4 actividades que te ayudarán a mantener la calma en situaciones difíciles

25 julio, 2018
Aunque nos pueda parecer imposible, hay algunas pautas que nos pueden ayudar a mantener la calma en momentos difíciles y a lograr un mayor bienestar ante situaciones adversas.

Enfrentar situaciones difíciles o momentos estresantes puede poner a prueba nuestra capacidad de mantener la calma. La verdad es que no es nada sencillo mantener la calma en situaciones difíciles. Sin embargo, con práctica y dedicación, podremos desarrollar la disciplina que se necesita para generar autocontrol, y poder mantener la calma en situaciones difíciles.

El autocontrol se puede definir como la capacidad que tienen las personas de mantener el control de sí mismos, y también la calma, en situaciones difíciles, estresantes, o que provocan emociones fuertes. O incluso ante situaciones hostiles o peligrosas.

Esto implica la capacidad de resistir y mantener una actitud positiva cuando nos encontramos bajo estrés constante.

4 actividades que te ayudarán a mantener la calma en situaciones difíciles

 

1. Respiración controlada

El proceso de respiración es inconsciente. Es decir, lo realizamos de forma automática y sin hacer ningún esfuerzo. Sin embargo, el ejercicio de respiración controlada implica respirar profundamente y de forma pausada. Este sencillo método de respiración, es una de las formas más eficientes para lograr calmarnos y controlar las emociones fuertes bajo condiciones de mucho estrés.

La respiración más eficiente para lograr mantener la calma es la respiración diafragmática. Esta también se conoce como respiración abdominal.

  • El diafragma, cuando se contrae, mueve el abdomen y desplaza los órganos hacia abajo.
  • Esta respiración se logra inhalando por la nariz y exhalando por la boca (con el diafragma).

Descubre: ¿Cómo ayudan las técnicas de relajación a devolver el equilibrio a un sistema alterado?

2. Desviar los pensamientos

Aunque puede parecer un método poco ortodoxo, también es efectivo. Desviar los pensamientos hacia otros menos estresantes pueden ayudarnos a recuperar el control y mantener la calma. Los pensamientos son nuestro peores enemigos en los momentos difíciles.

Ellos pueden ayudarnos a superar el momento, o hundirnos mucho más en el estrés. Por eso, es necesario que aprendamos a controlar lo que pensamos para evitar tener “pensamientos terroristas” que nos dificultan aún más la situación que hay.

3. Identificar las causas de estrés

También existen otros factores que pueden contribuir a que suframos estrés, y para las cuales debemos emplear otros métodos. Un ejemplo claro de estos casos son los cambios hormonales. Por ejemplo, las mujeres sufrimos del síndrome premenstrual.

Una vez al mes, las mujeres sufrimos de una caída hormonal justo antes de la menstruación. Esta nos produce muchísimo estrés y conlleva cambios en el estado de ánimo.

Lo mismo ocurre después del parto, cuando se produce una disminución sustancial de hormonas que nos causan mucho estrés. Y también, durante la menopausia también se pierden muchas hormonas de forma sostenida y progresiva, lo cual ocasiona un exceso de estrés en muchas mujeres.

¿Lo sabías? Las 3 grandes diferencias entre la ansiedad y el estrés

4. Maneja bien tu cuerpo

Existen dietas para conseguir un cuerpo de revista.

El lenguaje corporal es sumamente importante al querer manejar situaciones difíciles o de estrés. Aquí nos debemos hacer mención de la teoría de James-Lange. Esta establece que el sistema nervioso crea respuestas fisiológicas en respuesta a las experiencias y estímulos.

Algunas de estas respuestas fisiológicas incluyen la tensión muscular, el lagrimeo o la aceleración del ritmo cardíaco, entre otras. A partir de estas respuestas fisiológicas es de donde se crean las emociones.

Es decir, cuando nos encontramos en una situación estresante, nuestro sistema nervioso puede tensar los músculos, y como respuesta a esta tensión muscular, sentimos miedo y llegamos a perder el control de las emociones. Entonces, para luchar contra estas respuestas fisiológicas, debemos aprender a controlar nuestro cuerpo.

Por eso, cuando nos encontremos frente a una situación difícil, relajemos los hombros y los brazos, e incluso el cuello. Lo acompañaremos de una respiración profunda y cerraremos los ojos. Esta combinación de acciones nos ayudará a relajarnos de forma inmediata. Así podremos manejar la situación difícil que estemos padeciendo en ese momento.

Si, por el contrario, permanecemos tensos, estaremos con los nervios de punta y perderemos el control de nosotros mismos. Incluso podríamos llegar a sufrir un colapso nervioso, si la situación estresante se mantiene durante un tiempo prolongado. En algunos casos, el estrés puede hacer que se rompan los capilares sanguíneos superficiales y empecemos a “sudar sangre”. Por eso, es muy importante aprender a manejar todas la situaciones difíciles que se nos pueden presentar.

Con estos consejos, seguramente lograrás mantener la calma en situaciones difíciles. Ponlos en práctica y lo notarás de manera positiva.

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