4 formas de usar el ajo para tratar la hipertensión

Valeria Sabater · 2 abril, 2020
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el médico José Gerardo Rosciano Paganelli el 3 diciembre, 2018
¿Sabías que los ajos son esos recursos naturales que, según muchos estudios, se alzan como excelentes protectores de la salud cardíaca? Así es. Gracias a ellos, y junto a los tratamientos médicos y a los hábitos de vida saludables, puedes ayudar a reducir el colesterol malo LDL y regular tu tensión.

¿Padeces de hipertensión? ¿Algún familiar cercano a ti está empezando a tener problemas con su tensión arterial? En primer lugar, lo que debemos hacer es seguir siempre los consejos de nuestro médico. Él es el único que puede recetarnos el tratamiento adecuado a nuestra patología.

Actualmente, existen multitud de fármacos destinados al tratamiento de la hipertensión arterial. Entre ellos, se encuentran:

  • Diuréticos de tiazida, como la hidroclorotiazida.
  • Inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina, como el captopril.
  • Bloqueantes del receptor de la angiotensina II, como el losartán.
  • Bloqueantes de los canales de calcio, como el amlodipino.

Pero además, es necesario que tomemos conciencia de la necesidad de cambiar nuestros malos hábitos. Mejorar nuestra alimentación, restringir el consumo de sal (tal y como asegura este estudio realizado por la Pontificia Universidad Católica de Chile) de azúcar y de grasas saturadas, y hacer algo de ejercicio al día serán, sin duda, excelentes aliados para regular tu tensión. Sin embargo, existe un remedio casero que vale la pena tener el cuenta: el ajo.

¿Sabías que los ajos son esos recursos naturales que se alzan como excelentes protectores de la salud cardíaca? Así lo afirma este estudio realizado por la Universidad de Valladolid (España). Pueden ser una ayuda para reducir el colesterol malo LDL y regular tu tensión. No obstante, aún son necesarias más investigaciones para demostrar a ciencia cierta estos efectos en humanos y concretar la cantidad de ajo necesaria para tales beneficios.

No obstante, te enseñamos 4 recetas que pueden ayudarte, siempre acompañadas de los consejos del médico y de los hábitos saludables de los que hemos hablado.

1. Sal de ajo para tus comidas

La alicina es una enzima medicinal presente en el ajo, y es ella la que nos ofrece la mayoría de los beneficios para nuestra salud cardíaca, por lo que merece la pena tenerla en cuenta. Es interesante saber, además, que los ajos eran, para los griegos y los romanos, una especie de medicina cotidiana que usaban para combatir enfermedades y fortalecer el corazón.

No podemos olvidar tampoco que el ajo es uno de los mejores antibióticos naturales que existen y, además, es ese alimento básico dentro de la que se considera la mejor dieta del mundo: la mediterránea. Ahora bien, si esta dieta es tan saludable es básicamente porque se restringe el uso de la sal y se utilizan, sobre todo, grasas saludables procedentes, por ejemplo, del aceite de oliva. Según este estudio realizado por el Hospital de Jaén, este alimento es realmente recomendable para cuidar de nuestro corazón.

¿Quieres saber cómo eliminar la sal por completo de tus platos sutituyéndola por «sal de ajo»? Toma nota.

Ingredientes para hacer mi sal de ajo

  • 6 ajos.
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (60 ml)

Preparación

  • Es realmente sencillo. Lo que haremos, en primer lugar, será quitar la piel de los ajos y sofreírlos en una sartén junto con el aceite de oliva. Una vez se queden dorados, apaga el fuego. ¡Cuida de que nunca se quemen!
  • A continuación, ponlos en un bote de cristal, separados del aceite de oliva para que no cojan humedad y sigan estando crujientes. Cada vez que necesites aderezar tus comidas para que tengan sabor, solo tendrás que rallarlos un poco. ¡Verás qué toque tan agradable!

2. ¿Tomar ajo en ayunas?

Comer-ajo

A pesar de lo que suele creerse últimamente, consumir ajo en ayunas no aporta ningún beneficio extra. Incluirlo en nuestra dieta, por supuesto, es sano y recomendable.

¿Cómo debo tomar ajo para ayudar a disminuir la hipertensión?

  • Lo ideal es tomar dos dientes de ajo junto con un vaso de agua.
  • Es posible que este remedio te parezca un poco fuerte pero, si te detienes a analizar todos los beneficios, ese pequeño esfuerzo va a merecer la pena.
  • Si te preocupa el posible mal aliento que te pueda quedar después, no tienes más que tomar un poco de jugo de limón o masticar una hojita de menta.  ¡Al momento desaparecerá la molestia!

3. Ajo macerado en aceite

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Te aseguramos que está delicioso. Tomar ajo macerado en aceite de oliva es un remedio ancestral que nos ayudará a disminuir nuestra hipertensión de un modo realmente sencillo, sin olvidar, además, que es un recurso culinario muy sabroso y original.

¿Qué necesito?

¿Cómo lo preparo?

  • Lo primero que haremos será pelar los ajos y partirlos por la mitad. Ahora solo tienes que llenar el frasco de cristal que hayas elegido con ese litro de aceite de oliva e introducir los 20 ajos, partidos y limpios.
  • Deberás dejar que pasen, al menos, tres semanas antes de empezar a consumir este aceite o los ajos. Un modo muy adecuado de beneficiarnos de este remedio para ayudar a reducir la hipertensión es, a diario, untarnos dos rebanadas de pan con este aceite medicinal. Es ideal también comer dos de estos ajos cada día.

4. Té de ajo

te de ajo contra la hipertensión

¡Delicioso! El té de ajo es también otro viejo remedio muy adecuado para cuidar de nuestra salud cardíaca.

Si eliges, por ejemplo, tomar los dos dientes de ajo por la mañana, entonces puedes optar por este delicioso té al mediodía. Dos modos muy eficaces para ayudar en el tratamiento de la hipertensión. Toma nota de cómo debes prepararlo.

Ingredientes

  • 1 diente de ajo
  • 1 vaso de agua (200 ml)
  •  jengibre rallado (3 g)
  • 1 cucharada de jugo de limón (15 ml)
  • 1 cucharada de miel (25 g)

Preparación

  • Empezaremos calentando el agua. Una vez haya empezado a hervir, añade el diente de ajo, que previamente habrás triturado, el jengibre rallado y la cucharada miel. Remueve bien y deja que se haga la cocción por 20 minutos. Pasado ese tiempo, cuela todo el contenido y quédate con la infusión.
  •  Añade ahora el jugo de limón. ¡Está delicioso!
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