3 remedios de origen natural contra el edema linfático

Óscar Dorado·
12 Agosto, 2020
Este artículo ha sido verificado y aprobado por la farmacéutica María Vijande al
30 Enero, 2020
Antes de probar cualquier remedio natural, lo ideal es consultar con el médico tratante para evitar interacciones y reacciones adversas.

El edema linfático o linfedema es una enfermedad crónica causada por la acumulación de líquido linfático en los tejidos, que se traduce con la hinchazón de una parte del cuerpo. Este líquido linfático, también llamado linfa, suele ser amarillento y transparente y contiene nutrientes, glóbulos blancos y anticuerpos.

La linfa desempeña un papel complementario en la circulación sanguínea y se filtra a través de los ganglios linfáticos. De hecho, una disfunción en el sistema linfático puede bloquear o ralentizar la circulación de la linfa, lo que puede causar el linfedema.

Las principales causas de esta condición se clasifican en primarias y secundarias. Las causas primarias generalmente son raras y se deben a un desarrollo anormal del sistema linfático al nacer.

En cuanto a las causas secundarias, las más comunes son causadas por cáncer, cirugía, infección o por un accidente que haya provocado daños en el sistema linfático.

Esta afección a menudo causa hinchazón en un brazo o pierna, pero también puede llegar a otras partes del cuerpo. Por suerte, mantener una actitud positiva y recibir el tratamiento adecuado puede ayudar a llevar una vida cotidiana normal.

Además, debes saber que también existen remedios naturales que previenen la progresión del linfedema. Te contamos más a continuación.

¿Cuáles son los síntomas del edema linfático?

En ausencia de tratamiento, el linfedema progresa de forma crónica y puede causar complicaciones tales como infecciones de la piel. Esto puede alterar significativamente la vida de la persona afectada y provocar dolor, discapacidad y consecuencias psicológicas.

De acuerdo con el estudio de la International Society of Lymphology, esta enfermedad crónica puede evolucionar durante 3 etapas. No obstante, también hay una etapa subclínica, llamada etapa cero, donde los vasos linfáticos ya están afectados y la capacidad de transporte del sistema linfático se reduce, aunque todavía no hay síntomas visibles.

Según la investigación, en la primera etapa, aparece edema o hinchazón en una parte del cuerpo, como los brazos o las piernas, cuando el líquido linfático comienza a acumularse.

Sin embargo, este síntoma desaparece completamente o parcialmente si el paciente mantiene el miembro con linfedema elevado. Además, si presiona el edema, una marca puede quedar en la piel durante un tiempo.

En la segunda etapa, es posible observar cambios como un endurecimiento de la piel. El descanso no es suficiente para reducir el edema. En muchos casos, la elevación del miembro afectado raramente reduce la hinchazón.

En la etapa final, si el linfedema no se trata, el líquido continúa acumulándose, lo que resulta en un aumento en el volumen de la parte afectada. La piel se vuelve muy dura y la hinchazón es irreversible.

Generalmente, el linfedema no es doloroso. Sin embargo, cuando la parte afectada es más pesada y voluminosa, es probable que genere tensión en la columna y dolor en las articulaciones.

Los expertos de la Clínica Universidad de Navarra comentan lo siguiente:

“El linfedema puede resultar muy molesto para quien lo padece pero, con los tratamientos adecuados, el 95 % de los pacientes presenta mejoría, que es excelente en casi un tercio de los casos”.

Para conocer cómo es el tratamiento del linfedema, puedes consultar la página de la Asociación Española de Linfedema.

3 remedios de origen natural para el edema linfático

Según creencias, algunos remedios de origen natural podrían contribuir con el alivio del edema linfático. Es recomendable consultar con el médico antes de comenzar a consumirlos, ya que algunos ingredientes (como el jengibre, la canela y las hierbas) están contraindicados en algunos casos, puesto que podrían causar interacciones y reacciones adversas.

1. Jengibre

Agua con jengibre y limón.

El jengibre es una raíz con cierto gusto picante cuyas propiedades antiinflamatorias y analgésicas ya han sido comprobadas.

Ingredientes

  • 1 taza de agua (250 ml).
  • 1 cucharada de jengibre fresco (15 g).
  • Opcional: limón y miel (al gusto).

Preparación

  • Corta el jengibre fresco en láminas finas y calienta el agua a fuego medio hasta hervir.
  • Cuando llegue a ebullición, vierte el agua sobre la raíz de jengibre y deja que infusione por unos minutos.
  • Si lo deseas, agrega una cucharada de miel pura y un trozo de limón y sirve un vaso grande.

2. Trébol de olor amarillo

En el ámbito de la fitoterapia, al trébol de olor amarillo se le atribuyen propiedades diuréticas, astringentes y antivaricosas.

Ingredientes

  • 3 tazas de agua (750 ml).
  • 2 cucharaditas de trébol de olor amarillo seco (10 g).

Preparación

  • Calienta el agua hasta que llegue a ebullición y añade el trébol de olor amarillo.
  • Deja reposar durante unos 10 minutos.
  • Cuela y bebe.

3. Rusco o escoba de carnicero 

Bebida de anís, hierbaluisa y toronjil
Los ingredientes naturales que combinamos en esta bebida tienen propiedades que facilitan la digestión. Por eso, contribuyen a combatir la hinchazón abdominal.

El rusco es una bebida herbal con propiedades diuréticas que además contiene una gran cantidad de taninos, que son compuesto con actividad antioxidante.

Ingredientes

  • 4 tazas de agua (1 litro).
  • 2 cucharadas de raíz de rusco (30 g).

Preparación

  • Hierve el agua, añade la raíz de rusco y deja reposar durante unos 10 minutos tapada.
  • Cuela y sirve templada.
  • Bebe con moderación.

Las bebidas diuréticas no lo son todo

Antes de acabar, debes tomar en consideración que el linfedema es una enfermedad crónica que es importante diagnosticar y tratar en la etapa inicial, para evitar muchas complicaciones y repercusiones negativas para la salud en el futuro.

Además, ten en cuenta que los cambios en la dieta y el estilo de vida, además de la introducción de remedios naturales, tendrán un efecto positivo en el flujo linfático. Estos te ayudarán a aliviar la inflamación y reducirán el edema linfático.

  • Verstegen, R. H., Theodore, M., van de Klerk, H., & Morava, E. (2012). Lymphatic edema in congenital disorders of glycosylation. In JIMD Reports. https://doi.org/10.1007/8904_2011_82
  • Rockson, S. G. (2008). Diagnosis and Management of Lymphatic Vascular Disease. Journal of the American College of Cardiology. https://doi.org/10.1016/j.jacc.2008.06.005
  • Trayes, K. P., Studdiford, J. S., Pickle, S., & Tully, A. S. (2013). Edema: Diagnosis and management. American Family Physician.