4 recetas deliciosas con calabaza

La calabaza es muy baja en calorías y tiene un alto porcentaje de agua, por lo que es estupenda para incluirla en nuestras recetas si queremos bajar de peso.

La calabaza es ese vegetal de atractivo color naranja que tantos usos y beneficios nos aporta.

Esta formada en su mayoría por agua y tienen muy pocas calorías, por lo que es una fuente maravillosa de fibra ideal para seguir dietas y resolver problemas de estreñimiento.

Además de eso, su sabor suave y versátil la hace más que idónea para realizar postres, como acompañante en muchas de nuestras comidas y considerarla como una fuente inigualable de salud y nutrición.

Sus beneficios como alimento antioxidante, diurético y con propiedades para tratar infecciones y producir glóbulos blancos y rojos, hacen de ella uno de los vegetales más apreciados en la cocina popular.

Por eso hoy queremos proporcionarte una serie de sencillas recetas con las que enriquecer tu dieta diaria. Seguro que las disfrutas y, lo que es mejor, tu cuerpo lo va a notar.

1. Aperitivo de semillas de calabaza tostadas

Semillas de calabaza

Propiedades de las semillas de calabaza

Disminuyen los dolores del reuma y la artritis, ya que disponen de ácido salicílico, el componente de la aspirina, que actúa como calmante y antiinflamatorio.

Será muy beneficioso si las tomas de mañana en ayunas. Además, contienen ácidos grasos Omega 3 y 6 que te ayudarán a reducir el colesterol.

Preparación

  • Lavar las semillas en un bol y escurrirlas en un colador.
  • Empieza calentando el horno a unos 170 ºC. Cuando haya alcanzado la temperatura adecuada, extender las semillas en una bandeja adaptada para tostar.
  • Ve removiendo con una cuchara de madera cada diez minutos para que no se queden pegadas, y evitando sobre todo que se tuesten solo por un lado.
  • En el momento que las veas hinchadas y con un color dorado, estarán listas.

2. Rodajas de calabaza al horno

Calabaza

Son ideales como guarnición para tus carnes o pescados.

Preparación

  • Lavamos la calabaza con un cepillo bajo el grifo. Seguidamente la cortamos en rodajas más bien gruesas, de un dedo más o menos, intentando que todas nos queden igual.
  • Precalentamos el horno a 180 ºC durante unos cuarenta minutos.
  • Untaremos una bandeja con aceite de oliva, colocaremos las rodajas por encima y las pincelaremos también con aceite. Podemos esparcir sobre ella orégano o albahaca, e incluso sal marina.
  • La retiraremos del horno cuando esté blandita. Sin duda, ideal como guarnición.

3. Crema de calabaza

Crema Calabaza

 

Ingredientes para dos personas

  • 1 kilo de calabaza.
  • 2 cucharadas de aceite de oliva (32 g)
  • 3 cebollas peladas y cortaditas.
  • 2 dientes de ajo pelados y cortados.
  • Un poco de sal y pimienta
  • Jengibre y comino en polvo.
  • Media taza de caldo de pollo (125 ml)
  • 400 gramos de judías blancas cocidas –mejor si las tienes en conserva–
  • Perejil fresco.
  • 1 yogur griego (125 g)

Preparación

  • Pelamos la calabaza y quitamos las pepitas, para después, cortarla en bloques de 5 cm.
  • En una olla adecuada añadimos aceite de oliva para rehogar la calabaza junto a las cebollas y el ajo.
  • Pondremos el fuego alto para que todo se vaya cociendo. No olvides salpimentar.
  • Irás viendo cómo la calabaza se va caramelizando, es entonces cuando deberás añadir el jengibre y el comino.
  • Cuando se haya cocinado durante 10 minutos, añade el caldo de pollo y deja que alcance la ebullición durante unos seis o siete minutos más.
  • A continuación, deja que se enfríe. Será el momento de pasar la calabaza por la licuadora para triturarla y conseguir que quede una crema muy finita.
  • Una vez la hayas obtenido, vuelve a llevarla a la olla para que dé otro hervor.
  • Seguidamente, añade las judías y el perejil, removiéndolo todo a fuego medio.
  • Para servirlo, ponle una o dos cucharadas de yogur griego por encima. El resultado es espectacular.

4. Natillas de calabaza

Natillas de calabaza

 

Ingredientes para seis personas

  • 6 yemas de huevo
  • 6 tazas de leche (1,5 l)
  • 1 taza de calabaza (previamente hervida y pasada por la licuadora para triturarla, para obtener así una pasta bien finita).
  • 1 cucharada de canela (10 g)
  • 2 cucharadas colmadas de maicena (20 g)

Preparación

  • En una cazuela añade las yemas de huevo, el azúcar, la calabaza y la leche con la cucharadita de canela.
  • Calienta todo a fuego lento y ve removiendo poco a poco la pasta para que quede homogénea. Intenta que todos los ingredientes queden bien uniformes.
  • Una vez esté hirviendo, añade las dos cucharadas de maizena y en un vaso de leche fría y remueve deprisa.
  • Cuando consigas una mezcla uniforme, añade este líquido a la cazuela con la leche y la calabaza que tendrás hirviendo.
  • Verás cómo empieza a espesar y no te quedan grumos.
  • Ya puedes servirlas en los cuencos, son verdaderamente deliciosas.
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