3 formas de salir reforzado de una decepción - Mejor con Salud

3 formas de salir reforzado de una decepción

En el momento en que concebimos la decepción como parte de la vida le quitamos ese poder sobre nosotros y ya no nos causa tanto dolor, porque la hemos naturalizado
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Sientes ese nudo en la garganta y en el estómago que te impiden respirar con naturalidad. Has estado en el núcleo de la decepción y esta te ha atrapado. No obstante, puedes salir de aquí.

Lo positivo de las decepciones es que nos permiten aprender, ser conscientes de en qué hemos errado y ponerle solución para no resultar heridos otra vez.

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Para eso, es importante esforzarse en cambiar ciertos hábitos adquiridos y que pueden resultar bastante insanos. Por ejemplo, las expectativas, esas ilusiones que nos hacen percibir a la otra persona como un ser superior, casi irreal.

Sin embargo, toda expectativa termina cayendo, permitiendo que la realidad pase a tomar el plano que le corresponde. Es entonces cuando surge la decepción.

1. Habla sobre lo que sientes

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La mejor manera de salir reforzado de una decepción es expresar lo que sientes. No solo para compartir tus sentimientos con los demás, sino para desahogarte.

Aunque no lo creas, hablar en voz alta te permitirá darte cuenta de determinadas cosas de las que, tal vez, si te lo hubieses callado, no serías consciente.

Por ejemplo, puedes ser consciente de que creaste una falsa imagen de esa persona, lo que te llevó a creer que era algo que, en realidad, no existía.

Además, hablar sobre esto te ayudará a regular tus emociones. Te encuentras con los sentimientos a flor de piel y tan pronto te echas a llorar como estallas de ira.

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Es importante reconocerlas, identificarlas y, sobre todo, liberarlas. De esta manera, no se enquistarán dentro de nosotros y permitiremos que sigan su curso.

Te sentirás mucho mejor una vez te hayas desahogado de una forma completa y sin quedarte con nada dentro.

2. ¿Qué has aprendido?

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Toda experiencia, buena o mala, conlleva un aprendizaje que nos hace más maduros y mejores personas. La decepción forma parte de esto y, por lo tanto, no debes sentirte una víctima, sino alguien privilegiado.

Cuantas más situaciones vivamos de diferentes formas, más aprenderemos sobre nosotros mismos y también sobre los demás.

Nos daremos cuenta de nuestras fallas a la hora de conocer personas nuevas. De cómo, de alguna manera, las idealizamos para que sean lo que nosotros queremos que sean.

Seremos conscientes de que hemos esperado demasiado de alguien que no somos nosotros y eso es una verdadera lotería.

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Las personas pueden salir por cualquier lado, sorprendernos a la mínima de cambio. No esperar nada de ellas nos ahorra mucho sufrimiento.

3. Vuelve a confiar en las personas

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Esta es la parte más difícil, pero también la más importante. Volver a confiar en aquellos que pueden volver a fallarte.

No todas las personas son iguales, aunque sí es verdad que no podemos ir a ciegas. Todo el mundo es susceptible de convertirse en otro al siguiente día.

Esto sucede. Nuestro gran problema es que seguimos esperando y esperando que las cosas se sucedan como nos gustaría.

Es importante que vuelvas a confiar en las personas, pero con lo que acabas de aprender. Deja las expectativas a un lado y las idealizaciones. Abre bien los ojos y cíñete a la realidad.

Es difícil, pero con paciencia lo lograrás.

Disfrutar del presente de tus relaciones es lo más inteligente, aunque también lo más difícil.

Nos ilusionamos, sin quererlo, e ideamos una vida fabulosa con un futuro prometedor al lado de esas personas que nos dan tanta alegría ahora mismo.

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No te fallarán, sino que esa venda que tienes sobre tus ojos caerá y te tropezarás con la realidad.

Has estado ciego todo este tiempo y es el momento de que seas consciente de lo que ocurre. No hay decepción si abres los ojos desde un principio. Si compensas las ilusiones con realidades y las expectativas con certezas.

Es el momento de asumir la decepción como algo natural que forma parte de un aprendizaje. No serás reincidente de los mismos errores. Saldrás reforzados de todos ellos.