5 chantajes emocionales que roban tu salud

Te contamos cuáles son los cinco chantajes emocionales que pueden robarte tu salud y cómo puedes superarlos de manera exitosa.

Existen muchas formas de perjudicar al otro para obtener lo que se desea. En otras palabras, el chantaje es una acción que compromete al otro para brindarnos satisfacción. Por ello, muchas veces las personas no dudan en emplear diversos chantajes emocionales para conseguir lo que quieren, a toda costa. Cuando esta tendencia se acentúa, se atropella al otro.

Cabe destacar que los chantajes emocionales pueden venir de quien sea, familia, cónyuges, hijos, compañeros de trabajo, amigos, etcétera. Sin embargo, se suele presentar con mayor frecuencia en los entornos en los que existe cierta competencia, es decir, en el ambiente laboral. A continuación te presentamos una lista de los chantajes emocionales que pueden presentarse en tu vida y que te restan salud y bienestar.

Superar el sufrimiento emocional

Los 5 chantajes emocionales

1. La culpa

Este es uno de los chantajes emocionales más comunes en el día a día. El manipulador se hace la víctima para generar sentimiento de culpa en los demás. Parece un trabalenguas, pero así es. Es muy común que el chantajista se comporte como si se castigara a sí mismo, sintiendo incluso sufrimiento y dolor, de forma que las personas a su alrededor sientan lástima por él y cedan a sus deseos.

Esta situación puede darse en el trabajo, la familia, y comúnmente, en la relación de pareja. El sentimiento de culpa genera preocupación y ansiedad y nos roba la salud, con lo cual mina nuestras defensas.

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2. El gaslighting

Otro de los chantajes emocionales más comunes proviene del mundo cinematográfico. Se trata de aquel chantaje en el que una persona hace creer a otra que desvaría y que debe acudir a un psicólogo, de esta forma, la hace sentir débil y llena de dudas. Este es el escenario perfecto para poder actuar como se desee y obtener provecho.

mujer paralizada

Lo peligroso de este tipo de manipulación es que es muy difícil de percibir, y más, teniendo en cuenta que la hace un ser muy cercano. En la mayoría de los casos, nuestra pareja. Puede que incluso, lo haga sin ser plenamente consciente, o de forma premeditada.

El gaslighting consiste en hacernos dudar de nuestra percepción de la realidad. Nos hace dudar. Frases como: “no fui yo, debiste hacerlo tú misma”, “jamás mencioné tal cosa”. Es una forma de desmerecer nuestro juicio, al punto que nosotros mismo dudamos. Esto nos desorienta, frustra y afecta nuestra salud mental.

3. El  “elefante en la habitación” o “tapar el sol con un dedo”

Esta es una expresión figurada que se usa comúnmente para referirse a asuntos que son obvios, que representan problemas reales, pero que son evadidos como si no existieran. Se dice que es un elefante en la habitación o tapar el sol con un dedo, porque ambas cosas son imposibles. No se puede ignorar al elefante ni tapar al sol.

Al negarse a enfrentar el problema, los involucrados sufren una gran tensión y mientras más tiempo pasa, mayor será la tensión. Por eso, si consideras que se debe hablar una situación, hazlo. No lo dejes para después, y no dejes que el manipulador lo evada, ponle fin a la situación.

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4. La sobreprotección

Esta es una situación muy común en relaciones de pareja, de igual forma ocurre en  relaciones de padres con hijos. En este tipo de chantaje una de las personas pasa a ser el protector de la otra persona. En cierto punto, esto es natural, pero cuando esa sobreprotección llega a ser una situación tóxica que nos afecta y nos hace infelices.

Este tipo de chantaje es difícil de percibir al comienzo, ya que se basa en supuestas buenas intenciones, en  la que además se suma una relación tóxica y dependientemente emocional, pero llega a un punto en que la victima ya no posee control sobre sus decisiones ni sobre su vida, llegando a ser controlados completamente por la otra persona.

ignora

5. “El necesitado”

Una situación muy común es ver a personas utilizando sus problemas y sus necesidades para dar lástima a los demás, mostrando como forma normal sus necesidades más básicas, haciendo que el resto sienta mal y trate de ayudar a solventarlas.

Esta es una forma muy sutil de controlar a otros. Y lo delicado es que el manipulador puede sentirse de verdad una víctima, y no saldrá de su situación porque esa es su forma de conseguir atención y cuidado. Siempre encontrará como seguir siendo el “pobrecito”.

El problema básico de los chantajes sutiles, es que el chantajista hacer ver situaciones normales como necesidades básicas,  obteniendo de las otras personas la solución a sus problemas y necesidades. Constituye un tipo de violencia que no debe tolerarse, bajo ninguna circunstancia.

Como habrás podido comprobar, los chantajes emocionales pueden presentarse con diferentes rostros en muchas situaciones. En nuestras manos está saber identificarlos y evitar caer en ellos para que no perjudiquen nuestro bienestar. Recuerda que, nuestra salud es lo primero por lo que debemos velar.