Las 4 razones por las que tienes resequedad vaginal

Puesto que la resequedad vaginal puede responder a factores de diversa índole, además de acudir al ginecólogo, debemos valorar si esta se debe a algún cambio reciente en nuestras costumbres.

¿Últimamente tienes molestias en tu zona vaginal? ¿Las relaciones sexuales se han convertido en algo doloroso y de lo que prefieres no saber nada? Aunque existen varias causas para esta situación, una de las más comunes es la resequedad vaginal.

Sus síntomas más frecuentes son:

  • Ardor durante la micción
  • Sangrados leves tras la relación sexual
  • Dolor durante la relación sexual
  • Flujo vaginal escaso
  • Dolor, ardor o picazón vaginal

Aunque tratar la resequedad vaginal es relativamente sencillo con la aplicación de lubricantes, no le debes restar importancia.  Siempre que notes cambios en tu área genital debes acudir al ginecólogo para descartar cualquier problema.

Por lo pronto te dejamos una lista de las causas más comunes de la resequedad vaginal. Tómalas en cuenta e identifica cuándo estás experimentando una.

1. Cambios hormonales y resequedad vaginal

Sin duda, las mujeres dependemos en gran medida de nuestras hormonas. Estas nos pueden ocasionar desde cambios de ánimo hasta resequedad vaginal.

Desde luego que no todos los cambios hormonales son negativos. Algunos de ellos son pequeños ajustes que no causarán interferencia o que desaparecerán en unos meses.

Sin embargo, existen situaciones en que estos cambios son más profundos y tu médico debe asegurarse de que todo se mantiene dentro de los límites correctos.

La resequedad es causada por la disminución en los niveles de estrógenos en la mujer. Éstos favorecen que la vagina permanezca siempre lubricada y sus tejidos estén sanos. Además facilita que las relaciones sexuales sean cómodas.

Si los niveles de estrógenos bajan, el tejido de la vagina se deteriora y pierde densidad, causando la resequedad vaginal.

Aunque se trata de una dolencia asociada a la llegada de la menopausia (Jiménez, Broseta & Gobernado, 2002), otros factores pueden influir en su aparición:

  • Medicación y tratamientos hormonales durante un proceso de cáncer de mama o infertilidad.
  • Recibir radioterapia pélvica.
  • Tratamiento de quimioterapia.
  • Estrés crónico y depresión.
  • Consumo de tabaco.

Ver también: 7 hábitos “inocentes” que te causan desequilibrios hormonales

2. Sustancias irritantes

Jabones y duchas vaginales

Un gran número de mujeres opta por incorporar en su rutina de higiene algunos jabones y duchas vaginales. Aunque pueden mejorar el olor estos productos también pueden eliminar las bacterias protectoras de la zona vaginal

La zona vaginal por su contenido en humedad y flora bacteriana tiene un olor natural que puede variar en función de en qué momento de nuestro ciclo menstrual nos encontremos. Además, una misma puede influir en el olor de su zona ímtima variando los alimentos que incluye en su dieta.

Si te preocupa el olor, antes de aplicar jabones o productos muy agresivos con el pH de tu vagina, prueba a incluir  más cítricos como pomelos o naranjas en tu dieta. Ésto puede favorecer que tu olor se suavice. También se recomienda hidratar bien el cuerpo.

Detergente y suavizante para ropa

Otra de las razones por las que tienes resequedad vaginal puede ser el detergente y suavizante para ropa que usas.

Aunque estos productos no suelen generar problemas, algunos contienen sustancias que al contacto con la piel de la zona íntima puede causarte irritación y resequedad vaginal.

Lo ideal es que evites tanto como sea posible estos productos o, en su lugar, que elijas los menos agresivos. Una buena opción son los detergentes para ropa de niños.

Toallas sanitarias

Otros productos que ocasionan resequedad vaginal son las compresas o toallas sanitarias. Recomendamos que emplees aquellas más suaves y sin aromas artificiales. Existen opciones fabricadas con algodones ecológicos o de composición más natural.

Otra opción es la copa menstrual, ya que el uso de tampones tabién puede favorecer la resequead vaginal. 

Te recomendamos leer: Compresas, tampones: Inconvenientes y peligros

3. Algunos medicamentos

medicamentos

Los medicamentos para el resfriado común que contienen antihistamínicos y aquellos utilizados para combatir el asma pueden causar resequedad vaginal.  En general esto no debería ser un problema, puesto que el organismo recupera su lubricación natural en unos días.

Los anticonceptivos orales también ocasionan este problema. Por suerte, este es un efecto secundario poco común, ya que las hormonas que lo conforman suelen normalizar los procesos hormonales del cuerpo.

Lo normal es que este efecto aparezca solo durante los primeros meses mientras tu cuerpo se adapta. Para evitar las molestias puedes aplicar un lubricante sexual de base agua hasta que el problema termine.

En caso de que no mejore la situación, lo recomendable es acudir a tu ginecólogo para buscar otro método anticonceptivo que no produzca este efecto secundario.

4. Ansiedad y resequedad vaginal

La ansiedad y el estrés pueden alterar tus niveles hormonales. Estos, a su vez, pueden ocasionar resequedad vaginal, falta de apetito sexual y depresión.

Si padeces ansiedad y está interfiriendo seriamente en tu vida plantéate acudir a un profesional de la psicología que te oriente acerca de cómo superar esta dolencia.

Ahora ya lo sabes, la pérdida de lubricación vaginal aparece por causas diversas y comunes. Si estás experimentando este problema, puedes usar un lubricante. No obstante, si tras varias semanas no mejora, acude al médico para buscar una solución más definitiva.

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