3 formas efectivas de despejar los senos paranasales

Aunque no es la única función con la que cumple la nariz, ya que también se encarga de la defensiva, la olfatoria y la fonatoria, la respiratoria es la más importante

Para que se cumpla el proceso respiratorio es necesario inspirar y espirar. Sin embargo, el flujo excesivo no siempre lo permite. 

Los senos paranasales son los huesos que están comunicados con la cavidad nasal.

Están llenos de la mucosa y se encargan de mantener húmeda la zona, equilibrar el calentamiento de la entrada de aire y aliviar el peso que hay por los huesos.

Esto es especialmente útil en invierno, cuando la congestión nasal se convierte en el enemigo principal.

En esta época las cavidades se inflaman e interrumpen el funcionamiento de la nariz debido a una alteración en los senos paranasales, puede ser por infección, virus o alergia.

Lo normal es que el aire atraviese sin complicación. No obstante, si esto no sucede, llegan malestares como la sinusitis, que es causada por resfriados, gripes o bacterias.

Entonces, ¿cómo despejar la zona? Pon atención a las siguientes indicaciones:

1. Lavado con sal

Gárgaras de agua con sal y otros remedios para aliviar el dolor de garganta

El exceso de flujo en los senos paranasales empeora durante la noche. Así pues, lo recomendable para evitar esta molestia es que antes de dormir se realice un lavado nasal con agua y sal.

Este ayudará limpiar la zona y desinflamar.

Ingredientes

  • 3 cucharaditas de sal (15 g)
  • 1 cucharadita de bicarbonato de sodio (5 g)
  • 1 taza de agua destilada o hervida (250 ml)

Utensilios

  • Perilla de goma o un gotero

Preparación

  • En primer lugar, agrega la sal en el agua destilada y mezcla muy bien.
  • A continuación añade el bicarbonato y vuelve a remover.
  • Al final debe quedar una mezcla incolora.

Modo de uso

  • Solo tienes que llenar la bombilla o, en su defecto, el gotero, a la mitad.
  • Pon la cabeza inclinada a la izquierda e inhala por la boca.
  • Vierte la solución lentamente en la fosa nasal derecha y espera a que salga por la izquierda.
  • Si sientes que la solución se desvía a los oídos o garganta cambia de posición.
  • Repite con la fosa izquierda.
  • Finalmente suena para retirar residuos y el moco acumulado.

Ver también: 5 remedios caseros para combatir el dolor de garganta

2. Con vapor

Vapores de manzanilla

El vapor funciona como un limpiador e hidratante natural. Además drena la zona afectada y mejora el sistema cardiovascular porque elimina toxinas.

Además, también libera endorfinas permitiendo que las zonas rígidas se relajen.

Preparación

  • Para empezar, pon a hervir un poco de agua o abre la llave caliente para que se desprenda el vapor.

Modo de uso

  • Enseguida acerca el rostro para que te dé en la cara.
  • Inhala y exhala lentamente para que se limpie la zona.
  • Hazlo durante 5 minutos.
  • Finalmente, humedece una toalla y ponla sobre tu rostro.
  • Espera a que se enfríe para retirarla.

Lee también: Cómo eliminar la congestión nasal en menos de un minuto 

3. Masaje con aceites

Limpia tu rostro con aceites naturales

Uno de los aceites terapéuticos más eficaces es el aceite de orégano. Este tiene propiedades antioxidantes y sustancias depurativas que lo vuelven el remedio perfecto para las infecciones.

Si además lo combinas con el aceite de almendras el resultado es mucho mejor porque hidrata la piel y controla mantiene humectada la zona.

Ingredientes

  • 1 cucharada de aceite de almendra (15 g)
  • 2 gotas de aceite de orégano

Preparación

  • En primer lugar es importante que laves muy bien tus manos y el rostro.
  • Después mezcla el aceite de almendras con las 2 gotas de aceite de orégano.

Modo de uso

  • Pon la mezcla en tus manos y frota suavemente en los senos paranasales.
  • Mientras haces movimientos circulares en la zona, inhala y exhala lentamente para que puedas absorber la esencia de los aceites y sus propiedades.
  • Hazlo durante 5 minutos y verás como tu respiración es mejor.

Otas recomendaciones

  • Consume vitaminas para reforzar tus defensas y poder combatir los síntomas.
  • Bebe infusiones calientes para descongestionar las vías respiratorias.
  • Coloca compresas de agua calientes 3 veces al día sobre los senos paranasales.
  • Aumenta la cantidad de líquidos para mantenerte hidratado.
  • Evita fumar o estar en zona de fumadores.
  • No te suenes constantemente, ya que solo vas a terminar con sequedad en la nariz.
  • Suénate levemente para no inflamar ni romper los vasos sanguíneos.
  • No duermas con la cabeza boca abajo para evitar la proliferación de bacterias y hongos.
  • Mantén tu espacio libre de polvo.
  • No dejes de realizar actividad física. Recuerda que la liberación de endorfinas alivia el dolor.

La próxima vez que un virus quiera alojarse en tu cuerpo ya sabes cómo atacar. ¡Elimínalo!