3 consejos para prevenir enfermedades de transmisión sexual

El uso de métodos de barrera y las conductas sexuales saludables son determinantes en la prevención de las enfermedades de transmisión sexual. Te damos algunas recomendaciones

Las enfermedades de transmisión sexual (ETS) son aquellas que, como su nombre indica, se contraen por contacto sexual. Los microorganismos que las ocasionan, que pueden ser virus, bacterias u hongos, pasan de una persona a otra a través del contacto con sangre, semen, flujo vaginal y otros fluidos corporales.

En casos reducidos, el contagio se da por vías no sexuales; por ejemplo, de madre a hijo en el embarazo o proceso de parto. También se puede desarrollar por el contacto con los agentes infecciosos a través de transfusiones de sangre o uso de agujas compartidas.

Aunque la severidad con que se presentan varía en función del tipo de infección y etapa de detección, es primordial informarse al respecto y conocer las medidas de seguridad para evitarlas. ¿Sabes cómo prevenir enfermedades de transmisión sexual? Te lo contamos.

Tipos de enfermedades de transmisión sexual

Fuentes de transmisión

Hay más de 20 tipos de enfermedades de transmisión sexual, cada una causada por diferentes tipos de microorganismos. Las más comunes se contagian por virus y bacterias que no suelen causar síntomas en sus etapas iniciales. Sin embargo, también pueden tener su origen en la proliferación de algunos hongos y parásitos.

Algunas de las ETS más conocidas y temidas son:

  • Clamidia
  • Herpes genital
  • Gonorrea
  • VIH/SIDA
  • Sífilis
  • Tricomoniasis
  • Virus de Papiloma Humano (VPH)
  • Hepatitits C

Síntomas de las enfermedades de transmisión sexual

Enfermedades de transmisión sexual

Las enfermedades de transmisión sexual (ETS) pueden trascurrir de manera asintomática hasta que presentan algún tipo de complicación. Por esto, en muchas ocasiones pasan desapercibidas y se propagan con mucha facilidad cuando no se toman medidas para su prevención.

Los síntomas que pueden indicar una infección de este tipo pueden variar en cada persona, dependiendo de la resistencia de su sistema inmunitario y del tipo de microorganismo que ataca. En general, algunos signos de estos problemas son:

  • Ampollas o llagas en la zona genital o bucal
  • Dolor y ardor al orinar
  • Secreciones vaginales y del pene
  • Malos olores en la zona íntima
  • Sangrados vaginales inusuales
  • Dolor al mantener relaciones sexuales
  • Inflamación y dolor de los ganglios linfáticos, particularmente de la ingle
  • Fiebre y escalofríos
  • Dolor en la parte baja del abdomen
  • Erupciones cutáneas

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Factores de riesgo

Todas las personas cuya vida sexual es activa tienen riesgo de sufrir cualquier tipo de enfermedad de transmisión sexual. No obstante, hay algunos factores de riesgo que pueden elevar las probabilidades de contraerlas:

  • Tener relaciones sexuales sin protección
  • Cualquier persona forzada a tener una relación sexual o actividad sexual
  • Haber tenido alguna ITS
  • Compartir agujas
  • Estar desinformado sobre las ETS
  • Abusar del alcohol y las drogas (porque predisponen a comportamientos riesgosos)
  • Tener relaciones sexuales con varias parejas

Consejos para prevenir enfermedades de transmisión sexual

La única forma 100% segura de prevenir las enfermedades de transmisión sexual es la abstinencia. Sin embargo, como esta no suele ser una opción, hay algunas medidas importantes que pueden ayudar a disminuir el riesgo de manera considerable. A continuación las repasamos en detalle:

1. Utilizar métodos preventivos de barrera

preservativo

Una de las formas más efectivas de prevenir enfermedades de transmisión sexual es con el uso adecuado de preservativos de látex y protectores bucales. Estos populares “métodos de barrera” evitan el contagio tanto en el sexo oral como en las relaciones vaginales y anales.

No se recomienda el uso de preservativos fabricados con membranas naturales, ya que no son tan eficaces en la prevención de estas infecciones. Asimismo, tampoco se deben utilizar con lubricantes a base de aceite como la vaselina.

Es importante tener en cuenta que los preservativos proporcionan un menor grado de protección contra las ITS relacionadas con úlceras genitales expuestas. Por lo tanto, no son eficientes para el Virus del Papiloma Humano (VPH) o herpes genital.

2. Limitar el número de parejas sexuales

Tener conductas sexuales saludables es otra forma de minimizar el riesgo de estas enfermedades. Por eso, la recomendación general es tener una relación mutuamente monógama a largo plazo con una pareja que no esté infectada. Cuánta más parejas sexuales haya, mayor es el riesgo.

3. Solicitar pruebas de ETS

Sacar sangre venosa.

Las pruebas de detección de ETS regulares son una medida que muy pocos tienen en cuenta. Aunque parece irrelevante cuando el estado de salud está normal, en realidad es muy importante solicitarlas cada cierto tiempo. Esto debido a que muchas ETS no se manifiestan con síntomas contundentes y se pueden pasar por alto hasta que se agravan.

Recomendaciones finales

Además de lo mencionado anteriormente, hay otras recomendaciones que pueden disminuir las probabilidades de estas infecciones. Si bien algunas ya son obvias, es primordial mencionarlas para estar seguros que todos las tendrán en cuenta.

  • Evitar el uso compartido de artículos personales como ropa íntima, juguetes sexuales, toallas, etc.
  • Abstenerse de tener sexo bajo los efectos del alcohol o las drogas.
  • Ser honestos con la pareja.
  • Vacunarse contra el VPH y hepatitis.
  • No tener relaciones sexuales si hay llagas visibles en la boca o área genital.

Las ETS no aparecen por arte de magia y pueden afectar a cualquier persona. Por eso, es fundamental aplicar todas estas medidas preventivas y estar atentos ante cualquier sintomatología. Cuánto más rápido se detecten, mejor pronóstico tiene su tratamiento.

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