4 recetas de caramelos caseros muy saludables

Al elaborar nuestros propios caramelos nos aseguramos de que los ingredientes que añadimos son de la mejor calidad y podemos adaptarlos a nuestros gustos o necesidades

Todos queremos un cuerpo atractivo y saludable. Asimismo, a todos también nos gustaría disponer de un dulce delicioso sin sentir culpa ni sufrir de caries.

Aunque parezca que no se pueden complacer todos los deseos, sí es posible. Para comer un dulce sin comprometer la salud, existen recetas de caramelos caseros muy saludables.

Es una opinión extendida que las golosinas son perjudiciales para la salud. Y esto es cierto cuando se trata de golosinas producidas de modo industrial, con mucha azúcar y conservantes.

La única manera de controlar completamente el contenido de lo que se está consumiendo es prepararlo en casa.

Los caramelos caseros muy saludables son aquellos que incluyen entre sus ingredientes principales las frutas o productos extraídos de la tierra.

El punto básico que diferencia a los dulces saludables de los no saludables es el uso de buenos ingredientes.

Recetas de caramelos caseros muy saludables

1. Cake pops

Cake pops

Ingredientes

  • Bolas de bizcocho
  • Chocolate fundido (endulzado con edulcorante)

Preparación

  • Con la masa del bizcocho elabora pequeñas bolitas.
  • Luego pon un palito a cada una y báñalas con chocolate fundido. También se le puede agregar caramelo fundido.
  • A continuación, mételas unos minutos en la nevera.

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2. Caramelos de miel y limón

Excelentes para dolores de garganta o para aliviar síntomas de la gripe.

Ingredientes

  • 1 taza de miel (335 g)
  • ¼ taza de azúcar blanca (50 g)
  • El jugo de 3 limones
  • 1 taza de agua (250 ml)
  • 1 cucharada de jengibre (10 g)
  • Aceite de oliva

Preparación

  • Combina todos los ingredientes hasta conseguir una mezcla más o menos homogénea.
  • Pon la mezcla al fuego a temperatura media y remueve de manera constante hasta que consiga la textura de caramelo y se hayan integrado todos los elementos.
  • Lubrica un molde especial para caramelos con el aceite (esto ayudará a desmoldar).
  • Coloca un poco de mezcla en cada molde y mételos en el congelador hasta que se solidifiquen. De existir un exceso de grasa, se puede retirar con la ayuda de un papel absorbente.

3. Caramelos caseros de uva

Caramelos caseros de uva

Se utilizará el zumo de uva –sin alcohol y sin que haya fermentado–. Ya que se trata de elegir ingredientes saludables, se puede optar por uvas de cultivo biológico.

De este modo las golosinas podrán tener un valor nutricional más elevado.

Ingredientes

  • ¾ vaso de zumo de uva blanca (150 ml)
  • ¾ vaso de zumo de uva negra (150 ml)
  • 1 cucharadita de azúcar (5 g)
  • 1 cucharadita de agar agar (5 ml)

Preparación

  • En primer lugar, diluye la mitad del agaragar en 4 cucharadas de zumo de uva blanca.
  • Calienta a fuego lento y, al romper el hervor, comienza a mover de manera enérgica y deja que se cocine por 30 segundos.
  • Retira del fuego y mezcla con la otra parte de zumo de uva blanca.
  • Coloca la mezcla en cubiteras y enfríalas en la nevera.
  • Repite los mismos pasos con el zumo de la uva negra, para obtener caramelos de varios colores.
  • Consume una vez se hayan solidificado.

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4. Caramelos de jengibre

Caramelos de jengibre

Estos caramelos son ideales para aliviar los problemas de estómago y mejorar diferentes condiciones gástricas.

Ingredientes:

  • 2 tazas de agua (500 ml)
  • 2 ½ cucharadas de jengibre rallado (25 g)
  • ¾ taza de azúcar moreno (150 g)
  • ¼ taza de miel (84 g)

Preparación

  • En primer lugar, pondremos a hervir 2 tazas de agua en una olla.
  • A continuación, añadiremos el jengibre en la olla, bajaremos el fuego al mínimo y cocinaremos durante aproximadamente 30 minutos.
  • El líquido debe haberse reducido a la mitad.
  • Colaremos el jengibre y reservaremos en una taza el líquido restante.
  • Untaremos una bandeja pequeña con aceite y, después, la forraremos con papel encerado para repostería. Por último, volveremos a untar con el mismo aceite. Reservamos.
  • Calentaremos a fuego lento el agua de jengibre que habíamos reservado y agregaremos el azúcar moreno y la miel. Esta mezcla debe alcanzar 148 ºC.
  • Con ayuda de una cuchara tomaremos un poco de la mezcla.
  • Dejaremos caer la misma en un recipiente con agua muy fría. Si se forma una pelotita rígida, que al tomarse con los dedos es dura, pero moldeable, estará listo.