3 emociones que debes evitar para ser más feliz

Muchas de esas emociones que nos paralizan nos vienen impuestas desde el exterior. Trabaja para identificarlas y para conseguir neutralizarlas y así ser más feliz contigo mismo

¿Cuántas veces te has sentido atrapado en sentimientos que te paralizan? La cantidad de emociones que debes evitar para ser más feliz es infinita y no debes pensar que son culpa tuya.

La realidad es que el ambiente que nos rodea tiene gran influencia en la personalidad que desarrollamos al crecer.

Tu familia te enseña ciertos valores que buscarás cumplir durante gran parte de tu vida. Tus amigos, por su parte, también influyen en la opinión que tienes de lo que es bueno o malo.

Esto no significa que quienes te rodean tengan malas intenciones. Es solo que no todo lo que nos enseñan es realmente positivo en la vida.

Analiza qué emociones pueden estar evitando que seas feliz. Luego, trabaja para controlarlas.

1. Culpa

el qué dirán

Si quieres ser feliz, a primera de las emociones que debes evitar es la culpa. Sin duda, es una de las armas más poderosa que otros pueden usar en tu contra.

Algunas personas te harán sentir culpable cuando no actúes como ellos desean.

El problema es que esta emoción se ancla a lo más profundo de tu mente y cuerpo y puede quedarse ahí por siempre.

Con el tiempo, podrías encontrarte actuando de acuerdo a lo que otros esperan solo por esas culpas que traes arrastrando desde hace muchos años.

La buena noticia es que no estás condenado a vivir sintiéndote que haces menos de lo que deseas. La siguiente vez que sientas culpa, trata de identificar la raíz del problema.

¿En verdad te sientes culpable porque hiciste algo mal según tu escala de valores o porque alguien te dijo que lo que hacías estaba mal?

Cuando dejas que la culpa sea la que guíe tus decisiones y tu vida es momento de parar un minuto.

Expresa tu amor y gratitud a las personas que amas, pero si una de ellas está tratando de controlarte a través de esta emoción, déjale claro que no lo permitirás más.

No se trata de romper con tus valores, pero sí de practicar aquellas cosas que hacen feliz. Piensa que el peor error que puedes cometer es vivir la vida que otros desean en lugar de descubrir tu propia felicidad.

Ver también: 5 cosas de las que deberías dejar de sentirte culpable

2. Vergüenza

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Es normal, y sano, sentirte avergonzado cuando haces algo que no encaja con tus valores y que los demás consideran mal. También es normal sentirse así cuando tus decisiones o acciones te ponen en una situación embarazosa.

La realidad es que la vergüenza puede ser un mecanismo de supervivencia muy interesante cuando te deja ver qué estereotipos o paradigmas rompes.

Sin embargo, si todo el tiempo sientes vergüenza porque crees que eres menos de lo que deberías o que hay poco de valor en ti, ahí sí que hay un problema.

Detente un momento a analizar. ¿Esta vergüenza te está deteniendo? ¿Hace que, en lugar de salir con esa persona que amas, te quedes en casa porque crees que eres poco? ¿De dónde viene esa sensación?

Tal vez te sientes así porque alguien en el pasado te hizo sentir tanta vergüenza que todo lo que viene a tu mente cuando piensas en una acción similar es eso.

Lo que ahora debes recordar es que tú eres tu propia guía.

Eso significa que el único momento en que debes sentirte avergonzado es cuando tus decisiones no estén alineadas con lo que consideras correcto.

Aprende a reconocer cuando otros te hacen sentir vergüenza y ponles un alto. No está mal apreciar sus opiniones, siempre que no pierdas de vista las tuyas.

3. Resentimiento

cuando la vida se pone difícil

El resentimiento es esa emoción que aparece cuando sientes que hiciste las cosas bien pero los demás no lo valoran o no hacen lo que esperas.

El problema con esta emoción es justamente que parte de lo que tú estás esperando. La mayoría de las personas tiende a actuar en función a aquello que creen correcto y esto puede ocasionarles algún tipo de daño.

Es importante que aprendas a alejarte del resentimiento. Piensa que el motivo por el que se ha instaurado en tu vida es porque has ido por la vida esperando más de los demás o haciendo extra por ellos.

Estamos seguros de que odias esa emoción, pero no desaparecerá por arte de magia. Identifica la raíz de tu resentimiento y busca una solución.

En algunas ocasiones solo es cuestión de soltar las cosas y avanzar. En otras, puede que necesites mucho más que eso.

En todo caso, haz lo que consideres necesario. Desde conversar con la persona hasta llorar o golpear un cojín.

Eso sí, la mejor opción para combatir el resentimiento es el amor. Deja de lado las peleas y el odio.

Te recomendamos leer: La necesidad de llorar por ser demasiado fuertes

Solo tú eliges si eres feliz o no

Después de hablarte de estas tres emociones que debes evitar para ser más feliz, solo te resta entender que el único que decide qué tan feliz o infeliz es, eres tú mismo.

Dejar que los demás opinen no está mal. Al fin y al cabo, una opinión externa nunca está de más.

Tan solo no permitas que los demás definan cómo te sientes ni cómo actúas.