3 posiciones anatómicas que debes conocer

Existen distintas posiciones anatómicas que se utilizan a la hora de realizar cirugías o explorar con fines diagnósticos al paciente.

Las posiciones anatómicas son aquellas que se consideran adecuadas para el estudio anatómico del cuerpo humano. La posición anatómica estándar consiste en que la persona debe estar erguida manteniendo la cabeza y el cuello erguidos. Además, los brazos se sitúan a ambos lados del cuerpo, manteniéndolos extendidos con las palmas de las manos hacia delante. Por otro lado, las piernas se mantendrán extendidas y ligeramente separadas.

Podemos distinguir entre dos tipos de posiciones anatómicas: básicas y quirúrgicas. Se conocen como posiciones anatómicas básicas a aquellas posiciones que puede adoptar un paciente en la  mesa de exploración, la cama, la camilla, etc. Estas posiciones son de utilidad porque el personal sanitario pueden manejar mejor al paciente.

Generalmente, las posiciones anatómicas básicas están dirigidas a pacientes con movilidad reducida que se mantiene en cama. Tienen como objetivo:

  • Proporcionar comodidad al paciente.
  • Evitar la aparición de isquemia en los que se conocen como los puntos de presión, como resultado ya sea de la gravedad o del peso del paciente.
  • Evitar el roce de la ropa de cama en la piel produciendo lesiones.
  • Prevenir la aparición de úlceras por decúbito.

Tipos de posiciones anatómicas

  • Posiciones de decúbito.
  • Posiciones de Fowler.
  • Posición de Sims o semiprono.

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Decúbito supino

En esta posición, el paciente se coloca acostado sobre su espalda con los miembros superiores extendidos y pegados al cuerpo. De esta manera, las manos se encuentran al lado del cuerpo y en pronación. Por otro lado, las extremidades inferiores se colocan extendidas y juntas.

La posición de decúbito supino es una de las más utilizadas, ya que mejora la visibilidad y disminuye las posibles complicaciones. Además, se pueden utilizar almohadas para conseguir la correcta alineación del cuerpo. Esta posición se puede utilizar en distintos casos, siendo los principales:

  • Exploraciones médicas.
  • Postoperatorios.
  • Cirugía de cara, cuello y hombros.
  • Cirugía abdominal y torácica.
  • Intervenciones de cirugía vascular y procedimientos  neuroquirúrgicos.

Decúbito lateral izquierdo o derecho

En este caso, se coloca al paciente acostado sobre el lado izquierdo o derecho con las extremidades superiores en ligera flexión. La inferior del lado opuesto ligeramente flexionada sobre la otra.

Esta posición es útil para detectar si la presencia de líquido en abdomen y tórax está tabicada o se encuentra de forma libre. En caso de encontrarse de forma libre se dirigirá hacia la forma inferior del decúbito lateral debido a la gravedad.

Además, esta posición también se suele utilizar para auscultación de los pulmones en la zona posterior del tórax, especialmente para los pacientes que se encuentran encamados. Esta posición favorece la relajación muscular y la recuperación postanestésica. Situaciones en las que se emplea esta postura:

  • Cambios posturales.
  • Descanso.
  • Higiene personal.
  • Para cambiar la ropa de cama con el paciente en ella.
  • Cirugía nasal y ortopédica.
  • Cirugía para toracotomías.

Decúbito prono o ventral

Se coloca al paciente acostado sobre su abdomen. La cabeza girada hacia uno de los lados y los brazos flexionados a ambos lados de la cabeza para así conseguir la expansión torácica. Además, se colocan las extremidades inferiores en extensión.

Esta posición anatómica se utiliza en pacientes sometidos a cirugía dorsal, para así dar masajes en la espalda y realizar un plan de cambios posturales. En esta postura, como en las anteriores, hay que prestar atención a las posibles zonas de riesgo para evitar la aparición de úlceras por presión.

Posición de Fowler

En esta posición anatómica se coloca al paciente sentado en la cama con una elevación de la cabecera de 45º. Las extremidades inferiores se flexionan ligeramente de manera que los pies descansen sobre el plano horizontal de la cama. Para evitar tensiones, se pueden colocar almohadas en las partes donde sea necesario como el cuello y los tobillos.

Aunque se trata de una posición anatómica básica, también se puede utilizar en intervenciones quirúrgicas. En estos casos, primero se anestesia al paciente y se le intuba, colocándolo posteriormente en la posición de Fowler. Esta posición se emplea en las siguientes situaciones:

  • Cuando sea necesario realizar cambios posturales.
  • En pacientes con problemas respiratorios o cardíacos.
  • Para llevar a cabo exploraciones de cabeza, ojos, oídos, nariz, cuello, garganta y pecho.
  • Para facilitar que el paciente realice actividades como comer o leer.

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Posición de Sims o semiprono

Para esta postura, se coloca al paciente en decúbito lateral izquierdo. El brazo izquierdo extendido detrás de la espalda y el derecho flexionado cerca de la cabeza. Por otro lado, la pierna izquierda se mantiene extendida o ligeramente flexionada y la derecha flexionada hasta casi tocar el abdomen. Se recomienda utilizar esta posición en los siguientes casos:

  • Con pacientes inconscientes.
  • Para colocar sondas rectales o administrar enemas.
  • Para realizar exámenes rectales.
  • También puede utilizarse para cirugía torácica, renal y ortopédica.