4 formas sanas de cocinar huevos

la forma en que cocines tus huevos tendrá una gran influencia en las propiedades de los mismos

“No hay mejor manera de empezar el día”, anunciaba un comercial de los años 50 refiriéndose al huevo que durante siglos ha formado parte de la alimentación humana. Dos décadas después el huevo cayó en desgracia cuando algunos estudios sugirieron que su contenido en colesterol podía resultar perjudicial.

Hoy en día la importancia del huevo en toda dieta saludable ha sido comprobada científicamente. Por eso hoy te proponemos 4 formas sanas de cocinar huevos.

El huevo y sus propiedades

El huevo ha sido consumido desde la antigüedad como fuente de proteínas y nutrientes esenciales. Por lo general preferimos los de gallina, aunque los de pato e incluso los de codorniz son muy apreciados.

El huevo está formado por tres elementos: la cáscara, la clara y la yema. La cáscara, ya sea parda o blanca, es una gran fuente de calcio para los animales, pero debe ser sometida a complejos procesos para ser consumida por los humano, así que te recomiendo otras formas de aportar calcio a tu organismo. La clara está formada casi en su 90% por agua. Seguramente ya sabes que es muy utilizada en la repostería pero lo que no te imaginas es que, a pesar de su aspecto sin importancia, posee un gran contenido en vitaminas, proteínas y minerales. Por su parte, la yema, amarilla y redonda, es la responsable de aportar la mayoría del colesterol, la tiamina, la vitamina A y el hierro que contiene este alimento.

Algo muy importante a considerar es la forma en que cocines tus huevos pues tendrá una gran influencia en las propiedades de los mismos. El consumo de un huevo mediano te aporta 78 kilocalorías, 6.5 gramos de proteína y 2.3 gramos de grasa “buena”, y además, ¡prepárate!, folato, colina, fósforo, selenio, vitaminas D y B12, biotina y riboflavina. ¿No te lo esperabas, verdad?

¿Y qué hay del colesterol?

Durante mucho tiempo se creyó que el consumo de huevo estaba asociado al desarrollo de enfermedades coronarias debido a su alto contenido en colesterol. Hoy se ha comprobado que la mayoría de las investigaciones que declararon haber “probado” estas consecuencias negativas del huevo fallaron en tener en cuenta otros factores como el hábito de fumar, previos problemas de colesterol o el resto de la dieta de las personas estudiadas.

Según Ruxton y Gibson, especialistas en nutrición del Reino Unido, 11 estudios se han publicado en los últimos 15 años resaltando que el aumento en colesterol causado por el huevo no afecta la salud.

Entonces, si quieres ser una persona sana deja que te explique algunos de los beneficios del huevo:

 

Beneficios de comer huevos

Crecimiento: Para niños, adolescentes y jóvenes adultos el huevo aporta la más completa mezcla de proteínas, lo cual es muy importante para crecer y desarrollar la musculatura.

Para los ojos: En el caso de los adultos mayores, el consumo de huevo ha probado ser excelente para evitar la degeneración macular de la retina. Los antioxidantes presentes en la clara son esenciales para el funcionamiento del ojo.

Contra el cáncer: Un huevo puede contener 5.7 microgramos de selenio, y lo más sorprendente es que este elemento ha demostrado tener efectos protectores cuando se padece de cáncer.

Prevenir la diabetes y el Alzheimer: Según los especialistas el consumo correcto de huevos tiene una influencia positiva en la prevención de la diabetes, enfermedades autoinmunes e incluso pérdidas de memoria por la edad. La vitamina B12, en particular, protege contra la enfermedad de Alzhéimer.

Contra la depresión: El folato tiene una acción neuronal que parece disminuir el riesgo de sufrir depresión. ¿Adivinas que tienes que comer para obtenerlo?

Podrían ayudar a perder peso: Comer huevo, sobre todo en el desayuno, proporciona sensación de saciedad, lo cual es importante para vencer la necesidad de comer a cada rato.

Una dieta equilibrada: Un alimento con tantos nutrientes es esencial para la dieta, los estudios han indicado un aumento en las probabilidades de sufrir infartos en aquellas personas que evitaban ingerir huevos. Llénate de proteínas y vitaminas comiendo sanamente.

4 formas sanas de cocinar huevos

Huevo-para-el-cabello

El huevo se caracteriza por ser muy versátil en la cocina pues, además de comerse revuelto, frito, cocido o en tortillas, también se utiliza como complemento de muchas otras recetas. Pero hoy optaremos por la sencillez: a continuación te dejo algunas ideas para cocinarlo de forma saludable. ¡Buen provecho!

Hervidos

Nada como el huevo duro para aportar un mínimo de calorías y un máximo de proteínas. Solo necesitas colocar los huevos enteros en una cazuela con agua y dejarlos hervir  por unos 10 minutos. Retira la cáscara con cuidado de no quemarte y sírvelos con pan integral. También puedes prepararte una deliciosa ensalada de huevo.

Revueltos

Recetas con huevos

Los huevos revueltos son una de las formas más fáciles y deliciosas de preparar este alimento, y además aportan muy pocas calorías. En lugar de utilizar mantequilla o aceite, puedes optar por un poco de agua o de leche. Añade los huevos a la sartén ya caliente y a continuación vierte un poco de agua o de leche descremada. Revuélvelos hasta que sequen. Si deseas puedes acompañarlos con champiñones o verduras como cebollas, espinacas o tomates.

Escalfados

A diferencia de los huevos hervidos, los huevos escalfados están cocidos en agua o caldo pero sacándolos de su cáscara. Calienta una cazuela con agua y deja caer los huevos delicadamente en ella. Puedes añadir un chorrito de vinagre o jugo de limón en el agua para facilitar la coagulación. Cuando estén cocinados sácalos del agua y sírvelos con pan tostado o verduras cocidas. ¡Saludables y deliciosos!

A la plancha

Consumo-de-huevo

Los huevos a la plancha son una opción sana y diferente. Puedes colocar alrededor trozos de vegetales como tomates y cebollas. Calienta la plancha y cocina el huevo hasta  que la yema quede bien cocida para evitar infecciones por salmonela. Sírvelos con las verduras. Evita el uso de salsas cremosas, queso u otras fuentes de grasa para acompañarlos.