4 formas de limpiar tus persianas sin dificultad

Francisco María García · 17 junio, 2019
Cuando emprendemos la tarea de limpiar las persianas, a veces la labor es incómoda e incluso peligrosa. Realmente esta limpieza es parte fundamental del mantenimiento general de las ventanas. Para ayudarte, te proponemos estos sencillos consejos.

¿Quieres aprender algunos trucos para limpiar tus persianas? La limpieza de las persianas suele ser un verdadero dolor de cabeza para cualquier persona. Esto, sobre todo, cuando se trata de la limpieza exterior de persianas que se encuentran en ventanas de gran altura.

En la práctica, la limpieza de las persianas es indispensable para que estas funcionen correctamente, pues la acumulación de suciedad puede afectar su funcionamiento.

Hay que recordar también que esta limpieza es parte fundamental del mantenimiento general de las ventanas, pues si las persianas están sucias, las ventanas también se verán sucias y descuidadas. A continuación, veremos algunos trucos para limpiar tus persianas sin dificultad.

1. Limpiar la parte exterior de tus persianas desde adentro

La limpieza exterior de las persianas en viviendas que se encuentran a gran altura es un verdadero problema. Pero dejarlas sucias tampoco es una opción. Se ven muy feas y si no se limpian su deterioro se acelera de forma imparable. Incluso el funcionamiento se puede ver comprometido.

Sin embargo, el acceso a estas persianas por el exterior supone un gran riesgo que no vale la pena correr. Entonces… ¿cómo limpiarlas? Hay algunas cosas que podemos hacer desde el interior y que ayudarán a que las persianas estén más limpias por fuera, sin tener que desarmarlas.

  • Lo primero que necesitaremos es una aspiradora. En el caso de persianas enrollables con tambor, será necesario subirse a una escalera y sacar la tapa del tambor, que está en la parte superior, dentro de la ventana.
  • Para hacerlo es necesario hacer palanca con la ayuda de algún utensilio si fue puesta a presión, o desatornillarla si está atornillada.
  • A continuación, se debe aspirar dentro de la tapa, pues es ahí donde suele acumularse mucho polvo. La mejor manera es con la ayuda de algún objeto que nos permita mantener la aspiradora en altura, para que la boquilla pueda alcanzar bien el interior del tambor.
  • El siguiente paso es desenrollar la persiana poco a poco y limpiar cada listón con un paño húmedo y con el producto adecuado, dependiendo del material de cada persiana. Se debe trabajar en tramos, pasando el paño húmedo de forma horizontal y secando la superficie inmediatamente después.

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2. Limpiar la parte interior de tus persianas

Limpiar la parte interior de las persianas suele ser más sencillo. Sin embargo, es importante que utilices los productos adecuados.

La limpieza de la parte interior de las persianas es mucho más sencilla. Primero es necesario desenrollarlas completamente y pasar la aspiradora para eliminar el polvo.

  • Es preferible utilizar el accesorio de la aspiradora que tiene un cepillo en la punta para que la tarea sea más fácil y para evitar dañar la superficie de la persiana. Se debe empezar siempre por la parte superior e ir bajando poco a poco.
  • Después se procede a la limpieza con un paño húmedo y algún producto adaptado al material de la persiana. La limpieza debe realizarse en cada listón, empezando en este caso también por la parte superior y bajando poco a poco.

3. Los mejores productos para limpiar tus persianas

Los productos y elementos para la limpieza tus persianas no serán los mismos si estas son de madera, de metal o de PVC. Para obtener buenos resultados y proteger los materiales, es indispensable elegir el producto adecuado para cada caso.

Si las persianas son de madera, es preferible no utilizar agua porque la humedad puede penetrar en la madera y dañarla. Existen productos especiales en spray que contienen ceras y, además de limpiar, ayudan a proteger la madera.

Las persianas de metal pueden limpiarse con un trapo impregnado de alcohol. Esto facilitará el proceso ya que al secarse muy rápidamente no se necesitará secar la superficie con un paño.

Finalmente, para limpiar las persianas de PVC se puede usar un poco de jabón lavavajillas disuelto en agua tibia o caliente. A continuación, será necesario pasar un trapo con agua pura para eliminar posibles residuos de jabón y otro seco para evitar que las lamas se oxiden con los restos de humedad.

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4. Aprovechar la limpieza de las persianas para repararlas

Además de limpiar las persianas, puedes aprovechar para reparar posibles daños. Así prolongarás su vida útil.

La rutina de limpieza de las persianas debe aprovecharse para revisar el estado de los distintos elementos. Es el momento ideal para reparar cualquier pieza que esté deteriorada o dañada.

Se pueden por ejemplo cambiar topes rotos, sustituir lamas, etc. También es una buena oportunidad para engrasar las guías con un aceite adecuado. Esto hará que el deslizamiento sea más suave y evitará posibles daños futuros.

¿Aún no dedicas tiempo a limpiar tus persianas? Anota estos consejos y hazles mantenimiento antes que se deterioren.