4 remedios y ejercicios para pies fatigados

Después de toda la jornada, los pies son una de las partes del cuerpo que más se han resentido por estar muchas horas de pie o sentados. Si hace calor, se hinchan, pero en caso contrario, se nos enfrían. Pocas veces podemos sentir los pies relajados y cómodos cuando llega la noche.

En este artículo te proponemos algunos remedios caseros y ejercicios sencillos para que tus pies se relajen y puedas descansar bien por la noche.

Baños de pies

Los baños de pies con agua muy caliente son un antiguo remedio que no solo nos relaja los pies, sino que también tratan el dolor de cabeza, la migraña, la tensión ocular, la congestión en la garganta, etc.

Podemos añadir uno de estos dos ingredientes al agua para potenciar los efectos terapéuticos del baño:

  • Bicarbonato de sodio: Nos ayudará a quitar la acidez de nuestro cuerpo a través de la planta del pie, con el fin de eliminar toxinas y alcalinizar la sangre.
  • Sal marina: Tiene efectos muy relajantes y nos ayuda a deshinchar los pies.

¿Cómo lo preparamos?

  1. Mezclaremos dos cucharadas soperas (30 gramos) de bicarbonato o de sal en el agua, que estará todo lo caliente que podamos aguantar.
  2. Meteremos los pies durante, al menos, media hora.
  3. Si notamos que el agua se enfría, podemos añadir más agua caliente.

pies Matthew T Rader

Ducha a temperaturas alternas

Una manera más rápida de relajar y desinflamar los pies con la ayuda del agua consiste en meternos en la ducha y aplicar alternativamente agua muy fría y agua caliente, por debajo de la rodilla.

  • Podemos estar 20 segundos con cada temperatura y lo repetiremos, al menos, cinco veces.
  • Terminaremos siempre con el agua fría.
  • Secaremos y abrigaremos bien los pies.

Seguramente sentiremos un leve cosquilleo en toda la zona, lo cual es buena señal, ya que habremos mejorado la circulación local.

Masaje con aceite

Este masaje es muy relajante si te lo puede hacer otra persona, pero también te lo puedes realizar tú mismo.

Es muy importante frotar primero bien las manos para que entren en calor.

Usaremos un poco de aceite vegetal para mejorar la sensación del masaje. Puede ser aceite de almendra, de girasol, de oliva, de coco, etc.

  1. La primera parte del masaje será suave, masajeando con ambos pulgares toda la planta del pie, la parte superior, el tobillo e incluso la parte inferior de las pantorrillas. Haremos pequeños círculos con los dedos, pero sin ejercer demasiada presión.
  2. La segunda parte del masaje seguirá un recorrido similar, pero haciendo más presión con los dedos. En algunos puntos podemos notar dolor o molestias, pero después la relajación será mayor.
  3. Insistiremos especialmente en todo el borde interno del pie, que se corresponde con la espalda.
  4. Terminaremos el masaje arrastrando los nudillos con fuerza desde la zona del talón hasta el principio de los dedos e introduciendo los dedos de nuestra mano entre los dedos de cada pie. Este último paso se hace para separar suavemente los dedos, que suelen estar encogidos por usar zapatos demasiado apretados y por apoyar mal los pies.

Después del masaje, quitaremos los restos de aceite con un papel absorbente y abrigaremos bien los pies para que mantengan el calor.

masaje pies Melanie Cook

Ejercicio con una pelota

Solo necesitarás una pelota para hacer este sencillo y práctico ejercicio. Puede ser una pelota de tenis o bien de las que usan los perros para jugar. Lo importante es que sea dura, para que la podamos pisar sin que se rompa.

¿Cómo se hace?

  1. Pondremos la pelota en el suelo y, mientras estemos de pie, iremos pisándola con uno de los pies, intentando presionar en todas las zonas de la planta del pie, insistiendo en las que más nos duelan. Debemos asegurarnos que pasamos la pelotita por toda la planta.
  2. Después repetiremos el ejercicio con el otro pie.
  3. Al terminar, nos quedaremos de pie y notaremos al momento que la planta del pie se ha relajado mucho.

Este ejercicio es similar a recibir una sesión de reflexología podal y nos ayuda a suavizar las tensiones de todo el cuerpo.

Imágenes por cortesía de Matthew T Rader y Melanie Cook.