5 clases de té y sus beneficios para la salud

Paula Aroca 21 noviembre, 2013
El té blanco es relativamente desconocido en Occidente. Se obtiene de los brotes nuevos, que aún no se han oxidado, y tiene más propiedades antioxidantes que el té verde.

El té es una bebida utilizada habitualmente por la medicina natural de las civilizaciones orientales para aprovechar sus propiedades terapéuticas.

Continúa leyendo para conocer cuáles son los tipos más empleados, sus propiedades y cómo usarlos para mejorar la salud.

1. Té verde

te verde pestañas

El té verde es muy popular en países asiáticos como China y Japón.

Se obtiene tras un proceso de mínima oxidación de las hojas de la planta del mismo nombre, y contiene una gran cantidad de catequinas e isoflavonas, que le confieren un alto poder antioxidante.

Por eso, evita el envejecimiento prematuro de todos los tejidos del cuerpo. Estos son algunos de los beneficios que se pueden obtener al tomar té verde:

  • Reduce el riesgo de sufrir cáncer de mama, pulmón, estómago, próstata y colon.
  • Evita el endurecimiento de las paredes arteriales (aterosclerosis) y ayuda a reducir el riesgo de accidentes cardiovasculares.
  • Ayuda a perder peso. Esta variedad puede aumentar la termogénesis y disminuir los depósitos de grasa en el hígado.
  • Ayuda a mantener la buena salud del sistema nervioso.

2. Té negro

Te negro

El té negro se produce a partir de hojas de Camellia sinensis.

Estas son sometidas a un proceso oxidativo más prolongado que otros tipos, como el blanco o el verde o el oolong. Por eso tiene un sabor más pronunciado y un color oscuro.

El consumo de té negro también puede traer importantes beneficios para la salud. Entre ellos destacan los siguientes:

  • Reduce el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares, pues estimula el corazón y protege las paredes internas de las arterias.
  • Estimula el sistema nervioso, por su contenido de metilxantinas.
  • Tiene efecto diurético, por lo que ayuda a eliminar la retención de líquidos.
  • Relaja los músculos de los bronquiolos, de modo que mejora la respiración.

3. Té blanco

El té blanco es una variedad especial, no muy conocida aún en occidente. Se elabora artesanalmente con los brotes más jóvenes de la planta. Tiene un sabor muy delicado y suave.

Diversos estudios científicos han demostrado que el té blanco contiene una cantidad mucho mayor de polifenoles que el verde y, por lo tanto, su poder antioxidante también es mucho más potente.

Por esta razón, es capaz de prevenir el envejecimiento de los tejidos, mejorar el nivel de colesterol en sangre y reducir, con más eficiencia aún que el verde, el riesgo de padecer cáncer.

4. Té Oolong

Oolong_tea

Esta variedad, también llamada Wulong o té azul, pasa por un proceso oxidativo intermedio entre el negro y las variedades más suaves, como el blanco o el verde.

Tiene un sabor particular, muy agradable, similar a frutas frescas. Su contenido de sustancias antioxidantes hace que sea muy útil para reducir el riesgo de infarto y otras enfermedades cardiovasculares.

Puede disminuir el nivel de colesterol en sangre y también está recomendado para bajar de peso.

5. Té rojo, el famoso quemagrasas

El Pu-Erh, también conocido como té rojo, tiene un sabor característico, terroso y fuerte, y es de color rojo oscuro.

Es una variedad que se somete a un largo proceso de posfermentado; su maduración se realiza en bodegas y puede durar varios años.

Este proceso es el que le confiere su sabor y color especiales, y su gran poder “quemagrasas”.

Se recomienda tomar tres tazas diarias para disminuir el nivel de grasas en sangre y para bajar de peso con mayor facilidad.

También tiene efecto diurético, ayuda a eliminar líquidos y a mejorar la digestión.

Para los amantes de esta infusión, estas son muy buenas noticias. Como puedes ver, tomar té tiene muchos efectos positivos para la salud, y prácticamente no tiene contraindicaciones.

Así que… ¡Siempre es un buen momento para tomar cualquiera de estas opciones!

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