3 formas efectivas de despejar los senos paranasales

Este artículo ha sido verificado y aprobado por la médico Maricela Jiménez López el 10 diciembre, 2018
Ana Karen Quintana · 14 junio, 2019
Aunque no es la única función con la que cumple la nariz, ya que también se encarga de la defensiva, la olfatoria y la fonatoria, la respiratoria es la más importante

Para que se cumpla el proceso respiratorio es necesario inspirar y espirar. Sin embargo, el flujo excesivo no siempre lo permite. Despejar los senos paranasales puede resultar difícil a veces.

Los senos paranasales son los huesos que están comunicados con la cavidad nasal.

Están llenos de la mucosa y se encargan de mantener húmeda la zona, equilibrar el calentamiento de la entrada de aire y aliviar el peso que hay por los huesos.

Esto es especialmente útil en invierno, cuando la congestión nasal se convierte en el enemigo principal.

En esta época las cavidades se inflaman e interrumpen el funcionamiento de la nariz debido a una alteración en los senos paranasales, puede ser por infección, virus o alergia.

Lo normal es que el aire atraviese sin complicación. No obstante, si esto no sucede, llegan malestares como la sinusitis, que es causada por resfriados, gripes o bacterias.

Entonces, ¿cómo despejar los senos paranasales? Pon atención a las siguientes indicaciones:

1. Despejar los senos paranasales con lavado con sal

Gárgaras de agua con sal y otros remedios para aliviar el dolor de garganta

El exceso de flujo en los senos paranasales empeora durante la noche. Así pues, lo recomendable para evitar esta molestia es que antes de dormir se realice un lavado nasal con agua y sal.  Este ayudará a limpiar la zona y desinflamar.

De hecho, estos efectos han sido corroborados en varios estudios científicos, los cuales han determinado que la irrigación nasal salina puede mejorar la calidad de vida de los pacientes con sinusitis aguda y crónica, rinoconjuntivitis y rinitis.

Ingredientes

  • 3 cucharaditas de sal (15 g)
  • 1 cucharadita de bicarbonato de sodio (5 g)
  • 1 taza de agua destilada o hervida (250 ml)

Utensilios

  • Perilla de goma o un gotero

Preparación

  • En primer lugar, agrega la sal en el agua destilada y mezcla muy bien.
  • A continuación añade el bicarbonato y vuelve a remover.
  • Al final debe quedar una mezcla incolora.

Modo de uso

  • Solo tienes que llenar la bombilla o, en su defecto, el gotero, a la mitad.
  • Pon la cabeza inclinada a la izquierda e inhala por la boca.
  • Vierte la solución lentamente en la fosa nasal derecha y espera a que salga por la izquierda.
  • Si sientes que la solución se desvía a los oídos o garganta cambia de posición.
  • Repite con la fosa izquierda.
  • Finalmente suena para retirar residuos y el moco acumulado.

Ver también: 5 remedios caseros para combatir el dolor de garganta

2. Con vapor

Vapores de manzanilla

El vapor funciona como un limpiador e hidratante natural. Además drena la zona afectada y mejora el sistema cardiovascular porque elimina toxinas. También libera endorfinas permitiendo que las zonas rígidas se relajen.

Preparación

  • Para empezar, pon a hervir un poco de agua o abre la llave caliente para que se desprenda el vapor.

Modo de uso

  • Enseguida acerca el rostro para que te dé en la cara.
  • Inhala y exhala lentamente para que se limpie la zona.
  • Hazlo durante 5 minutos.
  • Finalmente, humedece una toalla y ponla sobre tu rostro para despejar los senos paranasales.
  • Espera a que se enfríe para retirarla.

Lee también: Cómo eliminar la congestión nasal en menos de un minuto

3. Masaje con aceites

aceites para despejar tus senos paranasales

Uno de los aceites terapéuticos más eficaces es el aceite de orégano. Este tiene propiedades antioxidantes y sustancias depurativas que lo vuelven el remedio perfecto para las infecciones.

Si además lo combinas con el aceite de almendras el resultado es mucho mejor porque hidrata la piel y controla mantiene humectada la zona.

Ingredientes

  • 1 cucharada de aceite de almendra (15 g)
  • 2 gotas de aceite de orégano

Preparación

  • En primer lugar es importante que laves muy bien tus manos y el rostro.
  • Después mezcla el aceite de almendras con las 2 gotas de aceite de orégano.

Modo de uso

  • Pon la mezcla en tus manos y frota suavemente en los senos paranasales.
  • Mientras haces movimientos circulares en la zona, inhala y exhala lentamente para que puedas absorber la esencia de los aceites y sus propiedades.
  • Hazlo durante 5 minutos y verás como tu respiración es mejor.

Otas recomendaciones

  • Consume vitaminas para reforzar tus defensas y poder combatir los síntomas.
  • Bebe infusiones calientes para descongestionar las vías respiratorias.
  • Coloca compresas de agua calientes 3 veces al día sobre los senos paranasales.
  • Aumenta la cantidad de líquidos para mantenerte hidratado.
  • Evita fumar o estar en zona de fumadores.
  • No te suenes constantemente, ya que solo vas a terminar con sequedad en la nariz.
  • Suénate levemente para no inflamar ni romper los vasos sanguíneos.
  • No duermas con la cabeza boca abajo para evitar la proliferación de bacterias y hongos.
  • Mantén tu espacio libre de polvo.
  • No dejes de realizar actividad física. Recuerda que la liberación de endorfinas alivia el dolor.

¿Tus senos paranasales están irritados u obstruidos? Seguir las recomendaciones dadas puede ayudar a acelerar el proceso de recuperación. Sin embargo, si las molestias persisten, consulta al médico.

La próxima vez que un virus quiera alojarse en tu cuerpo ya sabes cómo atacar. ¡Elimínalo!

  • Spaeth, J., Krügelstein, U., & Schlöndorff, G. (1997). The paranasal sinuses in CT-imaging: Development from birth to age 25. International Journal of Pediatric Otorhinolaryngology. https://doi.org/10.1016/S0165-5876(96)01458-9
  • Bolger, W. E., Clement, P. A. R., Hosemann, W., Kuhn, F. A., Lanza, D. C., Leopold, D. A., … Zinreich, S. J. (1995). Paranasal sinuses: Anatomic terminology and nomenclature. In Annals of Otology, Rhinology and Laryngology. https://doi.org/10.1177/000348949510410s01
  • Cady, R. K., & Schreiber, C. P. (2004). Sinus headache: A clinical conundrum. Otolaryngologic Clinics of North America. https://doi.org/10.1016/S0030-6665(03)00181-6