4 infusiones para bajar el azúcar en la sangre

Una buena hidratación constituye una parte fundamental para gozar de buena salud. Para conseguirla, puedes intercalar el consumo de agua con zumos, infusiones y tés.

Una de las formas más sencillas y sanas de aumentar la ingesta de líquidos para ayudar a bajar el azúcar en la sangre, consiste en preparar bebidas a partir de ingredientes naturales.

Para muchas personas, no es fácil aumentar su consumo de agua dado que no le encuentran el ‘gusto’. Afortunadamente, para solucionar esta situación, no es necesario forzar las cosas de la noche a la mañana. En lugar de ello, se puede recurrir a ciertos trucos, como por ejemplo, intercalar la ingesta de agua con zumos e infusiones naturales.

En su gran mayoría, las infusiones tienen un sabor suave que resulta muy conveniente a la hora de ‘entrenarnos’ para aumentar nuestra ingesta de líquidos. A continuación, te comentamos algunas de las mejores opciones para bajar el azúcar en sangre.

¿Cómo se prepara una infusión?

Para preparar una infusión adecuadamente, se debe calentar cierta cantidad de agua hasta que esta alcance su punto de ebullición. Ahora bien, una vez que bajen las burbujas del hervor, se introduce la bolsa de infusión, té o bien, la raíz, hojas o flores de la planta seleccionada.

Luego, para que la cocción se realice de la forma adecuada, es importante tapar el recipiente durante unos minutos. También se debe dejar reposar durante, como mínimo, 5- 8 minutos.

En este sentido, cabe destacar que hay infusiones que deben dejarse en reposo hasta 12 minutos. Así que si se ha optado por un formato comercial, es necesario respetar el tiempo de reposo indicado en el empaque.

En líneas generales, estas son las pautas que debes tener en cuenta para preparar una buena infusión:

Ingredientes

  • Agua. 
  • 1 cucharada de las hojas, flores o raíz de la hierba seca de tu elección (10 g)  o 2 cucharadas (20 g), si la hierba es fresca.

Utensilios

  • 1 tetera.
  • 1 taza.

¿Qué debes hacer?

  • Coloca en la tetera la hierba y el agua caliente.
  • Deja reposar por 7 minutos.
  • Una vez terminado el tiempo de reposo, cuela en la taza.

Antes de beber, se puede añadir un poco de miel, al gusto, para endulzar. No obstante, ya que el propósito de las infusiones que mencionaremos es disminuir los niveles de azúcar en la sangre, lo más coherente es omitir este paso.

¿Por qué bajar el azúcar en la sangre?

El exceso de glucosa en la sangre, o glucemia, es perjudicial para la  salud. Y si bien es cierto que necesitamos azúcar para tener energía en nuestro día a día, rebasar los límites nos puede conducir a diversa complicaciones. Y si no se controla de forma adecuada, puede conducir al desarrollo de diabetes, entre otras enfermedades.

Cabe señalar que una persona puede tener prediabetes y no presentar síntomas. Por otro lado, aquellas personas que ya padecen algún tipo de diabetes deben ser especialmente cuidadosas con su dieta y monitorear sus niveles de glucosa con regularidad.

Síntomas que alertan niveles elevados de azúcar en sangre

Es recomendable consultar con el médico, antes de incluir las infusiones aquí mencionadas en la ingesta regular.

1. Fenogreco

El fenogreco es una planta herbácea anual originaria de Europa y Asia meridional. Se utiliza en la cocina oriental como condimento. Sus usos en medicina son extensos. Esta hierba ayuda en el tratamiento de:

  • Gastritis.
  • Colesterol alto.
  • Inflamaciones bucofaríngeas.
  • También es benéfico para el hígado.

Gracias a su contenido en cumarinas, ácido nicotínico y trigonelina, se ha utilizado como sustituto de hipoglucemiantes orales en casos de diabetes no dependientes de insulina.

Son varios los estudios que demuestran que el fenogreco además de disminuir la cantidad de glúcidos absorbidos, mejora la acción periférica de la insulina.

Modo de consumo

  • Toma una taza de infusión de fenogreco al día, durante un mes.
  • Descansa una semana y repite el tratamiento.

2. Ginseng

infusion de ginseng

El ginseng es un nombre que se usa para designar a diversas especies de la familia Panax. Aunque crece de modo silvestre en zonas montañosas, desde Nepal a Manchuria y desde Siberia oriental a Corea, debido a su demanda se cultiva también en otros países. Su acción reductora de glucosa (hipoglucemiante) se debe a su contenido de panaxanos, que ayudan a esta función.

Modo de consumo

  • Tomar diariamente una taza de infusión de la raíz de ginseng, por tres meses.
  • Después del trimestre, suspender el tratamiento por un mes.
  • Tras valoración médica puede retomarse, sin superar nunca el periodo de nueve semanas.

3. Manzanilla

La manzanilla es una planta herbácea anual ampliamente conocida por sus propiedades antiespasmódicas y digestivas. Además, también tiene cualidades que la hacen apta para tratar otras dolencias como:

  • Insomnio
  • Dolores reumáticos
  • Hemorroides

Además de regular los niveles de sangre, la manzanilla incrementa  el almacenamiento de glicógeno en el hígado y protege al páncreas del estrés oxidativo causado por el exceso de glucosa.

Modo de consumo

  • Beber tres tazas al día de infusión de flores de manzanilla después de los alimentos.

4. Té verde

El té verde proviene de la planta Camellia Sinensis y es originaria de China, aunque su consumo se ha extendido en todo el planeta. Cuenta con cualidades oxidantes, gracias a las catequinas que posee y a su contenido de  beta-caroteno y vitaminas C y E.

Su eficacia al reducir los niveles de glucosa se debe a que los polisacáridos presentes en sus hojas actúan del mismo modo que la insulina.

Puedes depurar el páncreas con la ayuda de remedios herbales

Modo de consumo

  • Tomar de tres a cinco tazas diarias de hojas de té verde, por dos meses.
  • No ingerir la infusión con el estómago vacío.
  • Luego del tiempo de tratamiento es necesaria una valoración médica antes de retomar.

Recuerda

Un nivel alto de glucosa en la sangre puede conllevar a diversos tipos de daños en el organismo. Por ello, una vez que el médico ha realizado el diagnóstico y ha pautado ciertas indicaciones, es fundamental llevarlas a buen término.

Adicionalmente, hay que tener en cuenta que las infusiones anteriormente mencionadas constituyen una ayuda complementaria, no un tratamiento en sí.