Los 4 valores más importantes que transmitir a tus hijos

Es muy importante que los niños comprendan que todo en esta vida requiere un esfuerzo y que una forma de ser más felices es apreciar las cosas sencillas. Los valores que aprendan en la niñez serán su guía en la vida.

Educar es una de las tareas más importantes del ser humano. Si eres padre, madre, abuelo o profesor, es imprescindible que te preguntes a ti mismo qué es lo que deberías inculcar en los más pequeños. Desde nuestro espacio, te sugerimos que tengas en cuenta estos cuatro entre los valores más importantes.

Los valores más importantes que debemos enseñar a los niños

1. La empatía

¿Qué puede haber más importante que saber ponerse en el lugar de los demás? Es de ese modo como los niños pueden adquirir un conocimiento de sí mismos y de los demás; es el requisito fundamental para vivir en respeto, felicidad y armonía.

Tener empatía es entender lo que puede hacer daño a los demás, o qué es lo que no deben hacer para evitar provocar daños a quienes están a su alrededor. Es un valor sin duda excepcional; nos lleva a entender que todos somos personas, con errores, aciertos y motivos para actuar como lo hacemos.

La empatía permitirá a los infantes tener verdaderos amigos, respetar a sus parejas el día de mañana y ser felices con ellos. Implica saber que los demás también sienten miedo, felicidad, angustia, temor o vergüenza; es un modo de mejorar nuestra convivencia.

Es uno de los valores más importantes porque comporta saber que, como a ellos les ocurre, los demás también se sienten heridos. En definitiva, es un valor que les permitirá ser más respetuosos.

2. La humildad

La autoestima en los niños.

Es muy importante que los niños aprendan que no son superiores a nadie, que no es bueno vanagloriarse ante los demás, de lo que se tiene o de cómo uno es.

La humildad es una forma de ser más felices, porque nos acostumbramos a apreciar las cosas más sencillas y elementales. Al fin y al cabo, son esas que, en esencia, son más importantes en la vida.

Vivir con una actitud humilde les permitirá conocerse mejor, tener una visión más real de las cosas y de quienes le rodean. Para ello, evita siempre agasajarles con muchos regalos, no satisfagas todos sus deseos, enséñales que todo en esta vida requiere un esfuerzo, y que las cosas más pequeñas, e incluso las inmateriales, son las que realmente importan.

Ser humildes es un valor indispensable que no siempre se practica a la hora de educar a los más pequeños. ¿Lo intentamos?

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3. El compromiso

El compromiso es un valor que los niños deben ir desarrollando con el tiempo, pero que propiciaremos ya desde bien pequeños. Con ello, aprenderán a ser día a día más maduros y responsables.

Comprometerse con las cosas ayuda a ser mejores a medida que crecen y maduran, a hacerse responsables de sus estudios y a tener una buena relación con su familia y amigos. Todo ello crea lazos y marca perspectivas en ellos. En tiempos de fugacidad en los que todo es efímero, sostener el compromiso con el tiempo marca la diferencia.

El compromiso, uno de los valores más importantes, les enseña que hay cosas importantes por las cuales hay que luchar y esforzarse, ser responsables y mejorar. Debemos hacer ver a nuestros hijos, por ejemplo, que la palabra tiene un valor y que el esfuerzo es fundamental.

4. La autoestima

Niño tocando un instrumento musical.

La autoestima es un gran valor, una enseñanza imprescindible que debes potenciar en tus niños desde el primer día. Para lograrlo, dales apoyo, elógialos, refuerza aquello que hagan bien y dales pautas para que corrijan sus errores.

Además, anímalos demostrándoles lo excepcionales que son y cuánto los quieres; empújalos para que se atrevan a hacer cosas con confianza, sabiendo que equivocarse no es malo y que con esfuerzo pueden conseguir cualquier cosa.

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Una persona con una alta autoestima es una persona fuerte, a la que no pueden hacerle daño; una persona que mantiene la ilusión en sí misma y que alimenta la idea de ser feliz cada día. Porque lo merece y porque tú se lo has enseñado.

Recuerda que, para que los niños adopten los valores más importantes que queramos enseñarles, somos nosotros quienes debemos darles ejemplo. ¿Cómo hacerlo? Sencillo: siendo coherentes, firmes y manteniendo siempre la máxima ilusión y el más grande de los cariños hacia ellos.