3 prácticas del yoga que nos ayudan a tratar el estrés

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Valeria Sabater el 18 noviembre, 2018
Algunas prácticas de yoga pueden ayudarnos a combatir el estrés y a centrarnos en el momento presente para que la ansiedad no se adueñe de nuestra vida

El yoga es un tipo de ejercicio muy utilizado en la actualidad y al que muchas personas recurren. Debido a los problemas de estrés y ansiedad que hay en la actualidad, las diferentes prácticas del yoga hacen que sea un ejercicio fantástico para complementar nuestra estrategia a la hora de gestionar mejor esta dimensión.

El estrés mina nuestra salud. Su presencia no solo se manifiesta con una caída excesiva del cabello y con una falta de manejo de las emociones, sino que nuestro cuerpo empieza a somatizar diferentes problemas. Todos ellos, relacionados con el estrés.

Migrañas, calambres, dolores de barriga… Estas dimensiones pueden resolverse siempre y cuando nos encontremos dispuestos a solucionar el estrés mediante cambios acertados.

Así, el aplicar en nuestro día a día nuevos enfoques mentales, mejorar nuestra alimentación y solicitar ayuda profesional hará sin duda que nuestro bienestar mejore.

Las prácticas del yoga se alzan a su vez como un modo positivo y recomendable de complementar dicha estrategia. Reduciremos tensiones físicas y aprenderemos a estar más presentes, conectados con nuestras necesidades.

Veamos por tanto tres estrategias para lograrlo.

1. Prácticas del yoga para el estrés: ejercicios de respiración

Entre las prácticas del yoga se encuentran los ejercicios de respiración. Aunque, en un primer momento, hacernos desconfiar que este conjunto de técnicas puedan ayudarnos a reducir la ansiedad y el estrés, cabe decir que resulta una estrategia altamente efectiva.

Lo demuestra por ejemplo un estudio publicado en la revista “International Journal of Preventive Medicine”, donde queda en evidencia sus beneficios a la hora de mejorar nuestra eficiencia cardiorrespiratoria.

mujer llevando a cabo prácticas del yoga

Muchos de los ejercicios de respiración que se practican en yoga no solo deberían ser practicados durante una sesión de yoga, sino en el propio hogar. Por ejemplo, antes de irse a la cama o al levantarse. Sus beneficios son enormes y nos daremos cuenta de ellos una vez los pongamos en práctica.

  • Respiración abdominal: Con una mano sobre nuestro abdomen, intentaremos llenarlo de aire, aguantar unos segundos y expirar. Lo haremos lentamente y sin prisas.
  • Respiración 4-7-8: Mientras respiramos profundamente contaremos hasta 4. Una vez llegamos a este número, contenemos la respiración y contamos hasta 7. Exhalamos lentamente contando hasta 8. Volvemos a repetir.

Estos son dos sencillos ejercicios bastante comunes que se hacen en yoga, además de otros muchos que hay y que incluyen diferentes variantes. Practicarlos nos proporcionará una gran relajación tanto física como mental.

2. Meditar

Muchas prácticas del yoga incluyen meditación al principio o al finalizar cada clase. Esto es fantástico, ya que la meditación nos permite detenernos y observar nuestros pensamientos. Así conseguimos relajarnos y adquirir una mayor conciencia emocional.

Cuando meditamos, mantenemos una respiración pausada, en la que nos concentramos cada vez que un pensamiento nos aborda y hace que nuestra mente divague. Lo ideal es que consigamos estar el máximo tiempo posible atentos al momento presente, controlando esos pensamientos de pasado y futuro que tanto estrés nos pueden causar.

Podemos meditar sentados en la posición de loto, pero también acostados o sentados, pero apoyados contra una pared. Lo ideal, es que adoptemos aquella posición en la que nos encontremos más cómodos.

3. Relajación progresiva de los músculos

La última de las prácticas del yoga que vamos a tratar hace referencia a la relajación progresiva de los músculos. Esto es algo que se suele poner en práctica antes de la relajación final con el objetivo de relajar el cuerpo por completo y liberarlo de todo estrés posible.

La relajación progresiva de los músculos consiste en centrarnos en cada parte de cuerpo y recorrerlo de arriba a abajo tensando y relajando los músculos. Por ejemplo, lo normal es empezar por las piernas tensándolas con una inspiración y, después, relajarlas acompañando esto con una espiración.

mujer llevando a cabo prácticas del yoga

Haremos esto con el resto de nuestro cuerpo: glúteos, brazos, manos, ojos e incluso con nuestra boca, sacando la lengua. La relajación que notaremos después de hacer este ejercicio será tal que nos sentiremos renovados.

Así, cabe decir que esta última técnica se relaciona de forma directa con la conocida como relajación progresiva de Jacobson. La eficacia de esta estrategia está ampliamente probada a través de múltiples estudios y vale la pena sin duda tenerla en cuenta.

Tanto es así que es común que esta práctica se esté introduciendo ya en centros escolares para reducir el estrés en los alumnos y mejorar su capacidad de atención.

Conclusión

Las prácticas del yoga que acabamos de señalar son muy efectivas para tratar el estrés. Como vemos, aunque las posturas en yoga son muy necesarias, esta serie de prácticas son sumamente importantes para relajarnos no solo físicamente, sino también a nivel mental.

Practicar estos ejercicios cuando nos levantemos o cuando nos encontremos tensos, incluso en una pausa activa del trabajo, nos ayudará a disfrutar más del presente y a tener bajo control el estrés. Porque, aunque a veces no podamos evitarlo, sí está en nuestras manos limitarlo o reducirlo.

El estrés no nos beneficia y debemos evitar que se convierta en un estado crónico que forme parte de nosotros, persiguiéndonos allá donde vayamos. Con paciencia, e incluyendo el yoga como parte de nuestra rutina, podremos lidiar con el estrés para que este no dirija nuestra vida.