3 fases de una crisis emocional

Raquel Lemos · 4 agosto, 2017
Una rápida actuación es determinante para evitar que la crisis emocional haga mella en la salud mental del afectado. Así lograremos recuperar la estabilidad y la calma

Una crisis emocional puede ser considerada un momento de inflexión. Se da tras una situación que nos ha provocado un cierto desequilibrio que ha trastocado nuestra vida.

Tras un suceso que desencadena una crisis emocional tiene que pasar un tiempo antes de superarla. Aunque, lo positivo, es que se trata de un breve periodo de tiempo.

De hecho, a veces es incluso más breve que el estrés. Hay un tipo de estrés que se puede volver crónico. Una crisis emocional no. Es puntual.

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Este tipo de crisis obliga a la persona que la padece a tomar una decisión debido a ese desequilibrio interno que insta a decidir sobre si avanzar o retroceder gracias a la situación que la ha llevado a este estado.

Pero ¿qué 3 fases de una crisis emocional hay? ¿Con qué nos vamos a encontrar en cada una de ellas?

1. Imposibilidad para reaccionar

mujer paralizada

Cuando algo en nuestra vida nos sorprende y nos afecta tanto que nos provoca una crisis emocional, de repente, no sabemos ni podemos reaccionar.

Nos quedamos paralizados. Son tantas las emociones que sentimos y la incomprensión que habita en nosotros que nos quedamos quietos, de forma inconsciente, en un intento de intentar buscar una solución.

  • La imposibilidad para reaccionar cuando algo nos sorprende es, en realidad, un mecanismo de autodefensa.
  • Mediante esta parálisis intentamos recuperar el equilibrio que se ha visto repentinamente sumido en el caos, que nos ha desestabilizado.

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Toda nuestra energía se centra ahora en nosotros mismos en un intento de comprender lo que ha sucedido y tomar una decisión.

Esto nos puede ocurrir, por ejemplo, si tenemos un accidente de tráfico o si nos viene una factura muy elevada con la que no contábamos.

Todo nuestro mundo perfectamente organizado se viene abajo y nos quedamos en shock.

2. Caos mental

dudas sobre ti

Cuando la fase en la que nos hemos quedado paralizados llega a su fin, surge otra que se puede denominar caos mental o, también, incertidumbre.

Esta incertidumbre surge debido a esas decisiones que tenemos que tomar tras una crisis emocional.

Ya no estamos paralizados sopesando la situación, ahora tenemos que ponernos en marcha. No obstante, las dudas nos abordan.

¿Qué ha ocurrido? ¿Dónde estoy? Son algunas preguntas que una persona con una crisis emocional evidente puede empezar a hacer.

Por su cabeza están pasando un montón de pensamientos que intentan entender una situación ante la que no han sabido reaccionar porque el choque emocional ha sido tremendo.

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Muchos psicólogos denominan a esta sensación “ansiedad confusional”. La persona sufre un estrés o ansiedad momentáneas que la hacen perder el control en un intento de poder entender qué es lo que ha ocurrido.

3. Miedo a una amenaza no real

mujer-con-miedo

Tras las dos fases anteriores, llega una última en la que la persona que sufre una crisis emocional empieza a creer que hay una amenaza externa que le puede hacer daño.

Fruto del desequilibrio emocional que sufre, hay un exceso de desconfianza hacia el exterior o las personas que están a su lado.

  • Cuando una persona llega a esta fase puede que empiece a volverse más violenta.
  • De repente, se pone a la defensiva, puede querer escapar de la situación en la que se encuentra y es posible que utilice la agresión si la retienen o se siente muy amenazada.

En realidad, no hay ninguna amenaza real. No obstante, tras el desequilibrio producido y el caos de pensamientos que la han abordado, al final todo termina como explotando en este miedo que no tiene aparentemente ninguna razón de ser.

Cuando una persona experimenta una crisis emocional, aunque no lo exprese con palabras, pide ayuda. De hecho, durante la crisis la persona está muy receptiva, por lo que una rápida intervención puede devolverle el equilibrio perdido.

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La psicoterapia puede ayudar mucho en estos casos. Si se actúa con rapidez, la persona puede recuperar la estabilidad es muy poco tiempo.

Sobre todo, hay que transmitir calma, serenidad e intentar guiar a la persona hacia un estado emocional mucho más tranquilo.

¿Alguna vez has pasado por una crisis emocional?