3 licuados para nutrir y depurar el hígado

Valeria Sabater · 10 febrero, 2020
Este artículo ha sido verificado y aprobado por la nutricionista Eliana Delgado Villanueva el 4 diciembre, 2018
Las bebidas naturales que podemos preparar en casa con ingredientes frescos y sanos como las frutas, las hortalizas y los vegetales pueden sernos de utilidad a la hora de complementar la dieta y nutrir el organismo.

Los licuados para nutrir el organismo se han puesto muy de moda como una alternativa saludable a las bebidas industriales. Resultan fáciles de preparar, permiten disfrutar de mezclas de alimentos inusuales aunque deliciosas.

Al consumirlos con moderación, dentro de un estilo de vida saludable, podemos obtener ciertos nutrientes que ayudarán a nuestro organismo a mantenerse sano y lleno de energía.

Ojo, esto no quiere decir que solamente con consumirlos vayamos a estar sanos y protegidos contra las enfermedades. Como veníamos diciendo, para que puedan aportar algún beneficio, es necesario llevar buenos hábitos de vida. No obstante suponen un buen aporte de vitaminas, minerales y antioxidantes que contribuirán al correcto funcionamiento del organismo.

Nutrir y depurar el hígado

El hígado es un laboratorio complejo que lleva a cabo múltiples funciones, muchas de ellas orientadas a mantener el equilibrio homeostático. Y de acuerdo con los expertos de Asociación Catalana de Pacientes Hepáticos (ASSCAT), algunas de sus funciones más importantes son:

Almacena vitaminas, minerales y azúcares, procesa los alimentos y los convierte en sustancias y energía, descompone las sustancias químicas que entran o se producen en el organismo y que son perjudiciales, controla los niveles de hormonas y sustancias químicas que circulan en el torrente sanguíneo, limpia la sangre, etc.

Son tantas las responsabilidades que tiene que es necesario mantenerlo sano. Para ello, es importante mantener buenos hábitos de vida y, sobre todo, alimentarnos correctamente.

El tabaquismo, el sedentarismo, el alcoholismo y una mala alimentación pueden perjudicarlo y hacer que deje de realizar sus funciones como corresponde, causando así un deterioro en la salud del resto del organismo y una disminución de la calidad de vida.

Es importante evitar la acumulación de grasa hepática, pues esto condiciona la función del órgano y limita su capacidad de actuación. Este suceso es el comienzo a un sinfín de patologías que pueden poner en riesgo la salud.

Hay quienes consideran que, para complementar la dieta y darle un «empujón» a su hígado, deben incluir algunos batidos y licuados naturales.

Como sustitutos de bebidas industriales y alcohólicas, estos licuados para nutrir el organismo vienen muy bien, por ello, a continuación vamos a compartirte algunas recetas que, además de ser muy sencillas de preparar, te resultarán muy gustosas. ¡Toma nota!

1. Licuado de remolacha y limón

Batido de remolacha y limón para nutrir y depurar el hígado

La remolacha es un alimentos rico en nitratos. Estos compuestos presentan un carácter vasodilatador. Gracias a ellos se mejora el funcionamiento del sistema cardiovascular y se le resta presión al hígado mediante la mejora del flujo sanguíneo. Además el limón es una buena fuente de antioxidantes interesante para preservar la correcta salud de los órganos.

Ingredientes

  • 1 remolacha.
  • El jugo de un limón.
  • 1 vaso de agua (250 ml).

Preparación

  • Lo primero que haremos será limpiar bien la remolacha cocida para, después, la cortaremos en varios trocitos y así facilitaremos su licuado.
  • El siguiente paso es igual de sencillo. Obtenemos el jugo de nuestro limón y lo añadimos ya a la licuadora junto a la remolacha y el vaso de agua.
  • Licuamos durante unos minutos para obtener una bebida homogénea y de color intenso.
  • Servimos con un poco de hielo y consumimos al momento nuestra primera receta de licuados para nutrir el organismo.

2. Licuado de apio y perejil

Batido-de-pepino-apio-y-manzana

El apio es otro de esos alimentos rico en antioxidantes y agua. Es un alimento muy poco calórico, lo cual es interesante si lo pretendemos utilizar en el marco de una dieta hipocalórica. No hay que olvidar que un buen modo de cuidar la salud hepática es reducir el peso corporal. Para ello es fundamental ingerir alimentos ricos en fibra que contribuyan a generar saciedad introduciendo pocas calorías en el organismo.

