3 exfoliantes naturales para rostro, manos y cuerpo

3 exfoliantes naturales para rostro, manos y cuerpo

Puesto que la piel de cada parte del cuerpo tienen unas necesidades específicas es conveniente utilizar diferentes exfoliantes naturales según las características particulares de la zona que deseemos tratar

Para tener una piel bonita y saludable debemos mantenerla limpia de toxinas e impurezas, favorecer la regeneración de las células cutáneas e hidratarla a diario con los productos adecuados.

En este sentido, los exfoliantes naturales nos ayudan a renovar las células de la piel a la vez que nos aportan nutrientes muy beneficiosos.

Descubre en este artículo cómo preparar 3 sencillos exfoliantes naturales específicos para cada zona, según sus necesidades: el rostro, las manos y el cuerpo. 

Exfoliantes naturales según la piel

Exfoliantes

La piel del rostro es mucho más delicada que la del resto del cuerpo por lo que, a la hora de elegir los productos que nos vamos a aplicar, debemos tener en cuenta su fragilidad.

Además, podemos elegir unos u otros ingredientes en función de nuestro tipo de piel, si la tenemos grasa, seca, mixta, con acné, etc.

En el caso del cuerpo, podemos incluir ingredientes para combatir la celulitis, las estrías, la mala circulación, etc.

La exfoliación es un paso imprescindible para tener una piel joven y luminosa, ya que nos permite eliminar las células muertas que dan un aspecto grisáceo y apagado al cutis.

Además, activa la circulación y previene las arrugas.

Ver también: 5 remedios caseros para remover las células muertas de la piel

1. Frutas para el rostro

Frutas para el rostro

La piel del rostro es mucho más sensible que la del resto del cuerpo y, además, sufre las influencias directas de los agentes externos: el sol, el viento, la contaminación, etc.

Por este motivo recomendamos usar exfoliantes naturales procedentes de las frutas. Aunque no aportan una sensación fuerte de rascado, su contenido en enzimas nos permite exfoliar la piel de manera química. 

Las frutas, además, no solamente limpian, sino que aportan vitaminas y minerales muy beneficiosos para la piel. 

Recomendamos usar los siguientes exfoliantes:

  • Piña: Para pieles grasas.
  • Kiwi: Para pieles grasas y mixtas.
  • Papaya: Para pieles mixtas y secas.
  • Pera: Para pieles secas y delicadas.

Aplicaremos un trozo de una de estas frutas sobre el rostro limpio y seco, lo dejaremos actuar unos minutos hasta que se seque y nos lavaremos la cara.

Podemos usarla una vez por semana. Es normal notar un poco de picor por la acción de las enzimas, pero no debería ser muy molesta.

2. Aceite de coco y bicarbonato para las manos

Aceite de coco y bicarbonato para las manos

Las manos son una parte del cuerpo que evidencia las señales del trabajo y del envejecimiento.

No son tan sensibles como el rostro ni sufren estrías o celulitis como el resto del cuerpo, pero se exponen siempre al exterior y pueden sufrir mala circulación.

Para elaborar un exfoliante específico para las manos recomendamos la combinación de dos ingredientes milagrosos: el aceite de coco virgen extra y el bicarbonato de sodio.

El aceite de coco nutre y protege la piel en profundidad, mientras que el bicarbonato activa la circulación y exfolia, con suavidad pero con eficacia.

¿Cómo lo hacemos?

  • Mezclaremos bien los dos ingredientes hasta conseguir una pasta arenosa.
  • El aceite de coco debe estar por encima de los 23 ºC para derretirse, por lo que tal vez lo tengamos que calentar un poco.
  • Nos masajearemos bien las manos con este producto y nos las lavaremos con agua tibia.

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3. Sal marina y aceite de oliva para el cuerpo

El cuerpo requiere exfoliantes naturales con una acción más profunda para activar la circulación, remover toxinas, combatir estrías y celulitis y aportar suavidad.

Para lograrlo usaremos dos ingredientes muy efectivos:

  • Sal marina: Nos permite escoger diferentes tipos de grosos (fina o gruesa) según la zona que queramos exfoliar.

Por ejemplo, para los glúteos o los talones recomendamos sal gruesa, mientras que para el pecho es mejor la sal fina. Además, aporta minerales a la piel, siempre y cuando sea sal marina y no sal refinada o sal de mesa.

  • Aceite de oliva: Este aceite vegetal es rico en ácidos grasos esenciales que nutren la piel y le aportan muchos antioxidantes.

Es muy hidratante, por lo que si tenemos la piel del cuerpo grasa recomendamos sustituirlo por aceite de coco o de jojoba, o bien añadirle un poco de gel de aloe vera.

Seguiremos el mismo método de elaboración que en el exfoliante de aceite de coco y bicarbonato.

  • Nos lo aplicaremos en la ducha, aprovechando que el vapor del agua caliente abrirá bien los poros. Al secarnos notaremos la piel suave e hidratada.