4 tips para realizar masajes abdominales

Cuidar cada parte de nuestro cuerpo es la manera más efectiva para mantenernos sanos. Los masajes no solo garantizan el bienestar de tu organismo, sino tu relajación y una experiencia terapéutica y estética

Con frecuencia, la hinchazón abdominal arruina nuestro día, convirtiéndose en el enemigo más incómodo para mujeres y hombres.

Generalmente, esta viene provocada por comer en exceso, por la acumulación de líquidos o de gases, o bien por descuidar los buenos hábitos alimenticios.

En casos más extremos puede deberse a enfermedades graves que afectan al sistema digestivo.

Una solución muy confiable es recurrir a los masajes abdominales que ayudan a reducir el vientre y a remover un poco de grasa almacenada en la cintura y la cadera.

Para llevarlos a cabo, se necesitan algunos tips que facilitarán este proceso:

1. Uso de aceite o crema hidratante

Oliva

  • Facilita la fricción de las manos al deslizarlas y la distribución de estos productos sobre tu abdomen, tu vientre y sus laterales.
  • Cuando lo anterior sucede, mejora la función circulatoria y regulariza el movimiento del sistema digestivo.

La variedad de aceites y de cremas es muy amplia, así que tú decides con qué consentir tu cuerpo.

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2. Control de la respiración

Control de la respiración

Durante el masaje, la entrada y la salida del aire deberán ser muy lentas y muy suaves. Respira con profundidad y transporta el aire desde el sacro hasta la pelvis.

Asimismo, contrae el pecho y el abdomen lo más fuerte que puedas.

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3. Las manos como herramienta principal

manos con uñas sanas libres de Coiloniquia

  • El masaje debe abarcar desde el vientre hasta la parte del ombligo, o mejor aún, hasta los oblicuos.
  • Es recomendable que se haga aproximadamente en un lapso de cinco minutos, para permitir que la sangre se distribuya en esa zona.
  • Por último, pasa la yema de tus dedos debajo de las costillas pasándolos de un lado hacia el otro.

4. Movimientos circulares

Movimientos circulares

Los desplazamientos de este tipo permiten el cambio de posición de la grasa o de la materia que provoque la inflamación abdominal.

  • Para lograrlo, realiza dos movimientos suaves que inicien en la pelvis y finalicen en el ombligo.
  • Después, coloca las manos sobre tu vientre durante dos minutos, para mantener el calor y la circulación.