Ingredientes

  • 1 pepino.
  • Apio (1 o 2 ramas).
  • 1 vaso de agua (250 ml).
  • 1 cucharadita de perejil (5 g).

Preparación

  • Primero limpiaremos bien todos los ingredientes.
  • Una vez listos, y tal y como hemos hecho en el caso anterior, procederemos a cortarlos en trozos más pequeños para facilitar el licuado.
  • Añadimos en la licuadora el apio, el perejil y el pepino junto con el vaso de agua.
  • Procesamos hasta homogeneizar, servimos y consumimos. 

Descubre: 3 formas de preparar licuados veganos

Licuado de zanahoria, manzana y rábano

zumo de rabano

Combinar vegetales siempre es un acierto. Sobre todo cuando se tratan de alimentos de diferentes colores. De este modo aseguramos la ingesta de distintos tipos de vitaminas, minerales y sustancias antiinflamatorias que mejoran las funciones orgánicas.

Ingredientes

  • 2 rábanos.
  • 1 manzana verde.
  • 3 zanahorias baby.
  • 1 vaso de agua (250 ml).

Preparación

  • Lavamos muy bien los rábanos y los cortamos en cuadritos pequeños.
  • Pelamos las zanahorias y las cortamos en rodajas más o menos finas. A continuación, las lavamos bien.
  • Lavamos y cortamos la manzana en cuadritos pequeños. No hace falta pelarla, puesto que en su piel se encuentra la pectina.
  • Cortamos a trocitos cada ingrediente y los llevamos a la licuadora junto con el vaso de agua y procesamos hasta obtener una bebida homogénea.
  • El sabor de este licuado tendrá unas originales pinceladas «picantes».

Descubre: 3 bebidas frutales para hidratarse

Nota final

Podemos preparar y consumir cualquiera de estos licuados para nutrir el organismo dentro de una dieta equilibrada. Nunca como sustitutos de comidas principales, puesto que al hacerlo, podríamos sufrir descompensaciones y enfermar.

Cualquiera de estas recetas resulta fantástica para acompañar desayunos o meriendas o incluso para consumir entre horas. Presentan un elevado poder antioxidante y una densidad calórica muy baja. 

  • Angulo, P. (2004). Enfermedad grasa del hígado y esteatohepatitis no alcohólica. Revista de Gastroenterología de México., 69 Suppl 3, 140–148. Disponible en: http://www.worldgastroenterology.org/UserFiles/file/guidelines/nafld-nash-spanish-2013.pdf
  • Fang Wang, Yang Xue, Jingyu Yang, Fang Lin, Ying Sun, Ting Li, Chunfu Wu, Hepatoprotective effect of apple polyphenols against concanavalin A-induced immunological liver injury in mice, Chemico-Biological Interactions, Volume 258, 2016, Pages 159-165, ISSN 0009-2797, https://doi.org/10.1016/j.cbi.2016.08.018. (http://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0009279716303362)
  • Martín-Domínguez Verónica, González-Casas Rosario, Mendoza-Jiménez-Ridruejo Jorge, García-Buey Luisa, Moreno-Otero Ricardo. Pathogenesis, diagnosis and treatment of non-alcoholic fatty liver disease. Rev. esp. enferm. dig.  [Internet]. 2013  Ago [citado  2018  Oct  30] ;  105( 7 ): 409-420. Disponible en: http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1130-01082013000700006&lng=es.  http://dx.doi.org/10.4321/S1130-01082013000700006.
  • Sánchez Hernández E., Fernández Seara J.. Hepatopatía alcohólica. Rev. esp. enferm. dig.  [Internet]. 2005  Jul [citado  2018  Oct  30] ;  97( 7 ): 530-530. Disponible en: http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1130-01082005000700009&lng=es.
  • Shokouhsadat Hamedi and Masoud Honarvar*, “Beta vulgaris – A Mini-Review of Traditional Uses in Iran, Phyto-chemistry and Pharmacology”, Current Drug Discovery Technologies (2018) 15: 1. https://doi.org/10.2174/1570163815666180308142912
  • Bernstein DE., Nonalcoholic fatty liver disease: an expanding health care epicdemic. Clin Liver Dis, 2018.
  • Grala TM., Handley RR., Phyn CVC., Roche JR., Dalley DE., A quantitative case study assessment of changes to hepatic metabolism from nonlactating grazing dairy cows consuming a large proportion of their diet as fodder beet. J Dairy Sci, 2019. 192 (9): 8559-8570.