3 recetas originales y ligeras con berenjena

Antes de empezar a cocinarlas es fundamental que les quitemos el amargor y el exceso de agua a las berenjenas. Para ello, las dejaremos reposar media hora con sal gorda.

La berenjena, además de ofrecer una gran versatilidad en la cocina, aporta muchos beneficios para la salud y permite cocinar de manera ligera y nutritiva.

Es cierto que suele exigir un paso previo fundamental gracias al cual que se le puede quitar el amargor y el exceso de agua. Para ello debemos cortar las berenjenas en rodajas o a lo largo, según la receta, y espolvorearlas con un poco de sal marina de manera uniforme y por ambos lados.

A continuación, las dejamos sobre un colador durante un mínimo de treinta minutos para que vayan soltando el agua en forma de pequeñas gotas. Pasado el tiempo, las lavamos bien con agua, las secamos y ya están listas para ser cocinadas.

Recetas con base de berenjena

Berenjenas rebozadas en avena

La berenjena al horno adquiere una textura muy tierna que combina muy bien con este saludable rebozado de avena que proponemos. Además, cabe mencionar que contrastará gracias a su textura crujiente.

Receta para dos personas:

  • 2 berenjenas medianas.
  • 100 gramos de copos de avena.
  • Especias al gusto.
  • Aceite de oliva virgen extra.

Elaboración:

Una vez que hayamos quitado el amargor a las berenjenas, cortadas a lo largo, las pasaremos por huevo batido y por copos de avena sin moler. También podemos añadirle algunas especias. Varias opciones son por ejemplo orégano, albahaca, ajo en polvo o pimentón.

A continuación, las pondremos en una bandeja de horno untada con aceite de oliva y también les añadiremos un poco de aceite de oliva por encima. Las hornearemos a 180 grados durante media hora aproximadamente, o hasta que la berenjena esté blanda y el rebozado crujiente.

Estas berenjenas rebozadas es recomendable comerlas solas, aunque también puede ser muy buena opción añadir guarnición o bien con salsa de tomate y queso.

Paté de berenjena

Este paté o crema fría de tradición árabe es ideal para tener a mano una comida ligera y deliciosa. Es muy recomendable además acompañarlo con vegetales crudos o tostaditas.

Ingredientes

  • 3 berenjenas grandes.
  • Jugo de medio limón y 2 dientes de ajo.
  • 2 cucharadas soperas, 35 gramos, de pasta de sésamo o tahín.
  • Pimienta, comino en polvo, y sal marina.
  • Aceite de oliva virgen extra.

Elaboración

Hornearemos las berenjenas, previamente desamargadas, a 180 grados durante treinta minutos. Después, dejaremos enfriar el producto para poderlas manipular sin quemarnos.

Cuando ya estén frías, les quitaremos la piel y pondremos toda la pulpa en un bol. En este añadiremos el jugo de limón, los dientes de ajo, el tahín, la pimienta, la sal marina, el comino molido y el aceite de oliva. Posteriormente, lo batiremos todo hasta conseguir la textura homogénea que necesitamos.

Finalmente, hay que dejarlo enfriar en la nevera. Se le puede decorar con un poco de pimienta o pimentón y un chorro de aceite de oliva.

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Berenjenas en conserva

Lo mejor de esta receta es que nos permite tener siempre a mano un aperitivo o un relleno de bocadillos muy apetitoso. Esto es debido a que se puede conservar durante varias semanas en la nevera.

Ingredientes para un bote de conserva:

  • 2 berenjenas grandes.
  • Sal marina.
  • Vinagre de manzana.
  • Ajos frescos.
  • Especias al gusto.
  • Aceite de oliva virgen extra.

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Elaboración

Cortaremos las berenjenas a rodajas y las desamargaremos tal como hemos indicado. Prepararemos el aceite que usaremos para macerar la berenjena. Le añadiremos ajos frescos picados finos, sal marina y especias a nuestro gusto.

Seguidamente, hay que poner una cazuela con una parte de vinagre por tres partes de agua a hervir. Cuando ya esté hirviendo, iremos metiendo las rodajas de berenjena con la ayuda de un tenedor pero sin soltarlas.

Esto es debido a que ya que solo deben estar unos segundos en el agua. Justo hasta que veamos que se reblandecen y se vuelven más transparentes.

Cuando el trozo esté listo, lo meteremos en el bote de conserva y le añadiremos un poco del aceite que hemos preparado previamente. Entonces, continuaremos con otro trozo e iremos añadiendo trozos de berenjena y pequeñas cantidades de aceite al bote para que se pueda impregnar bien todo.

Cuando tengamos el bote lleno, lo dejaremos enfriar y lo conservaremos en la nevera. Podremos ir usando esa berenjena en aperitivos, bocadillos, guarniciones, guisos, pastas, etc.

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