3 mantequillas caseras que puedes disfrutar en tus comidas

Las mantequillas caseras son el untable perfecto para panes y para la elaboración de comidas como pescado y carnes. Además de ello, también puedes utilizarlas como decoración en distintos platos

Muchas veces nos ha pasado que llegan visitas inesperadas a nuestro hogar y no sabemos qué preparar en ese momento. Por ello, hemos creado 3 recetas de mantequillas caseras para que puedas disfrutar con cualquier entrante o en simplemente en tus comidas.

La mantequilla es un tipo de grasa comestible que generalmente se elabora batiendo la leche de vaca, y que tiene un aspecto amarillento, y con una textura suave y cremosa. Es usada para múltiples fines, para untarla en pan, para la elaboración de platos y hasta para decorar.

Cuando está hecho a base de leche de vaca, este alimento es rico en calorías y vitaminas A, E, D, y K. No contiene carbohidratos, y además es rico en colesterol bueno (HDL).

Muchos piensan que por ser un tipo de alimento que se encuentra en la categoría de grasas y aceites es un producto perjudicial para la salud. Sin embargo, todo depende en cómo se elabore y qué ingredientes se usen.

Por eso, en esta ocasión te enseñaremos a preparar 3 distintos tipos de mantequillas caseras hechas con ingredientes saludables para que puedas utilizarlas en tus comidas.

3 mantequillas caseras

1. Mantequilla de aguacate

El aguacate o palta es un alimento que no puede faltar en una dieta balanceada, pues acelera el metabolismo y controla los niveles de grasas en la sangre; además contiene fibras, vitaminas y minerales esenciales para la pérdida de peso.

Ingredientes

  • 1 aguacate
  • ½  barra de mantequilla (50 g)
  • El jugo de 1 limón (30 g)
  • 1 rama de cilantro (20 g)
  • ½ cucharada de pimienta (8 g)
  • 2 cucharadas de sal (30 g)

Preparación

  1. Para comenzar, pela y corta el aguacate en trozos.
  2. Luego, lleva a la licuadora esos trozos junto con los demás ingredientes y licua hasta que no te queden grumos. Necesitas que te quede muy cremosa y espesa, por ello, no debes agregarle mucha agua.
  3. Por último, sirve la mantequilla de aguacate en tazas pequeñas y llévalas al refrigerador durante 1 hora para que la consistencia se ponga un poco más firme. Luego sirve con lo que desees.

2. Mantequilla de zanahoria

A pesar de que la mantequilla sea catalogada como un alimento poco sano, a decir verdad, tiene varios beneficios en nuestro organismo. Además, todo depende de los ingredientes que se usen en su preparación.

La zanahoria es un vegetal con propiedades diuréticas y digestivas, con un alto contenido de beta-carotenos, vitamina A y minerales esenciales para el óptimo funcionamiento del cuerpo. Así que no desaproveches la oportunidad de preparar cualquier comida a base de este alimento.

Ingredientes

  • 2 zanahorias
  • 4 dientes de ajo
  • El jugo de un limón
  • 1 cucharada de perejil (15 g)
  • ½ cucharada de pimienta (8 g)
  • 1 cucharada de sal (15 g)
  • 1 vaso de agua (200 ml)

Preparación

  1. Primeramente, pon a hervir las zanahorias sin pelar con las 2 tazas de agua hasta que estén muy blandas. Deja que enfríen cuando las hayas sacado del fuego.
  2. Luego, coloca los trozos de zanahoria en la licuadora junto con los demás ingredientes. Ten en mente que debes ir agregándolos uno por uno para que los sabores se mezclen bien.
  3. También, debes ir añadiendo un poco de agua hasta que obtengas la consistencia que deseas.
  4. Por último, sirve en tazas y lleva al refrigerador durante, al menos, 1 hora. Luego, puedes servir con cualquier comida o entrante.

3. Mantequilla de berenjena

La berenjena es una verdura que cuenta con variadas propiedades en el organismo, pues es diurética, antioxidante y es rica en potasio, cobre, magnesio y fibra. Entonces, resulta oportuno realizar mantequillas caseras con ella, ¿no crees?

Ingredientes

  • 2 berenjenas
  • 2 cucharadas de margarina (40 g)
  • 4 dientes de ajo (
  • 1 cucharada de aceite de oliva (15 ml)
  • ½ cucharada de pimienta (8 g)
  • 1 cucharada de sal (15 g)

Preparación

  1. Lo primero que debes hacer es lavar y secar muy bien las berenjenas.
  2. Luego, colócalas en la estufa con el fuego directo. Debes dejar que se quemen solo por el exterior (hasta que se forme una concha casi negra). Voltéalas con la ayuda de una pinza o tenedor.
  3. Seguidamente, quita la piel quemada de las berenjenas y cocina por 5 minutos más, para que adquiera un sabor ahumado.
  4. Después, corta las berenjenas en trozos que puedan caber en la licuadora y agrega los demás ingredientes, uno a uno, al ir licuando.
  5. Para finalizar, agrega un poco de agua para que te quede más cremosa, sirve en tazas y lleva al refrigerador por 1 o 2 horas hasta que  la mantequilla se ponga un poco dura. Luego, sirve y disfruta.