5 alimentos que no debes darles a tus hijos para desayunar

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gerardo Paganeli el 8 enero, 2019
Lorena González · 8 junio, 2017
Aunque muchos solemos consumirlos en ayunas y a primera hora, el mejor momento para asimilar todos los nutrientes de los productos lácteos es media hora después de desayunar

A pesar de lo que todo el mundo piensa, el desayuno no es una comida imprescindible. Si bien es cierto que a los niños puede ayudarles a rendir bien en el colegio, sustituir este desayuno por una merienda a media mañana tiene el mismo efecto. Conoce aquí 5 alimentos para desayunar que es mejor evitar.

Hay que tener claro que a la hora de preparar un buen desayuno hay que hacerlo en función de dos aspectos: el hambre y la saciedad. No obstante, en el caso de los niños esto es más impredecible.

Hay que tener en cuenta que el niño todavía conserva intacta la sensación de saciedad por lo que, cuando no tiene más hambre, deja de comer.

1. Zumos procesados para desayunar

cítricos en el desayuno

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Si se consumen en exceso, los jugos de frutas procesados pueden acabar siendo perjudiciales debido a sus conservantes y azúcares añadidos.

Es mejor idea sustituir estos zumos procesados por zumos recién exprimidos; aunque siempre es mejor comer la pieza de fruta entera.

2. Cereales azucarados

Los cereales azucarados gustan tanto a grandes como a pequeños, pero no son la solución más saludable.

Se trata de un tipo de alimento que tiene demasiado azúcar, por lo que lo mejor es decantarse por otras opciones.

Entre las alternativas estarían los cereales con fibra o la avena, con muchos más beneficios, son más nutritivos. La avena puede ayudarte a regular el colesterol entre otras cosas.

3. Cacao en polvo azucarado o similares

Muchos niños no aguantan el sabor de la leche natural. Por eso existen alternativas para dar sabor a esta leche. Estos productos de cacao en polvo suelen tener una gran cantidad de azúcares añadidos que pueden, a la larga, acarrear enfermedades como la diabetes.

Por esto es mejor utilizar cacao puro, con algún edulcorante como la estevia al principio, para acostumbrar el paladar. Estos cacaos puros, sin azúcares añadidos, son bastante más sanos que las típicas opciones azucaradas.

4. No es la mejor hora del día para ingerir lácteos

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Aunque tomar lácteos en el desayuno es algo muy común, lo cierto es que no es el mejor momento del día para ingerir este tipo de productos.

Las bebidas lácteas no son nocivas para los niños, pero en ayunas sus propiedades no son demasiado eficaces.

  • Ten en cuenta que, si tenemos el estómago vacío,  las bacterias lácteas (el lactobacilo como la bacteria bífida) entrarán en contacto con un ambiente ácido para acabar muriendo en el estómago sin llegar al intestino.

Por tanto, es mejor tomarlos media hora después de desayunar.

  • Una buena alternativa para disfrutar de un desayuno completo es optar por un buen zumo de arándanos.

Este contiene la dosis diaria recomendada de vitaminas C, A, E y K y alrededor de un tercio de la dosis diaria de las vitaminas del grupo B. Además, es una fuente valiosa de los microelementos como el potasio, fósforo y calcio.

5. Productos ricos en carbohidratos

Los productos ricos en carbohidratos rápidos, como es el caso del pan, hacen que suba el nivel del azúcar en la sangre y, por tanto, que el páncreas trabaje más, y produzca una mayor cantidad de insulina.

Como consecuencia de un posible exceso de insulina, se puede acabar acumulando más grasa incluso cuando se es niño.

Además, en el caso de los productos horneados que contienen levadura, sobre todo, en los panecillos calientes; se acaba dando una consecuencia directa en nuestro intestino: la producción de gases excesiva.

Otras recomendaciones

Comida natural para desayunar

A la hora de pensar en qué damos de desayunar a nuestros hijos, es importante buscar un equilibrio.

Así, debemos tener en cuenta el resto de alimentos que van a consumir durante el día, tanto si comen en el colegio como si lo hacen en casa.

De esta forma lograremos que la alimentación al final del mismo sea lo más equilibrada y completa posible.

Por ello, no es de extrañar que cada vez más nutricionistas diseñen los menús de los comedores escolares. Estos, a su vez, incorporan sugerencias de cenas, desayunos y meriendas.

Si tienes el día poco inspirado, siempre puedes echarles un vistazo. El equilibrio será la clave.

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