3 consejos para combatir la fatiga mental

A lo largo del día es importante que, aunque solo sean unos minutos, saquemos tiempo para dedicárnoslo a nosotros mismos y lo podamos emplear para relajarnos, sin más preocupaciones

¿Quién no ha sufrido alguna vez de fatiga mental? Ese cansancio mental que nos impide poder concentrarnos, que nos impide poder funcionar con normalidad… ahí donde aparece el dolor de cabeza, o el agotamiento. ¿Cómo vencerlo? No te preocupes, te aportamos sencillos consejos que te van a servir de gran ayuda.

Causas del agotamiento mental

Cuando alguien nos dice que está cansado, normalmente pensamos de inmediato que ha realizado un gran esfuerzo físico. Pero… ¿qué ocurre cuando lo que sentimos es un agotamiento mental? Es otra dimensión más compleja donde se puede juntar el cansancio físico, junto con la tensión, los problemas del día a día, el estrés, algunos problemas determinados e incluso una mala alimentación que nos está debilitando sin que nos demos cuenta. Pero veámoslo más detenidamente:

  • Muchas horas de trabajo.
  • Falta de un descanso reparador
  • Presencia de sustancias anormales en nuestro espacio de trabajo, o una mala ergonomía: alta o baja ventilación, malos olores, poca luz, una postura incómoda a la hora de trabajar, malos asientos o ordenadores que nos afectan a la vista…
  • Alteraciones digestivas: hambre, digestión difícil…
  • Perturbaciones emocionales: problemas en casa o en el trabajo…
  • Una nutrición deficiente.
  • Poco tiempo para nosotras mismas…

Consejos prácticos para evitar el cansancio mental

1. Establece tiempos

relajación

Lo sabemos, tus jornadas de trabajo suelen ser muy largas. Y cuando llegas a casa tienes la responsabilidad de unos hijos, una casa, una familia… pero llegan momentos en que de pronto todas estas obligaciones pueden convertirse en una gran montaña y vernos de pronto, bloqueadas. Para que ello no ocurra, para que la fatiga mental no nos impida un día levantarnos de la cama o enfrentarnos al mundo, es esencial que establezcas tiempos: tiempos de obligaciones y tiempos para ti misma.

Disponer al día de unas dos horas al menos para ti, es esencial. Un instante de tiempo para descansar y pensar en tus cosas, tus proyectos, pensar en el presente que tienes ahora y en cómo podrías mejorarlo. Tómate un ratito para salir a pasear, hablar con amigas, tomarte un baño relajante, un instante también de necesitada soledad donde hablar contigo misma, quererte, relajarte…

2. La importancia de una buena alimentación

desayuno

Tal vez te sorprenda, pero nuestro cerebro necesita una gran energía para funcionar correctamente durante todo el día. De ahí por ejemplo que si estamos siguiendo una dieta muy rigurosa, sintamos bajones, fata de energía y fatiga mental. Debes tenerlo en cuenta.

Es esencial por ejemplo que desayunes, aunque no tengas hambre. Empieza con un vaso de jugo de naranja o incluso de limón con agua. Desintoxica y te llena de energía y vitamina C. Diversos estudios sobre nutrición nos explican también cómo el incluir cereales como la avena para desayunar, van a bloquear la hormona del estrés: el cortisol. Así pues sería maravilloso que empezaras el día con un jugo de algún cíttrico y un vaso de avena con alguna leche vegetal. De ese modo combatimos el estrés y luchamos contra la fatiga mental.

También es muy adecuado que comas algo cada dos horas: unas pocas nueces, avellanas, alguna pieza de fruta…los frutos secos nos aportan mucha energía y vitalidad. En cuanto a comidas adecuadas que poder prepararnos es ideal por ejemplo los atunes, los salmones, los espárragos, el arroz integral, los tomates, todos los vegetales de hojas verdes, las berenjenas y las carnes que sean magras -nunca carnes rojas-

Recuerda también mantenerte hidratada. Los jugos naturales son muy adecuados para mantenernos en forma a lo largo del día, aportan energía a nuestro cerebro para estar despejadas, evitando la fatiga mental.

 

3. Claves para fortalecer tu ánimo y tu motivación

Los episodios de tristeza deben servirnos para aprender, tomar nuevos rumbos y salir fortalecidos.

La fatiga mental tiene mucho que ver también con nuestra motivación del día a día. Con esas pequeñas cosas que al final, acaban construyendo “grandes problemas”. Problemas en el trabajo, alguna desavenencia familiar, la obligación de un hogar que mantener… y poco tiempo para nosotras mismas, escasos momentos en los que disfrutar.

Los cambios no se pueden conseguir de pronto de hoy para mañana, así que empezaremos con cosas pequeñas. Ponte alguna meta fácil de conseguir hoy mismo: después de trabajar te tomas media hora para ti. Para tomar un café en una cafetería, para comprarte un libro o incluso un diario donde empezar a escribir tus pensamientos. Una cosa sencilla que conseguir.

Mañana, por ejemplo, plantéate resolver alguna cosa: decir no a algo o alguien que te moleste. Eliminar aquello que no te gusta. Decir una verdad a alguien… todo esto nos ayudará a aligerar cargas mentales, esas que nos producen no solo bloqueos sino también fatiga mental. Y la fatiga mental se traduce siempre no solo en falta de concentración y en dolores, sino que a largo plazo puede derivar en una depresión. Debemos evitarlo, empieza a valorarte un poco más, a poner límites, a alimentarte mejor, a buscar tiempo de ocio para ti misma. La felicidad se construye día a día y todos merecemos tenerla.

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