4 cosas que te suceden cuando adoptas una dieta vegetariana

El cambio a una dieta vegetariana conlleva una serie de cambios. Sin embargo, no todos son malos. 

Cuando adoptas una dieta vegetariana, es inevitable que ocurran ciertos cambios positivos en el organismo. Sin embargo, lo cierto es que muchos lo ignoran y tienden a pensar exclusivamente en el vegetarianismo como un sinónimo de déficit de hierro.

Cabe destacar que hay cambios más evidentes que otros. Sin embargo, a partir de los 6 meses se pueden notar varias mejorías que van desde la pérdida del exceso de grasa en el área abdominal hasta una presión arterial más estable.

Pasar de una alimentación omnívora a una vegetariana no es el fin del mundo. Y a pesar de que se han popularizado más sus consecuencias en la salud, lo cierto es que este tipo de alimentación tiene mucho más beneficios de lo que parece. Sobre todo, si se mantiene un estilo de vida coherente y saludable.

El paso hacia una dieta vegetariana

Si no eres una persona muy aficionada a la carne o al pescado, y no consumes estos productos con demasiada frecuencia, pasar a una dieta vegetariana no será un gran desafío para ti. En caso contrario, una buena opción será reducir, poco a poco, la ingesta de carne y pescado.

Por ejemplo, se puede empezar por reducir la carne roja y, en su lugar, ir consumiendo solo pescado y carne magra. Tras esto, se comenzará a preferir el pescado azul y blanco. Finalmente, se abandonará el pescado y se comenzará una dieta vegetariana, propiamente.

A nivel internacional, en el año 2003 se lanzó una campaña denominada Meatless Monday (En español: lunes sin carne) que ayuda a las personas a moderar su consumo de carne o bien, reducirlo para mejorar su salud.

Países como Bélgica acogieron muy bien la iniciativa. De hecho, durante el mes de mayo del año 2009, la ciudad de Ghent, se convirtió en la primera ciudad con días vegetarianos oficiales.

Plato vegetariano.

La adopción de una dieta vegetariana y los cambios

1. Cambios en el peso

Con una dieta vegetariana, al cabo de unos meses, lo más probable es que bajes de peso. En la mayoría de los casos, se trata de unos cuantos kilos que no se suelen echar de menos.

Eso sí, es necesario tener en cuenta que, al contrario de lo que muchas personas piensan, una dieta vegetariana no tiene por qué ser más saludable o más baja en calorías que una dieta omnívora, ya que las frituras o los dulces pueden ser consumidos por igual.

Por ello, mientras hay personas que bajan de peso, otras aumentan de peso, dado que tienden a consumir mayor cantidad de alimentos para compensar el ‘ansia’ que les produce el cambio de dieta.

Lo más recomendable será hacerse un análisis de sangre al cabo de unos meses e informarnos bien acerca de cuáles son las mejores formas de satisfacer las nuevas necesidades nutricionales. 

En este sentido, el consumo regular de frutas, verduras, hortalizas y legumbres, sin duda, brindará muchos beneficios a corto, mediano y largo plazo. Y también mantendrá a raya cualquier indicio de anemia.

Con una dieta vegetariana adecuada, podremos alcanzar los niveles de vitamina B12 que se pierden al dejar atrás la carne y el pescado. Este nutriente podremos encontrarlo en el tofu, los cereales o la levadura de cerveza.

2. Mejor digestión

Al elevar el consumo de alimentos ricos en fibra (tales como las legumbres, verduras y hortalizas), se mejorará la salud gastrointestinal en líneas generales y, por ende, se  realiza una mejor digestión. Sin embargo, hay que tener en cuenta que esto también dependerá del cuidado que se ponga a la hidratación.

Dieta vegetariana.

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3. Cambios en el rendimiento deportivo

Durante los primeros meses, lo más probable es que no se noten cambios significativos en la rutina de ejercicios aeróbicos. Además, el levantamiento de peso tampoco cambiará, y podremos seguir levantando sin problemas los mismos pesos y entrenar con la misma intensidad.

Siempre y cuando se mantengan buenos hábitos de vida, no tienen por qué ocurrir cambios negativos. Pasados unos cuantos meses, podrás notar que el rendimiento mejora bastante, especialmente en los entrenamientos de cardio, como la carrera.

Verás cómo bajan tus tiempos y se mejoran tus ritmos, aunque esto puede deberse a la continuidad del ejercicio más que al tipo de dieta.

4. Más energía

Cuando se adopta una dieta vegetariana, se consumen con mayor regularidad más alimentos con nitrato, como los frijoles, la col rizada, las espinacas, entre otros. Esta sustancia ayuda a sentirse con más energía a diario.

Fajitas vegetarianas.

¿Cambios en la vida social?

Aunque nadie en tu entorno sea vegetariano, tu vida social no tiene por qué verse afectada. Y si bien es cierto que hay muchas personas a las que les costará entender tu decisión, lo importante es armarse de paciencia y mantener una actitud tolerante.

Después de haber adoptado una dieta vegetariana, muchas personas tratan de dar el siguiente paso hacia una alimentación vegana. En estos casos, es fundamental informarse bien acerca del tipo de necesidades nutricionales y, por supuesto, mantener unos buenos hábitos.