganización ayudará a que el niño se sienta autónomo propiciando su independencia. Para promover este aspecto es necesario hacer refuerzos positivos con frases motivadoras.

3. Aconsejar y guiar al niño

Los niños en las edades entre siete y ocho años experimentan una evolución y deben reforzar su autoestima, la identidad y su futuro como persona útil, capaz e independiente. Tomando en cuenta esta edad el niño ya puede integrarse a hacer más cosas. Sin embargo, hay que aconsejarlo para que tenga conciencia de lo que realmente puede hacer responsablemente.

Según la filosofía Montessori, la participación del adulto es transcendental en la formación del niño, ya que consiste en guiarlo de forma respetuosa y cariñosa. Dándole a conocer las herramientas que lo formarán como un niño independiente.

Consideraciones finales para educar a los niños

Finalmente, hay que tener en cuenta que los niños son nuestro futuro. Por lo tanto, tomar este modelo y llevarlo a la práctica ayudaría a la formación integral de ellos. Además, hay que insistir en la necesidad de hacer de la educación primaria un derecho accesible para todos los niños.

Usar el método Montessori.

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La mente de los niños posee una capacidad maravillosa y única. Generalmente, se les compara con una esponja, con la diferencia de que la esponja tiene una capacidad de absorción limitada, la mente del niño es infinita.

El adulto en esta filosofía es considerado como un observador consciente y debe estar presente en el continuo aprendizaje y desarrollo personal del niño. El verdadero educador está al servicio del educando y, por lo tanto, debe cultivar la humildad, para caminar junto al niño y aprender de él.