3 posturas sexuales peligrosas para embarazadas

En el embarazo, hay posturas más recomendables que otras. En este artículo, te anticipamos cuáles son las posiciones que suponen riesgos, así como algunas sugerencias para que, sin renunciar al placer, estéis protegida tú y tu criatura.

El sexo en el embarazo es recomendable para la pareja por sus beneficios emocionales y físicos, sobre todo, para la mujer. Pese a que esto es por todos conocido, muchas personas, recelosas, dudan todavía y se preguntan:

¿La actividad sexual puede afectar al bebé? ¿Hay posturas más peligrosas que otras? De ser así, ¿cuáles son? La lectura de este artículo podrá ayudarte a despejar muchas de estas dudas. En primer lugar, conviene saber que el sexo durante el embarazo no solo es seguro, sino recomendable para la pareja.

Entre sus muchos beneficios, cabría destacar que fomenta la intimidad y el vínculo afectivo no solo de la pareja. Fortalece, particularmente, el estado emocional de la mujer, en tanto la sensación de bienestar físico es compartida también por la criatura.

Durante el acto sexual, el organismo de la madre libera endorfinas que invaden las células de su cuerpo. Así, la zona pélvica recibe mucha más sangre de lo normal. De ahí que el feto experimente una sensación placentera dentro del útero.

También es cierto que el orgasmo implica que el útero se contraiga. Sin embargo, no por experimentarlo correrás el riesgo de ponerte de parto ni nada por el estilo. Conviene conocer, no obstante, aquellas posiciones sexuales que se evitar para entregarte al placer sin más preocupaciones que las estrictamente necesarias. Sigue leyendo y verás cómo se disipan muchas de ellas.

Cambios que experimenta la mujer gestante en su cuerpo

El cuerpo de la mujer experimenta notables cambios a lo largo del periodo de gravidez. El segundo es el trimestre donde ocurren la mayor parte en lo que respecta a la sexualidad. He aquí algunos de ellos:

  • Las hormonas femeninas provocan modificaciones en los senos y en los genitales.
  • Los orgasmos suelen ser más intensos.
  • Se incrementa el flujo sanguíneo.
  • Las terminaciones nerviosas son aún más sensibles.
  • La lubricación es mayor.
  • Los labios vaginales se vuelven más voluminosos.

También puede ser de tu interés: ¿Qué indican los cólicos durante el embarazo?

Recomendaciones para practicar el sexo durante el embarazo

Por supuesto, es la pareja la que elige cuándo y cómo tener relaciones. Partiendo de esa base, conviene seguir los consejos de los médicos especialistas:

  • Es preciso evitar las penetraciones bruscas o violentas.
  • La mujer ha de indicarle a su pareja aquellas caricias y prácticas que le hagan sentir cómoda y segura.
  • Si el embarazo está avanzado, es preferible practicar las posiciones laterales y posteriores.
Doggy Style o “Perrito”

  • La pareja deberá evitar a toda costa hacer presión sobre el abdomen y el pecho de la mujer.
  • Es necesario evitar los movimientos o posturas donde la embarazada pueda correr el riesgo de caerse o golpearse.
  • Evitar las relaciones sexuales cuando haya la más mínima sospecha de amenaza de aborto o parto prematuro. Lo mismo se aplica si se hubiera roto ya la bolsa que contiene el líquido amniótico.
  • En el caso del embarazo múltiple, debe evitarse las relaciones sexuales. El último trimestre es especialmente delicado.

Las posiciones que comportan mayor riesgo para la mujer embarazada

Existen posturas sexuales que, evidentemente, una mujer en estado de gestación no debe adoptar. Así, las más peligrosas son:

1. Doggy Style o del “perrito”

Es una posición que supone riesgos para la mujer gestante. Al no ser posible el contacto visual, su pareja podría penetrar de forma demasiado abrupta y provocar desgarro de la vagina. También podría darse el caso en que el pene entre en el ano sin estar éste lo suficientemente dilatado.

2. Del misionero

El riesgo que trae consigo esta postura es que el pene normalmente avanza hasta la uretra. Una de las consecuencias posibles es que arrastre hacia ella bacterias que forman parte de la flora vaginal. Esto podría dar pie a una infección que podría comprometer también el que será el canal del parto. No está de más decir que esto algo que ha de evitarse a toda costa.

Si te interesa ampliar información, te recomendamos leer: Postura del misionero y sus 8 variantes.

3. Sexo anal

En el tercer trimestre del embarazo, es importante que consideres evitar el sexo anal. El riesgo de infección es altísimo, porque las bacterias del ano podrían tomar la vagina.

Si os apeteciera mucho a ti y a tu pareja, la higiene ha de ser esmerada. De lo contrario, es posible contraer una infección vaginal que podría, a su vez, condicionar para mal el parto. Más seguro sería usar preservativo, que deberíais cambiar tantas veces como alternéis entre el ano y la vagina. Es evidente que, en caso contrario, algún residuo de heces fecales podría pasar al interior de la vaginal e infectarla.

Por otro lado, la forma del cuerpo de la mujer gestante cambia tanto su fisiología, sobre todo en este periodo. Sin ir más lejos, la barriga crece. De ahí que debas evitar en esta fase del embarazo, aquellas posiciones que ejerzan presión en el vientre.

Señales que suelen alertar sobre posturas sexuales no adecuadas durante el embarazo

Alertas de posturas sexuales peligrosas para embarazadas

Deberíais deteneros si cuando estés haciendo el amor notaras alguno de estos síntomas:

  • dolores
  • calambres
  • molestias
  • contracciones fuertes
  • sangrados o pérdida de líquido amniótico
  • si se rompiera la fuente

Más consejos

Recomendaciones para el sexo en el embarazo

Los doctores aconsejan elegir las posiciones sexuales donde la mujer se halle de espaldas a su pareja. Piensa, además, que existen, de hecho, muchas otras formas de experimentar la sexualidad. Y, de disfrutar, así, de actos sexuales que sean sumamente placenteros y preserven, al mismo tiempo, tu salud y la de tu bebé.

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  • Naciones Unidas. (1996). “Plataforma de acción mundial de la IV Conferencia de la Mujer” (Conferencia de Beijing de 1995). Nueva York: ONU.
  • Patil, C. L.; Abrams, E. T.; Steinmetz, A. R., and Young, S. L. (2012). “Appetite sensations and nausea and vomiting in pregnancy: an overview of the explanations”, Ecol Food Nutr, 51 (5): 394-417.