5 beneficios del kéfir basados en evidencias

Victoria Blázquez · 1 mayo, 2019
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el farmacéutico Sergio Alonso Castrillejo el 30 abril, 2019
El kéfir es un alimento rico en microorganismos vivos al que se le atribuyen numerosas propiedades para la mejora de la salud del organismo.

El kéfir es un probiótico lácteo de origen caucásico al que se le asocian una serie de propiedades muy beneficiosas para la salud. ¿Conoces todos los beneficios del kéfir sobre la salud?

Este alimento está elaborado a partir de leche fermentada con nódulos de kéfir. Estos gránulos, que reciben el mismo nombre que el alimento en sí, contienen caseíana coagulada, bacterias y levaduras.

Beneficios del kéfir según los estudios

Valor nutricional

El kéfir es un producto muy interesante desde el punto de vista nutricional, pues tiene un bajo aporte calórico y un alto contenido en vitaminas y minerales:

  • Agua: 80-90 % dependiendo del tipo de leche que se utilice en su elaboración.
  • Macronutrientes: 5 % hidratos de carbono, 3,5 % grasas, 3 % proteína.
  • Vitaminas: del grupo B (B1, B5, B9 y B12, biotina), vitamina K y vitamina D.
  • Minerales: calcio, magnesio, fósforo y potasio.

Beneficios del kéfir

1. Mejora y previene los problemas digestivos

Recreación de microbioma intestinal: beneficios del kéfir
Al tratarse de un probiótico, el kéfir beneficia la salud intestinal, mejorando la digestión de nutrientes esenciales, entre otros beneficios.

El kéfir es un probiótico y como tal, inhibe el crecimiento de bacterias dañinas y aporta a nuestro organismo bacterias beneficiosas para el equilibrio de la microbiota intestinal.

Esta población de microorganismos que viven en nuestro intestino presenta una alta implicación en el correcto funcionamiento del aparato digestivo. Entre sus funciones se encuentran la regulación del Ph de la mucosa intestinal o la fermentación de carbohidratos y otros nutrientes indigeribles para su aprovechamiento energético.

Por tanto, mediante el consumo de probióticos, favorecemos la correcta absorción de nutrientes y la producción de compuestos orgánicos necesarios para nuestro organismo. Además, el consumo de kéfir está asociado a la mejora de problemas digestivos como la diarrea, el síndrome del intestino irritable o la acidez.

Leer más: ¿Por qué es tan importante la flora intestinal?

2. Mejora de la salud cardiovascular

Los resultados de Algunos estudios sugieren que la suplementación con probióticos tiene un conjunto de efectos beneficiosos para la salud del individuo, entre los que destacan los siguientes:

  • Reducen el colesterol total, el colesterol LDL y aquellos factores considerados de riesgo para el desarrollo de la enfermedad cardiovascular.
  • Reducen el riesgo de hipertensión arterial.
  • El importante aporte de calcio y vitamina D procura un menor riesgo de padecer enfermedades osteoarticulares.

Los probióticos son más efectivos cuando se toman como lácteos fermentados, como es el caso del kéfir. Los beneficios se suelen reportar cuando es consumido durante al menos 9 semanas y cuando incluyen múltiples cepas de microorganismos.

3. Mejora la salud ósea

Osteoporosis
La presencia de vitaminas y minerales en altas cantidades favorece la formación ósea y reduce el riesgo de osteoporosis.

La osteoporosis es la enfermedad ósea más extendida en los países occidentales. Es una patología que provoca la disminución de la densidad de masa ósea. De esta manera, los huesos se vuelven más porosos, son más frágiles y resisten peor los golpes.

El kéfir, al estar elaborado con leche, contiene grandes cantidades de calcio y vitamina D, nutrientes esenciales para mantener un tejido óseo saludable y para ralentizar el desarrollo de la osteoporosis. También presenta un alto contenido en vitamina K, que contribuye a la fijación del calcio en los huesos.

Leer más: Todo lo que debes saber sobre la osteoporosis

4. Beneficios del kéfir frente a las infecciones bacterianas

La composición rica en bacterias de este alimento está relacionada con la disminución de bacterias perjudiciales para nuestro organismo como la Helycobacter pylori, la Salmonella o la E. coli.

A parte, su consumo está relacionado con la prevención de enfermedades urogenitales, como la candidiasis o la cistitis. La toma de antibióticos puede reducir la flora intestinal y favorecer la aparición de este tipo de infecciones. Por ello, se recomienda la suplementación con probióticos mientras dure el tratamiento.

5. Puede ser apto para personas con intolerancia a la lactosa

intolerancia a la lactosa
Las bacterias lácticas del kéfir podrían ayudar a metabolizar la lactosa, lo que ayudaría a la digestión de productos lácteos por parte de intolerantes a este azúcar.

El kéfir contiene enzimas que contribuyen a la descomposición de la lactosa en glucosa y galactosa. Además, presenta bacterias que realizan fermentaciones lácticas transformando la lactosa en ácido láctico.

Por esta razón, se facilita el trabajo de digestión de la lactosa y, en algunos casos, puede estar indicada para personas que presenten problemas gástricos tras el consumo de lácteos. Es importante que la introducción de este alimento en la dieta sea progresiva, para asegurarnos de que no nos sienta mal.

Aunque el kéfir está elaborado a partir de leche, recientemente se está empezando a usar zumos y tés en sustitución. En este caso, estaría completamente libre de lactosa y su consumo sería seguro para personas intolerantes.

  • Bourrie, B. C. T., Willing, B. P., & Cotter, P. D. (2016). Avances en el estudio de la bioactividad multifuncional del kéfir. Frontiers in Microbiology, 7. https://doi.org/10.3389/fmicb.2016.00647
  • Lopitz-Otsoa, F., Rementeria, A., Elguezabal, N., & Garaizar, J. (2006). Kefir: una comunidad simbiótica de bacterias y levaduras con propiedades saludables. Revista Iberoamericana de Micología, 23(2), 67–74. https://doi.org/10.1016/S1130-1406(06)70016-X
  • Sun, J., & Buys, N. (2015). Effects of probiotics consumption on lowering lipids and CVD risk factors: A systematic review and meta-analysis of randomized controlled trials. Annals of Medicine, 47(6), 430–440. https://doi.org/10.3109/07853890.2015.1071872