4 momentos en los que deberíais acudir a terapia de pareja

Brunilda Zuñiga · 10 mayo, 2018
La terapia de pareja puede darnos una serie de pautas que podemos poner en práctica para conseguir que nuestra relación siga adelante a pesar de los problemas

Aceptar que tu relación de pareja no va del todo bien puede ser emocionalmente catastrófico. Es innegable que todos iniciamos nuestras relaciones pensando que serán beneficiosas aunque haya problemas ocasionales.

Sin embargo, acudir a terapia de pareja puede ser parte del camino para lograr una relación saludable y exitosa.

¿Has comenzado a sospechar que necesitáis ayuda? ¿No tienes del todo claro si tomar terapia de pareja es lo que necesitáis?

En ese caso, sigue leyendo, pues te contaremos cómo identificar que requerís ayuda de un tercero que sea experto en relaciones de pareja.

Algunas cosas que debes saber sobre la terapia de pareja

Terapia de pareja.

  • La terapia de pareja, también conocida como psicoterapia de parejas, es un tratamiento clínico psicológico en el que la pareja recibe orientación para lidiar con los problemas que los están separando.
  • Existen varios tipos de tratamiento y de especialistas que pueden ayudar en el proceso. Lo recomendable es acudir con una persona que tenga estudios en psicología de pareja y sexualidad, como un sexólogo o un psicólogo con especialidad en parejas.
  • Debido a que esta terapia se basa en la creación de compromisos, entender a la otra persona y fijar metas en común, es necesario que las dos personas estén comprometidas.

Cuando esto no ocurre, la terapia no es de pareja y posiblemente lo alcance los objetivos deseados.

  • Requerir terapia de pareja es algo muy normal y es una necesidad que puede presentarse en cualquier momento de la vida. Por ello, es recomendable estar abierto para entender cuándo es momento de buscar ayuda.

¿Cuándo es necesaria la terapia de pareja?

La respuesta a esta pregunta es simple: cuando sentís que las cosas ya no están funcionando y sois infelices como pareja. Aquí tienes los ejemplos más significativos:

1. Sientes que necesitas más espacio lejos de tu pareja

En otros artículos hemos dicho que una de las cosas que hacen las parejas felices es permitir que cada uno tenga su espacio personal.

Esto es algo natural y saludable para cualquier relación, aunque al inicio podrías sentir la necesidad de estar todo el tiempo con tu nuevo amor.

Sin embargo, cuando una persona es demasiado absorbente, puede mermar la calidad de la relación. El resultado más común es que la otra persona se sienta ahogada y, de pronto, necesite alejarse tanto como sea posible.

Tomar terapia de pareja en este caso evitará que la persona que requiere demasiada atención se sienta olvidada. Al mismo tiempo, se podrán establecer límites y períodos de encuentro y descanso entre ambos.

2. El trabajo y otras actividades se convierten en un pretexto para evadir la vida real

Crisis en la pareja.

Muchas personas se refugian en el trabajo, en salidas con los amigos o en cualquier situación que los aleje de aquello que les hace sentir incómodos en casa.

Por ello, otro motivo para acudir a terapia de pareja es cuando tu pareja o tú pasáis todo el tiempo evadiéndoos. A través de este proceso podréis identificar la situación que os hace huir, algo que no siempre es sencillo de ver y aceptar.

Entre los motivos más frecuentes están:

  • El paso natural de los años en pareja.
  • La pérdida de un hijo o un embarazo que no se ha hablado.
  • La aparición repentina de una enfermedad.

A través de la terapia podréis entender cuál es el problema, cómo os sentís cada uno y lo que esperáis. En función de ello también estableceréis normas de comportamiento y nuevos objetivos.

3. Ya no os comunicáis

¿La comunicación se ha perdido o la evitáis por temor a terminar peleando? En ese caso estáis ante una de las razones para acudir a terapia de pareja, pues hay un problema que debe ser tratado con ayuda de un experto.

A través de la terapia podréis encontrar un ambiente tranquilo y neutro donde exponer lo que os está molestando. Esto evitará o, al menos, reducirá el uso del lenguaje negativo o agresivo.

Te interesa leer: Cómo usar un lenguaje positivo para ser feliz.

  • Además, el terapeuta dirigirá la conversación de tal forma que ambos os expreséis y entendáis lo que el otro dice.

En muchos casos, el simple hecho de tener a alguien que actúe como mediador es lo único que se necesita para aprender a intercambiar ideas.

  • Lo mejor es que el terapeuta os explicará cómo realizar este proceso en casa y enriquecer vuestra relación de forma continua.

4. Se ha producido alguna infidelidad

Infidelidad en la pareja.

Pasar por una infidelidad es una de las situaciones más graves para cualquier relación. Incluso si la relación con la tercera persona ha concluido, la convivencia será compleja y llena de celos.

Esto ocasiona que la parte infiel se sienta vigilada y comprometida a demostrar su amor continuamente. Con el tiempo, esta persona podría sentirse cansada y sin deseos de luchar por la relación

Por otro lado, la persona que ha sido engañada puede experimentar ataques de celos, inseguridad en sí misma y desconfianza que la hagan alejarse de su pareja.

La terapia de pareja en este caso os ayudará a entender si realmente deseáis continuar y cuáles son los motivos por los que se dio esa situación.

Lo más importante es que podréis crear un plan de acción para uniros más como pareja si decidís continuar.